Literatura española: historia breve

21.12.2020

Recorrido por la historia de la literatura española a través de sus distintas etapas repasando autores, obras y movimientos de interés.

España puede estar a la cola en muchos temas, pero no en literatura, que mientras más importante ha sido la crisis del país, mejor ha sido. La literatura española está llena de obras ilustres y de grandes escritores. Desde la primera jarcha a la novela contemporánea; desde los cantares de gesta a la jovencísima y polémica poesía; de Berceo a Galdós o Cela; de María de Zayas a Carmen Martín Gaite o Rosa Montero: de Garcilaso, Góngora, Quevedo o Cervantes a Álvaro Pombo, Javier Marías o Eduardo Mendoza. 

La historia de la literatura española es muy rica desde que en el siglo X surgieron las primeras obras escritas. Celebramos 1.000 años de letras en español, un milenio lleno de grandes letras, de grandes libros, que queremos repasar de forma breve.

Historia de la literatura española

Literatura española medieval

No se debe pensar en este periodo como un tiempo de incultura, hay un intenso trabajo de conservación y difusión de manuscritos en los monasterios, lo que se une a la literatura de tradición oral en los pueblos a través de los juglares. La sociedad medieval está marcada por la violencia, pero había batallas que contar, amores en palacios y una moral católica que difundir, siendo todo ello terreno muy fértil para la literatura española inicial.

Siglos X-XII

Surgen las primeras composiciones líricas en lengua romance, esa evolución del latín vulgar que constituiría el castellano. Estos primeros poemas, breves y sentimentales, son:

  • Jarchas: pequeños poemas populares de tema amoroso escritos en mozárabe.
  • Cantigas de amigo: poemas de varias estrofas de tema amoroso y voz femenina.

Siglos XII-XIII

Mester de juglaría

Se conoce en literatura española por mester de juglaría a la escuela literaria de los juglares, es decir, aquellos cantores y actores ambulantes que divertían y entretenían a las gentes en pueblos mediante poesía lírica y poesía épica.

La poesía épica estaba compuesta por los cantares de gesta, obras narrativas escritas en verso que cantan las hazañas de los grandes héroes. La obra más representativa de los cantares de gesta es el Cantar de Mio Cid o Poema de Mio Cid: obra anónima del siglo XII. La obra, de 3.730 versos, se basa en la parte final de la vida del héroe militar, Rodrigo Díaz de Vivar, El Cid. Tras su destierro, lucha y gana batallas a favor del rey, sus hijas se casan con los infantes de Carrión, que posteriormente las maltratarán, lo que supone el castigo en un duelo con hombres del Cid.

Siglos XIII-XIV

Mester de clerecía

Gran parte de la literatura medieval se forja en torno a los monasterios con una poesía culta, de carácter religioso e intención educativa. Utilizaba una forma métrica llamada cuaderna vía (14A 14A 14A 14A). Las obras más representativas son Los milagros de Nuestra Señora de Gonzalo de Berceo y el Libro de Buen Amor de Juan Ruiz, arcipreste de Hita.

Prosa medieval

El rey Fernando III aprueba la utilización del castellano para textos oficiales y, posteriormente, Alfonso X la eleva a "lengua de cultura" fijando la ortografía y enriqueciendo el léxico, haciendo que aparezcan las primeras obras en prosa (legales, históricas y científicas).

El Conde Lucanor de Don Juan Manuel es la obra más representativa de la prosa medieval compuesta por cuentos que arrancan con problemas que el conde le plantea a su consejero Patronio y este le responde con un ejemplo que finaliza con una enseñanza.

Poesía del siglo XIV

Compuesta fundamentalmente por

  • Cancioneros: conjunto de poemas entre los que se aborda el tópico del amor cortés. Hay autores y dos autoras: Florencia del Pinar y Leonor Centellas.
  • Romanceros: poema de versos octosílabos que riman en asonante los pares. Relatan batallas o distintas aventuras, siendo algunos sentimentales.

Siglo XV

Poesía cortesana

En torno a la corte también hay cultura. La lírica se genera por parte de personas de clases acomodadas que introducen nuevas formas métricas. Entre las obras más destacadas, encontramos:

Coplas a la muerte de su padre de Jorge Manrique: en versos que alternan octosílabos y pentasílabos, el autor reflexiona sobre la muerte y resalta la figura de su padre mediante un estilo natural. Vemos una fuerte presencia del tópico del tempus fugit.

