Oración compuesta: coordinación y subordinación
¿Qué es una oración compuesta?
Una oración compuesta es aquella que contiene más de un verbo y está formada por varias oraciones simples relacionadas entre sí. Para analizarla correctamente no basta con estudiar cada verbo por separado: debemos descubrir qué relación sintáctica existe entre las diferentes oraciones.
La Nueva gramática de la lengua española (NGLE) introduce aquí un cambio terminológico importante respecto a la gramática tradicional. En el análisis tradicional era habitual llamar proposición a cada una de las estructuras que formaban parte de una oración compuesta. La NGLE elimina este concepto y utiliza oración tanto para el conjunto como para los segmentos articulados alrededor de cada verbo. Este será también el criterio que seguiremos en esta guía.
Observa:
Los precios habían bajado y los impuestos subirían.
Encontramos dos núcleos verbales:
habían bajado
subirían
Por tanto, podemos distinguir dos oraciones:
O1 → Los precios habían bajado
O2 → los impuestos subirían
Las dos están relacionadas mediante el nexo y. En este caso se encuentran al mismo nivel sintáctico, por lo que estamos ante una:
Oración compuesta coordinada copulativa
Este ejemplo, utilizado en nuestra guía, nos muestra la primera idea que debemos aprender: cuando encontramos varios verbos, debemos delimitar las oraciones y estudiar la relación existente entre ellas.
¿Una oración compuesta tiene tantos verbos como oraciones?
Como punto de partida, seguiremos el criterio práctico de la guía:
Una oración compuesta tiene más de un verbo y está formada por tantas oraciones simples como verbos tenga.
Esto nos proporciona un procedimiento sencillo para comenzar cualquier análisis: localizar primero los verbos.
Por ejemplo:
No me gusta el fútbol, pero iré al partido.
Localizamos:
gusta
iré
Tenemos, por tanto:
O1 → No me gusta el fútbol
O2 → iré al partido
Ambas aparecen relacionadas mediante pero:
O1 + nexo + O2
La guía la clasifica como oración coordinada adversativa.
No basta con contar los verbos
Localizar los verbos es solo el comienzo. El verdadero análisis de la oración compuesta consiste en determinar cómo se organizan las diferentes oraciones.
Nuestra guía distingue dos grandes formas de organización.
Coordinación y yuxtaposición
Las diferentes oraciones se encuentran al mismo nivel sintáctico. Ninguna está incluida dentro de la otra.
Podemos representarlo de manera sencilla:
O1 + O2
Por ejemplo:
Arregla el grifo o compra uno nuevo.
Tenemos:
O1 → Arregla el grifo
Nexo → o
O2 → compra uno nuevo
Ninguna oración desempeña una función dentro de la otra. Estamos ante una oración compuesta coordinada disyuntiva.
Subordinación
La organización es diferente. Existe una estructura principal y dentro de ella encontramos una oración subordinada que depende de un núcleo o de otro segmento y desempeña una función sintáctica.
La idea de función será fundamental.
Una subordinada puede ocupar dentro de la estructura general un lugar semejante al que ya hemos aprendido a analizar con sintagmas. Por eso, al estudiar las subordinadas no será suficiente con decir de qué tipo son: tendremos que determinar qué función desempeñan. La guía define precisamente la oración subordinada como aquella que depende de un núcleo o de un segmento mayor al que complementa o modifica.
Coordinación, yuxtaposición y subordinación
A lo largo de esta guía estudiaremos, por tanto, tres relaciones fundamentales:

Esta diferencia determinará todo nuestro análisis posterior.
Cuidado: coordinar elementos no significa tener una oración coordinada
Encontrar una conjunción como y tampoco significa automáticamente que exista una oración compuesta.
La guía utiliza este ejemplo:
Alba parecía muy intranquila y cansada.
Encontramos y, pero solo existe un núcleo verbal:
parecía
Lo que estamos coordinando son dos elementos dentro del atributo, no dos oraciones. Por tanto, no estamos ante dos oraciones coordinadas.
Esta distinción es importante: para hablar de coordinación entre oraciones debemos encontrar estructuras oracionales, no simplemente palabras o sintagmas unidos por una conjunción.
De la oración simple a la oración compuesta
El análisis que hemos aprendido para la oración simple no desaparece al comenzar la oración compuesta. Al contrario: lo necesitaremos constantemente.
