Vuelva usted mañana o Larra atizando a la burocracía española hace dos siglos

Con una genial ironía, el periodista español del Romanticismo hizo hace casi dos siglos (1833) una mordaz crítica a la lentitud de la burocracia española y a la costumbre española de alargar los plazos, teniendo como una de sus características sociales, la pereza. Hemos elaborado una versión resumen del Vuelva usted mañana para trabajarlo en 4º de ESO.  

Publicado en la revista El Pobrecito Hablador. Revista Satírica de Costumbres, en el número 11 de enero 1833, el artículo Vuelva usted mañana de Mariano José de Larra, dentro de sus artículos de costumbres es uno de esos textos que más atrajo en su época de estudiante a muchos de los que hoy somos adultos. 

En la publicación original, se publica por el Bachiller don Juan Pérez de Munguía, seudónimo de Larra, aunque posteriormente el autor lo modificó añadiendo el seudónimo de Fígaro.

Valoración del artículo Vuelva usted mañana

Se trata de un artículo que por aquello de abordar lo de "las cosas de palacio van despacio" puede tener una gran actualidad y que da pie a establecer debate en el aula con el alumnado, además de conocer un texto de la prosa romántica española y a uno de sus autores más destacados.

Para Larra, la pereza es el pecado capital de los españoles y origen de los males del país. En el texto, mezcla ensayo y relato breve para generar un artículo ágil y mordaz que se ha convertido en un clásico de la literatura española.

Larra utiliza una técnica frecuente en sus artículos: el perspectivismo. Se aproxima a los hechos convirtiéndose en un personaje, en realidad da forma a dos personajes con puntos de vista diferentes con el fin de hacer más verosímil su argumento. La aparición de un extranjero no es casual, ya que estamos en la época de los viajeros de otros países a España atraídos por sus costumbres y tradiciones, haciéndose una opinión de la nación, pese a pasar poco tiempo en ella.

No en el resumen adaptado, pero sí en el artículo completo, se puede distinguir la habitual estructura de los artículos de Larra, una introducción general sobre el tema, la narración de una experiencia particular y una conclusión muy personal y crítica sobre el asunto.

Vuelva usted mañana PDF

En este enlace de la Biblioteca Cervantes tienes el artículo Vuelva usted mañana en PDF completo, aunque para trabajarlo con alumnado de Secundaria hemos realizado un resumen adaptado que exponemos a continuación aquí.

Vuelva usted mañana. Resumen adaptado

Gran persona debió de ser el primero que llamó pecado mortal a la pereza. Convengamos en que este tema ha cerrado y cerrará las puertas del cielo a más de un cristiano. Estas reflexiones hacía yo casualmente no hace muchos días, cuando se presentó en mi casa un extranjero de estos que han de tener siempre de nuestro país una idea exagerada. Acostumbrado a la actividad en que viven nuestros vecinos, me aseguró formalmente que pensaba permanecer aquí muy poco tiempo.

Mirad -le dije-, monsieur Sans-délai -que así se llamaba-; vos venís decidido a pasar quince días, y a solventar en ellos vuestros asuntos.

-Ciertamente -me contestó-. Quince días, y es mucho.

-Permitidme, monsieur Sans-délai -le dije entre socarrón y formal-, permitidme que os convide a comer para el día en que llevéis quince meses de estancia en Madrid.

-¿Cómo?

-Dentro de quince meses estáis aquí todavía.

-Os aseguro que en los quince días con que contáis, no habréis podido hablar siquiera a una sola de las personas cuya cooperación necesitáis.

-¡Hipérboles! Yo les comunicaré a todos mi actividad.

Amaneció el día siguiente, y salimos a buscar un genealogista para buscar información sobre sus antecesores familiares, lo cual sólo se pudo hacer preguntando de amigo en amigo y de conocido en conocido: encontramos por fin, y el buen señor, aturdido de ver nuestra prisa, declaró que necesitaba tomarse algún tiempo y nos dijo definitivamente que nos diéramos una vuelta por allí dentro de unos días. Sonriendo nos marchamos. Pasaron tres días; fuimos.