Las serranillas del marqués de Santillana, breves composiciones líricas que cantan encuentros amorosos, y Laberinto de Fortuna de Juan de Mena, son otras de las obras destacadas.

Prosa cortesana

En torno a la producción de la época hay algunos casos de prosa. Destaca La Celestina de Fernando de Rojas. Publicada en 1499, es una novela dialogada en torno a los amores trágicos de dos jóvenes de clase acomodada: Calisto y Melibea. El nexo de unión para conseguir que su romance triunfe es la alcahueta Celestina, teniendo también un peso importante los criados. La obra hace una importante crítica social.

Renacimiento en la literatura española

En el siglo XVI se recupera el interés por los conocimientos del mundo clásico encaminados hacia el culto a la razón. En poesía, la producción de un hombre de armas, Garcilaso de la Vega, marcará la literatura española al introducir novedosas formas procedentes de Italia.

Garcilaso de la Vega

Poeta que abordó el amor, la naturaleza y la mitología, introductor del soneto. También escribió las Églogas. En sus obras tiene una fuerte influencia el tópico del locus amoenus.

Lírica religiosa

Poesía de autores religiosos que expresan el gozo del encuentro con Dios junto a cuestiones morales y filosóficas. Destacan Fray Luis de León, San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús. Un tópico frecuente en la obra de Fray Luis es el beatus ille.

También en el siglo XVI destacó un poema al margen de la lírica religiosa como Fernando de Herrera, heredero de la tradición petrarquista que ya practicó Garcilaso de la Vega.

Prosa renacentista

Destacan diferentes tipologías como la novela pastoril, morisca y bizantina, pero sobre todo:

Libros de caballerías

Narraciones en torno a las aventuras de un valeroso caballero que ayuda a los débiles y es fiel al amor de una dama. 

Los más populares fueron Tirante el Blanco y el Amadís de Gaula hasta la publicación de Don Quijote de la Mancha (1605 y 1615) de Miguel de Cervantes, que ironiza sobre los caballeros andantes y pone fin a la moda de estos libros. El Quijote es la novela más importante de la literatura en español. Es una extensa obra con variedad de géneros en torno a las aventuras de don Quijote y su escudero Sancho. Sus personajes tienen un doble plano: locura y sabiduría; provocan la risa, pero se admiran por su humanidad y cortesía.

Novela picaresca

Son obras en prosa que narran las peripecias de un pícaro, un joven que vivía a costa del prójimo, intentando subir un escalón social, pero tropezando continuamente. La más famosa es El Lazarillo de Tormes. Cuenta la vida de un niño dejado por su madre en manos de un ciego para que aprenda un oficio. Pasa por varios amos y a través de los sucesos se muestra la decadente sociedad de la época.

Literatura española del Barroco

El Barroco es el movimiento histórico y cultural del siglo XVII cuando se produce una situación de crisis que da lugar a un abandono progresivo de los ideales renacentistas. La literatura se vuelve más oscura y compleja. Al Barroco español se le conoce como el Siglo de Oro. Está marcado por dos tendencias poéticas:

  • Culteranismo: mayor importancia de la forma sobre el contenido, de lenguaje complejo. Destaca Luis de Góngora, autor de Soledades y de la Fábula de Polifemo y Galatea.
  • Conceptismo: mayor importancia del contenido sobre la forma, de profundidad de pensamiento. Destaca Francisco de Quevedo, autor de poesía amorosa, satírica y filosófica. También escribió obras en prosa como la novela picaresca El buscón.

El nuevo teatro

Lope de Vega fue el artífice de la renovación del teatro español rompiendo con la unidad de tiempo y espacio del teatro clásico y mezclando tragedia y comedia. Hizo obras muy populares que se representaban en corrales de comedias. Algunos de sus éxitos son Fuenteovejuna o El Caballero de Olmedo. Lope también tiene una extensa obra poética. Otros autores teatrales destacados son:

Pedro Calderón de la Barca, autor de La vida es sueño. La fecha de su muerte, 1681, se considera el final del Barroco español.

Tirso de Molina, autor de El burlador de Sevilla.

El Neoclasicismo/La Ilustración

El Neoclasicismo o La Ilustración es la corriente que supone un nuevo retorno a la cultura clásica en el siglo XVIII, también llamado el Siglo de las luces. Se rechaza lo sentimental para imponer la inteligencia y la razón. La poesía apenas registró innovaciones y se consolida el ensayo como género literario.