Ante:
Los precios habían bajado y los impuestos subirían.
primero descubrimos la estructura general:
O1 + Nexo + O2
Pero después tendremos que analizar internamente cada oración:
Los precios → SN / Sujeto
habían bajado → SV / PV
y:
los impuestos → SN / Sujeto
subirían → SV / PV
Por tanto, analizar una oración compuesta supone trabajar en dos niveles:
1. Análisis externo: determinar cuántas oraciones existen y qué relación mantienen entre ellas.
2. Análisis interno: analizar el sujeto, el predicado, los sintagmas y los complementos de cada una.
Esta es probablemente la idea más importante para empezar. No debemos lanzarnos directamente a analizar cada palabra de una oración compuesta. Primero tenemos que comprender su estructura general.
En el siguiente apartado veremos precisamente el método que propone nuestra guía para conseguirlo: cómo analizar una oración compuesta paso a paso.
Cómo analizar una oración compuesta paso a paso
Analizar una oración compuesta exige trabajar en dos niveles. Primero debemos comprender cómo se relacionan las distintas oraciones entre sí y, después, analizar internamente cada una de ellas.
Por eso conviene seguir siempre un método fijo:
Verbos → Oraciones → Relación → Nexo → Función → Análisis interno
Este orden evita uno de los errores más frecuentes: empezar a etiquetar palabras sin haber entendido antes la estructura general.
1. Localiza todos los verbos
El primer paso consiste en identificar los núcleos verbales.
Por ejemplo:
Los precios habían bajado y los impuestos subirían.
Encontramos:
habían bajado
subirían
Tenemos, por tanto, dos núcleos verbales.
Pero debemos actuar con cuidado: dos formas verbales no significan siempre dos oraciones distintas. Puede existir una perífrasis verbal o un tiempo compuesto.
En:
Habían bajado los precios
habían bajado constituye un único núcleo verbal.
2. Delimita las oraciones
Una vez localizados los verbos, debemos comprobar qué grupo de palabras depende de cada uno.
En:
Los precios habían bajado y los impuestos subirían.
podemos delimitar:
O1 → Los precios habían bajado
O2 → los impuestos subirían
Esta división inicial es fundamental. Nos permite dejar de ver la oración como una larga sucesión de palabras y comenzar a reconocer su estructura.
3. Determina qué relación existe entre las oraciones
Ahora debemos preguntarnos si las oraciones están:
- al mismo nivel sintáctico;
- o si una depende sintácticamente de otra estructura.
Si están al mismo nivel, podremos encontrarnos ante coordinación o yuxtaposición.
Si una oración desempeña una función dentro de otra, estaremos ante subordinación.
Por ejemplo:
Los precios habían bajado y los impuestos subirían.
Las dos oraciones están al mismo nivel:
O1 + O2
Estamos ante una coordinación.
En cambio:
Quiero que vengas.
La oración:
que vengas
depende del verbo quiero y desempeña una función dentro de su estructura.
Estamos ante subordinación.
4. Localiza el nexo o elemento de unión
Después debemos identificar qué elemento relaciona las distintas oraciones.
En:
Los precios habían bajado y los impuestos subirían.
el nexo es:
y
En:
No me gusta el fútbol, pero iré al partido.
el elemento de unión es:
pero
En:
Quiero que vengas.
el nexo subordinante es:
que
Sin embargo, debemos recordar que no todas las relaciones presentan un nexo expreso. En las oraciones yuxtapuestas, la relación puede aparecer marcada únicamente mediante signos de puntuación.
Por ejemplo:
No te levantes, yo voy.
Tenemos dos oraciones relacionadas sin conjunción coordinante.
5. Clasifica la relación
Una vez identificado el nexo y comprendida la estructura, podemos clasificar la relación.
Si es coordinación, determinaremos si estamos ante una oración:
copulativa,
adversativa,
disyuntiva, etc.,
según la clasificación que corresponda.
Si existe subordinación, tendremos que determinar qué tipo de oración subordinada encontramos:
sustantiva,
adjetiva o de relativo,
adverbial,
o alguna de las construcciones que estudiaremos más adelante.
Aquí es importante no clasificar únicamente por el nexo. El mismo elemento puede aparecer en estructuras distintas, por lo que debemos atender siempre a la función y al significado de toda la construcción.
6. Busca la función de la oración subordinada
Este paso es fundamental cuando existe subordinación.
No basta con decir:
"subordinada sustantiva"
Debemos indicar qué función desempeña.
Observa:
Quiero que vengas.
Podemos sustituir:
Quiero eso.
Por tanto:
que vengas → Oración subordinada sustantiva / CD
La subordinada ocupa una posición equivalente a la que podría ocupar un sintagma nominal.
Este principio será esencial en todo el análisis de la subordinación.
7. Analiza internamente cada oración
Solo después de comprender la estructura general debemos aplicar el procedimiento que ya conocemos para la oración simple.