-Vuelva usted mañana -nos respondió la criada-, porque el señor no se ha levantado todavía.

-Vuelva usted mañana -nos dijo al siguiente día-, porque el amo acaba de salir.

-Vuelva usted mañana -nos respondió al otro-, porque el amo está durmiendo la siesta.

-Vuelva usted mañana -nos respondió el lunes siguiente-, porque hoy ha ido a los toros.

A los quince días ya estuvo; pero mi amigo le había pedido una noticia del apellido Díez, y él había entendido Díaz, y la noticia no servía. Esperando nuevas pruebas, nada dije a mi amigo, desesperado porque no daría jamás con sus abuelos.

No paró aquí; un sastre tardó veinte días en hacerle un frac, que le había mandado llevarle en veinticuatro horas; el zapatero le obligó con su tardanza a comprar botas hechas; la planchadora necesitó quince días para plancharle una camisa; y el sombrerero a quien le había enviado su sombrero a cambiar el ala, le tuvo dos días con la cabeza al aire y sin salir de casa. Sus conocidos y amigos no le asistían a una sola cita, ni avisaban cuando faltaban, ni respondían a sus mensajes. ¡Qué formalidad!

-¿Qué os parece esta tierra, monsieur Sans-délai?

-le dije al llegar a estas pruebas.

-Me parece que son hombres singulares...

-Pues así son todos. No comerán por no llevar la comida a la boca.

Se presentó, yendo y viniendo durante días, una propuesta de inversión que había sido muy recomendada. A los cuatro días intentamos conocer la respuesta a nuestra gestión.

-Vuelva usted mañana -nos dijo el portero-. El oficial de la mesa no ha venido hoy. Al día siguiente, nos dijeron que el expediente había pasado a otro trámite, así estuvo dos meses, tras los cuales nos comunicaron que lo habían enviado a otra oficina, a la cual nunca llegó. Y el expediente se quedó en el aire. Tras reiniciarlo, y medio año de idas y venidas, hubo respuesta: negado.

-¿Para esto he echado yo mi viaje tan largo? ¿Para que en seis meses me digan en todas partes diariamente Vuelva usted mañana, y cuando este mañana llega al fin, nos dicen rotundamente que no? Me marcho, señor Fígaro -me dijo-. En este país no hay tiempo para hacer nada; sólo me limitaré a ver lo más interesante que haya en la capital.

-¡Ay, mi amigo! -le dije-, idos en paz, y no queráis acabar con vuestra poca paciencia; mirad que la mayor parte de nuestras cosas no se ven.

Finalmente, volvió al extranjero diciendo que en seis meses no había podido hacer otra cosa sino volver siempre mañana, y que a la vuelta de tanto mañana, eternamente futuro, lo mejor, o más bien lo único que había podido hacer bueno, había sido marcharse.

Fígaro (Original de 1833, adaptación de 2021)

Actividades Vuelva usted mañana

ANTES DE LEER:

Acercamiento a la sociedad española del Romanticismo, a los periódicos españoles del siglo XIX y a la figura de Mariano José de Larra.

TRAS LA LECTURA:

  1. Localiza en el texto las apariciones de la frase que da título al artículo y analiza cómo se realiza la repetición. ¿Cuál es el fin perseguido?
  2. Propón otro título de tu invención para el artículo.
  3. ¿Crees que el artículo es realista o está exagerado? Cita fragmentos que reflejen tu visión.
  4. Busca en un diccionario de francés si "Sans-délai" tiene algún significado.
  5. Define pereza. ¿Crees que es un problema para España en la actualidad?
  6. Redacta una situación en la que tú te hayas visto en una situación similar a las que describe Larra.