Predominan los escritos filosóficos y críticos. Son autores destacados: Feijoo, Jovellanos y Cadalso (autor de Cartas marruecas, un intercambio de cartas donde se refleja cómo era la España de la época). También destacó la fábula literaria, narraciones didácticas en verso con las que sobresalen los autores Samaniego e Iriarte.

El teatro neoclásico

Deja de producirse un teatro popular y se opta por obras que abogan por el recato y el buen gusto. Destaca Leandro Fernández de Moratín. Sus obras retoman la regla de las tres unidades (lugar, tiempo y acción) que se había abandonado en las obras barrocas. Su obra más conocida es El sí de las niñas. También realizó estrenos la malagueña María Rosa de Gálvez con obras como Un loco hace ciento.

El Romanticismo en la literatura española

Este movimiento cultural originado en Alemania llegó con algo de retraso a España, pero se caracterizó por su sentimiento extremo, la evasión y el individualismo. En España, los autores románticos destacaron en literatura en los distintos géneros:

Poesía romántica

Se cultiva tanto poesía narrativa con Espronceda, Zorrilla y el duque de Rivas como lírica, aunque de forma más tardía, con Gustavo Adolfo Bécquer, autor de las Rimas, y Rosalía de Castro, con obras como Cantares gallegos o A las orillas del sar. Muestran una mayor flexibilidad de formas métricas y temas como el amor y el desamor, la soledad o la naturaleza.

Narrativa

La ficción narrativa llegará en forma de novela histórica como el señor de Bembibre de Gil y Carrasco y leyendas, siendo ejemplo las de Bécquer.

Habrá no ficción en torno al costumbrismo de autores como Mesonero Romanos y los artículos periodísticos donde destaca Mariano José de Larra.

Teatro romántico

Con una grandilocuente puesta en escena y rompiendo las reglas clásicas, principalmente triunfa el drama con obras como Don Juan Tenorio de Zorrilla, Don Álvaro o la fuerza del sino, del Duque de Rivas o Los amantes de Teruel, de Eugenio de Hartzenbusch. Una autora romántica que destacó en teatro, aunque cultivó otros géneros, fue Gertrudis Gómez de Avellaneda.

El Realismo

A mediados del siglo XIX, la literatura española cambiará nuevamente de signo alejándose del extremismo sentimental para adquirir rasgos que busquen un reflejo más fiel de la realidad social en la que vive el país, siguiendo la línea de lo que se produce en otros países europeos. Será una época marcada por la novela realista y naturalista que ofrecerá temas cotidianos, aunque mirando hacia la sociedad burguesa, con muestras de tramas en entornos urbanos, aunque también con casos de novelas en un marco rural. Destacará, sobremanera, por su extensa producción, Benito Pérez Galdós, junto a autores como Emilia Pardo Bazán, Leopoldo Alas 'Clarín' o José María de Pereda. Existen tres obras canónicas destacadas por los manuales de literatura. Por parte de Galdós, junto a sus episodios nacionales, Fortunata y Jacinta, la cual pone el foco protagonista en dos mujeres; Los pazos de Ulloa de Emilia Pardo Bazán reflejará la situación en una comarca del interior gallego con las diferencias entre los señores feudales y las gentes del campo; mientras que La Regenta, de 'Clarín' refleja el sentir de una acomodada pero insatisfecha señora de ciudad.

Modernismo y Generación del 98

Con el inicio del siglo XX, la cultura y la literatura española vivirán uno de sus momentos de mayor apogeo, aunque coincidiendo con una profunda crisis nacional. Ante el pesimismo provocado por la pérdida de las últimas colonias, se produce una reacción intelectual relacionada con pequeños progresos en educación y avances científicos. Por un lado, se da un movimiento cultural que llega a España procedente de Latinoamérica que se rebela contra los valores de la sociedad burguesa, el Modernismo, mientras que en España, se añade una corriente que comparte su preocupación y pesimismo ante la decadencia del país, la Generación del 98.

Autores modernistas

El introductor del modernismo en España a partir de su poesía es el nicaragüense Rubén Darío, con una obra que origina este cambio de sensibilidad: Azul.

Entre los escritores españoles, destaca Antonio Machado, modernista en su primera época, aunque después se relacionará más con el 98. Dentro de la obra modernista del autor sevillano, destaca Soledades, galerías y otros poemas. Se caracteriza por su ritmo y colorido y el empleo de símbolos: la tarde, el camino, el mar, la noria... La poesía de Machado avanzaría hacia una estética del 98 como se puede observar en el libro Campos de Castilla.