Dentro de cada oración buscaremos:
sujeto,
predicado,
núcleo verbal,
sintagmas,
complementos.
Volvamos al ejemplo:
Los precios habían bajado y los impuestos subirían.
Primero hacemos el análisis externo:
O1 → Los precios habían bajado
Nexo → y
O2 → los impuestos subirían
Después analizamos internamente:
Los precios → SN / Sujeto
habían bajado → SV / Predicado verbal
y:
los impuestos → SN / Sujeto
subirían → SV / Predicado verbal
Un ejemplo completo
Observa:
No me gusta el fútbol, pero iré al partido.
Paso 1. Verbos
gusta
iré
Paso 2. Oraciones
O1 → No me gusta el fútbol
O2 → iré al partido
Paso 3. Relación
Las dos oraciones están al mismo nivel sintáctico.
Tenemos una coordinación.
Paso 4. Nexo
pero
Paso 5. Clasificación
Pero establece una oposición entre las dos estructuras.
Tenemos una:
Oración compuesta coordinada adversativa
Paso 6. Análisis interno
En la primera oración:
el fútbol → SN / Sujeto
me → CI
gusta → Núcleo
no → Modificador de la negación
En la segunda:
Sujeto tácito → yo
iré → Núcleo
al partido → SP / complemento correspondiente según su relación con el verbo
La estructura global será:
[O1] + nexo + [O2]
Primero la estructura, después los detalles
Ante una oración larga, resulta especialmente útil escribir primero un esquema sencillo:
O1 + nexo + O2
o, si existe subordinación:
Oración principal [Oración subordinada / función]
Este esquema evita que perdamos de vista qué depende de qué.
La idea fundamental es:
Primero debemos entender la arquitectura de la oración; después analizamos cada una de sus piezas.
Por eso, ante cualquier oración compuesta, podemos utilizar siempre esta secuencia:
1. Verbos
2. Oraciones
3. Relación entre ellas
4. Nexo o elemento de unión
5. Tipo de coordinación, yuxtaposición o subordinación
6. Función de la subordinada, si la hay
7. Análisis interno de cada oración
En el siguiente apartado estudiaremos con más detalle las tres grandes formas de relación que acabamos de utilizar: coordinación, subordinación y yuxtaposición.
Coordinación, subordinación y yuxtaposición
Una vez identificadas las diferentes oraciones que forman una oración compuesta, debemos determinar qué relación sintáctica existe entre ellas. Podemos distinguir tres posibilidades fundamentales: coordinación, subordinación y yuxtaposición.
Coordinación
En la coordinación, las oraciones se encuentran en el mismo nivel sintáctico. Ninguna desempeña una función dentro de la otra y aparecen relacionadas mediante un nexo.
Los precios habían bajado y los impuestos subirían.
Podemos representarla así:
O1 + nexo + O2
En este caso, y establece una coordinación entre las dos oraciones. Según el nexo y la relación existente, distinguiremos diferentes tipos de oraciones coordinadas.
Subordinación
En la subordinación, una oración depende de un núcleo o de un segmento mayor al que complementa o modifica.
Quiero que vengas.
La secuencia que vengas depende del verbo quiero y desempeña una función dentro de la estructura:
que vengas → Oración subordinada sustantiva / CD
Por tanto, en las subordinadas será especialmente importante determinar qué función desempeña la oración subordinada.
Yuxtaposición
En la yuxtaposición, las oraciones también se encuentran en el mismo nivel sintáctico, pero aparecen relacionadas sin una conjunción coordinante.
No te levantes, yo voy.
Podemos distinguir:
O1 → No te levantes
O2 → yo voy
En este caso, la relación entre ambas está marcada por la puntuación.
La diferencia fundamental
Podemos quedarnos inicialmente con un esquema muy sencillo:
Coordinación → mismo nivel sintáctico + nexo
Yuxtaposición → mismo nivel sintáctico + sin nexo coordinante
Subordinación → relación de dependencia sintáctica
A partir de aquí estudiaremos cada construcción por separado, comenzando por las oraciones coordinadas y sus diferentes tipos.
Oraciones coordinadas
Las oraciones coordinadas son oraciones que se encuentran en el mismo nivel sintáctico. Ninguna depende de la otra ni desempeña una función dentro de ella. Se relacionan mediante un nexo coordinante.
Observa:
Los precios habían bajado y los impuestos subirían.
Podemos distinguir:
O1 → Los precios habían bajado
Nexo → y
O2 → los impuestos subirían
La estructura general es:
O1 + Nexo + O2
Las dos oraciones tienen la misma jerarquía sintáctica. Por eso, a diferencia de lo que veremos en la subordinación, no existe una oración principal y otra subordinada.