También comienza como modernista Juan Ramón Jiménez, con obras como Arias tristes dentro de su etapa sensitiva y hasta llegar a Diario de un poeta recién casado, a partir del cual da un giro hacia lo que se conocerá como Novecentismo buscando una poesía pura de gran complejidad.

Valle-Inclán y el esperpento

En cuanto a novela y teatro, el autor más destacado del modernismo español es Ramón María del Valle-Inclán. En prosa, destacan las Sonatas, serie formada por cuatro novelas. En teatro, creó el subgénero denominado esperpento, el cual refleja lo miserable y absurdo de la sociedad de la época a través de la caricatura de personajes. La obra más popular y definitoria del esperpento es Luces de bohemia.

Características y autores de la Generación del 98

Esta generación de autores del 98 con edades parecidas, formación intelectual cercana y preocupación por la decadencia nacional, cultivará principalmente novela y ensayo donde reflejarán preocupaciones existenciales, el interés por España y sus paisajes en conexión con la literatura clásica española. Lo harán con un estilo sobrio, de sintaxis sencilla y con un léxico tradicional, lo que les diferencia del Modernismo.

Pío Baroja destacará por la publicación de numerosas novelas, agrupadas en trilogías como La raza, donde se incluye el libro El árbol de la ciencia, compartiendo una visión pesimista del país con un atraso que transitará por distintos ámbitos como la ciencia, la educación o la economía. No obstante, otras de sus obras también se harán muy populares como Zalacaín el aventurero.

Miguel de Unamuno proyectará su obra en todos los géneros. Sus novelas tienen interés filosófico y existencial. Introdujo una variedad que denominó “nivola” donde el contenido prima sobre la forma y en la que el autor es capaz de dialogar con los personajes. Algunas de sus obras más conocidas son Niebla o San Manuel Bueno, mártir.

José Martínez Ruiz “Azorín” da protagonismo en sus novelas a las descripciones y al paisaje castellano. Tiene un estilo claro a partir de una sintaxis ordenada. La voluntad o Doña Inés son algunas de sus obras más destacadas.

Contemporánea a la Generación del 98 y a la posterior Generación del 14, destacó la escritora Carmen de Burgos, que como periodista publicó más de 4.000 artículos y fue autora de numerosas novelas, novelas cortas y ensayos. Entre sus libros, podemos citar La malcasada.

Novecentismo y Vanguardias

Puede que pienses que de la Generación del 98, la literatura española pasa directamente a la Generación del 27, pero ¡no! Si a este periodo del primer tercio de siglo XX se le conoce como la Edad de Plata, es porque en poco tiempo confluyen tres generaciones de autores brillantes y la menos conocida es la Generación del 14 o Novecentista, caracterizada por estar influenciada por los movimientos que había en Europa en la época. Esta generación se preocupará mucho por la forma, dejando a un lado la subjetividad para centrarse en las ideas, aunque suponga hacer una literatura para minorías.

José Ortega y Gasset es probablemente el mejor ensayista de la historia de España o, al menos, aquel cuyas obras han tenido un mayor calado. Entre sus obras destacan España invertebrada y La rebelión de las masas, pero hay que destacar además el papel que jugó en la difusión de cultura a través de la Revista de Occidente.

En novela, se da un paso adelante frente al Realismo, introduciendo una prosa más lírica. Destacaron Gabriel Miró, que escribió la bella obra Las cerezas del cementerio en torno al amor prohibido entre el joven Félix y una mujer casada. También tuvieron buena aceptación las obras de Ramón Pérez de Ayala

En torno a la misma época también despuntaron las Vanguardias, un conjunto de movimientos cuyos nombres terminan en "ismo" y que suponen una ruptura con el arte anterior y una búsqueda de la experimentación y la rebeldía. Los más conocidos son Futurismo, Cubismo, Dadaísmo y Surrealismo.

El autor vanguardista español destacado es Ramón Gómez de la Serna, que practicó varios de los ísmos y es conocido por su teatro, pero sobre todo, por las greguerías, afirmaciones breves que mezclan humor y metáfora.

Generación del 27 y las Sinsombrero

Las Vanguardias serían importantes para la literatura española, más que para la propia época vanguardista, por los que llegaron posteriormente, ya que los autores de la Generación del 27 conocerían las novedosas técnicas poéticas para abordar con ellas temas sacados de la tradición y eso supondría una renovación de la poesía española que un siglo después todavía perdura.

Tradicionalmente se ha estudiado como Generación del 27 a un grupo formado por una decena de poetas hombres tomando como núcleo central a aquellos que aparecían en la foto de conmemoración del tercer centenario de la muerte de Góngora. Son todos de edad cercana, con formación universitaria, asistían a actos y ambientes comunes y publicaban en revistas como Litoral, Mediodía o la Revista de Occidente. El régimen franquista las dejó en el olvido, pero en los últimos años se ha conocido que entre aquellos hombres, había escritoras que también tenían edades similares, con formación, que asistían a los mismos actos y también publicaban en revistas importantes. Es decir, no tiene mucho sentido estudiar hoy a la Generación del 27 como se hacía hace 30 años, se debe incluir al grupo de mujeres conocidas como las Sin sombrero, por lo que a los Lorca, Guillén, Aleixandre, Salinas, Cernuda, Alberti, Diego, Alonso, Prados y Altolaguirre, hay que añadir los nombres de Ernestina de Champourcín, Concha Méndez, Josefina de la Torre, María Teresa León, Concha Méndez, María Zambrano, Rosa Chacel, Carmen Conde o Luisa Carnés. ¿Son muchos nombres? Sin duda.

Si nos ponemos a seleccionar, no nos puede faltar la poesía de Federico García Lorca, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, Rafael Alberti, Concha Méndez y Ernestina de Champourcín, alguna novela de Carmen Conde y Rosa Chacel y los ensayos de María Zambrano. A tratar de forma aparte tenemos el teatro de Federico García Lorca, especialmente con su trilogía compuesta por Yerma, La casa de Bernarda Alba y Bodas de Sangre. Aunque en poesía se nos va a quedar mucho fuera y es recomendable que te hagas con esta antología de poesía de la Generación del 27.

Historia de la Literatura Española tras la Guerra Civil

El conflicto lo cambió todo. A partir de 1939, España se quedaría sin algunos de sus escritores anteriores como Federico García Lorca y Antonio Machado, mientras que otros continuarían su actividad desde el exilio como Rafael Alberti o Luis Cernuda. A esa literatura que se produce desde el exilio, en España quedará un grupo de escritores que produce obras afines al Régimen. La producción en España estaría marcada por el control de la censura, aunque poco a poco irán destacando nuevos creadores que conseguirán sacar adelante publicaciones que realizarán críticas sociales camufladas. Lo mejor es hacer una división por géneros.

El teatro español a partir de 1939 seguirá la tendencia anterior del drama burgués, aunque se hará hueco un teatro de humor con cierta intención crítica como el de Miguel Mihura y Jardiel Poncela. A partir de mitad de siglo, se desarrolla la generación realista donde destaca Antonio Buero Vallejo, que tiene un debut extraordinario con Historia de una escalera. 

En poesía, la distancia es enorme entre los autores conformes con el Régimen (poesía arraigada), como Luis Rosales o Luis Felipe Vivanco, y los autores de la poesía desarraigada como Dámaso Alonso y Aleixandre. Se van haciendo hueco poetas vanguardistas como Pablo García Baena, Carlos Edmundo de Ory o Gloria Fuertes. Asimismo, los poetas del exilio como Alberti, Juan Ramón Jiménez o León Felipe abordan el sentimiento de la lejanía y la distancia que viven. En la década de los 50, se hace hueco la poesía social que busca concienciar a la población con un lenguaje llano. Serán Blas de Otero, Gabriel Celaya o José Hierro algunos de los autores fundamentales, mientras que en los 60 desarrolla su obra la conocida como Generación de los 50, la cual renueva el lenguaje con un retorno al "yo" más personal. Está compuesta por figuras como las de Ángel González o Jaime Gil de Biedma.

En novela, algunos de los exiliados expondrán el desarraigo y la nostalgia en su obra. Así lo harán Rosa Chacel, Francisco Ayala, Max Aub o Raúl J. Sender, de quien destaca una obra clave como Réquiem por un campesino español.

En España, surgirán novelas que cambiarán el paradigma existente. El primero en abrir nuevos caminos narrativos será Camilo José Cela, que con La familia de Pascual Duarte en 1941, remarca los problemas sociales y de violencia de la España rural. En 1945, Carmen Laforet con Nada, ofrece desde la mirada de una joven que llega a Barcelona, cómo la división que sufre el país se vive en el seno de una familia. En los 50, El Jarama de Rafael Sánchez Ferlosio, lleva el lenguaje del pueblo a la máxima expresión literaria de forma muy objetiva, mientras que Carmen Martín Gaite en Entre visillos, desvela diferencias de género en una ciudad de provincias. Cuando la temática de la narrativa española tiene un marcado corte social con obras como las de Miguel Delibes, Tiempo de silencio de Luis Martín Santos, ofrece un nuevo cambio drástico en cuanto a puntos de vista y personajes.

Literatura española a partir de 1975

Tras la muerte de Franco y con la constitución de una monarquía constitucional, algunos de los escritores exiliados regresaron a España, siendo sonado el caso de Rafael Alberti. No obstante, fue la novela de las nuevas generaciones la que ha generado mayor atención de los lectores sin que todavía haya claridad en cuanto a la literatura española que transcenderá. 

Novela desde 1975 hasta nuestros días

Podemos decir que en la novela se ha dado una gran variedad temática y estética, aunque hay géneros que se han cultivado mayoritariamente. Es el caso de la novela histórica, aunque con más vocación de generar ocio como son los casos de los libros de Arturo Pérez-Reverte o Matilde Asensi. Hay numerosas publicaciones en torno a la Guerra Civil como La voz dormida de Dulce Chacón, los episodios de una guerra interminable de Almudena Grandes y, aunque no sea novela, el libro de relatos Los girasoles ciegos de Alberto Méndez. En 2016, la novela Patria, de Fernando Aramburu, tocando la división en el País Vasco en torno al terrorismo de ETA, batió récords de ventas, aunque la crítica literaria también está dividida en cuanto a su consideración como literatura de calidad.

Otro gran fenómeno acaecido ha sido el de la novela policíaca. Supuso todo un cambio en 1975 La verdad sobre el caso Savolta de Eduardo Mendoza. Asimismo, la serie Carvalho de Manuel Vázquez Montalbán está considerada toda una referencia por la crítica, a nivel superior de otros top ventas como la trilogía del Baztán de Dolores Redondo. 

Novelas de crítica social como las de Rafael Chirbes; de tono lírico como las de Álvaro Pombo y Julio Llamazares o de pensamiento como las de Antonio Muñoz Molina o Javier Marías, han tenido una fuerte presencia en el tránsito entre siglos. No podemos olvidarnos además de escritoras en diferentes segmentos de edad, pero consolidadas como referencias novelísticas: Rosa Montero, Marta Sanz o Sara Mesa.

Poesía española de los últimos años

En los últimos años del Franquismo y a partir de la revolución estudiantil de mayo del 68, se despertó una nueva sensibilidad con un grupo de poetas denominados los Novísimos entre los que se encuentran Pere Gimferrer o Félix de Azúa. Con la apertura democrática, se abrieron nuevos espacios desde una poesía experimental, al culturalismo de Antonio Colinas, el neosurrealismo de Ana Rossseti, la poesía del silencio de José Ángel Valente y Julio Rodríguez o el Realismo sucio de Pablo García Casado. Estos autores han convivido con otros como Julia Uceda o María Victoria Atencia.

En los 80 y 90 se produjo una ruptura de tendencias entre los llamados poetas de la experiencia con nombres como Luis Alberto de Cuenca y Luis García Montero y los poetas de la diferencia con Fernando de Villena o Aurora Luque. Los actuales poetas del siglo XXI parecen ir más encaminados hacia una poesía de lenguaje sencillo y cotidiano y el verso libre (en la línea de la poesía de la experiencia) con autores como Luisa Castro, Ángeles Mora, Elena Medel o Raquel Lanseros. Sin embargo, en la listas de ventas se ha colado por encima una nueva poesía de autores jóvenes que aborda aspectos de su día a día o de temática urbana, carente de ritmo y lenguaje a veces malsonante. Los pioneros fueron Elvira Sastre y Defreds, cuya obra parece evolucionar hacia una lírica de mayor calidad.

Teatro actual

Tras superar unos primeros años de teatro de corte más tradicional, donde destacaron autores como Antonio Gala (también poeta y novelista) o José Sanchís Sinesterra, grupos innovadores como Els juglars o La fura del bauls y otros de ambientes universitarios tuvieron un gran protagonismo en la escena dramática. Como autores teatrales destacados podemos citar a Laila Ripoll, Francisco Nieva o Alfredo Sanzol, galardonado en los últimos años por los premios Max con obras como Días estupendos o En la luna. Los nuevos autores están encontrando dificultades para estrenar, a veces por la falta de salas o porque en muchos casos, musicales o adaptaciones de obras clásicas se llevan buena cuota de mercado.

Resumen de literatura española

Para finalizar, te recomendamos el siguiente vídeo con un resumen de la historia de la literatura española en 10 minutos de vídeo.