Tipos de oraciones coordinadas
La clasificación de las coordinadas ha cambiado con respecto a la gramática tradicional. Existen también diferencias entre la NGLE y el Glosario de términos gramaticales (GTG).
Siguiendo el criterio adoptado en nuestra guía, utilizaremos la clasificación simplificada del GTG y distinguiremos tres tipos de oraciones coordinadas:
- copulativas;
- adversativas;
- disyuntivas.
Oraciones coordinadas copulativas
Las coordinadas copulativas establecen fundamentalmente una relación de adición o suma entre las oraciones.
Los principales nexos recogidos en la guía son:
y, e, ni, ni... ni, tanto... como, no solo... sino además.
Por ejemplo:
Los precios habían bajado y los impuestos subirían.
Tenemos:
O1 → Los precios habían bajado
Nexo → y
O2 → los impuestos subirían
Por tanto:
Oración compuesta coordinada copulativa
La guía recoge también estructuras correlativas:
No solo los impuestos han bajado sino que los impuestos subirán.
En estos casos, la coordinación no depende necesariamente de una única palabra situada entre las dos oraciones, sino que puede establecerse mediante elementos correlativos.
Oraciones coordinadas adversativas
Las coordinadas adversativas establecen una relación de oposición entre las dos oraciones.
La guía recoge como nexos:
pero, mas, sino (que).
Por ejemplo:
No me gusta el fútbol, pero iré al partido.
Podemos delimitar:
O1 → No me gusta el fútbol
Nexo → pero
O2 → iré al partido
Por tanto:
Oración compuesta coordinada adversativa
Un detalle importante de la clasificación que estamos siguiendo es que aunque no se considera aquí un nexo coordinante adversativo, sino que se analiza como concesivo.
Oraciones coordinadas disyuntivas
Las coordinadas disyuntivas presentan normalmente una elección o alternativa entre las diferentes oraciones.
Los nexos recogidos en la guía son:
o, u, o... o, o bien... o bien.
Por ejemplo:
Arregla el grifo o compra uno nuevo.
Tenemos:
O1 → Arregla el grifo
Nexo → o
O2 → compra uno nuevo
Por tanto:
Oración compuesta coordinada disyuntiva
La guía incluye también dentro de las disyuntivas construcciones que expresan alternancia: unas veces se produce una acción y otras veces otra. Para ello pueden utilizarse correlaciones como:
ya... ya
bien... bien.
Resumen de las oraciones coordinadas

Esta clasificación en tres grupos es la que utilizaremos en nuestros análisis, siguiendo el criterio del GTG recogido en la guía.
Cuidado: una conjunción no siempre coordina oraciones
Encontrar y, o o cualquier otro nexo coordinante no significa automáticamente que tengamos una oración compuesta.
La guía propone:
Alba parecía muy intranquila y cansada.
Solo encontramos un núcleo verbal:
parecía
Lo que aparece coordinado son:
muy intranquila
cansada
Es decir, existe coordinación dentro de uno de los componentes de la oración, pero no coordinación entre dos oraciones. Por tanto, estamos ante una oración simple.
Para considerar que existen dos oraciones coordinadas debemos poder delimitar dos estructuras oracionales articuladas alrededor de sus correspondientes núcleos verbales.
¿Y las coordinadas explicativas e ilativas?
Aquí encontramos uno de los cambios que conviene conocer para evitar utilizar clasificaciones antiguas.
Las construcciones explicativas con es decir, o sea, esto es o lo que es lo mismo no se incluyen en nuestra guía como un cuarto tipo de coordinación. Se estudiarán dentro de las oraciones yuxtapuestas, y estos elementos pueden analizarse como conectores discursivos, no como nexos coordinantes.
Algo semejante ocurre con las ilativas, que expresan una relación de causa-efecto:
así que
La gramática tradicional y la NGLE las habían incluido entre las coordinadas, pero el GTG las clasifica como subordinadas ilativas. Siguiendo nuestra guía, será allí donde las estudiaremos.
Por tanto, para nuestro análisis de ESO y Bachillerato utilizaremos una clasificación especialmente clara:
Coordinadas → copulativas, adversativas y disyuntivas.
El siguiente paso será estudiar las oraciones yuxtapuestas, que también se encuentran al mismo nivel sintáctico, pero presentan una forma diferente de relacionarse.
Oraciones yuxtapuestas
Las oraciones yuxtapuestas son oraciones compuestas que se encuentran en el mismo nivel sintáctico, igual que las coordinadas. La diferencia fundamental es que no están unidas mediante un nexo coordinante, sino que aparecen separadas por un signo de puntuación o relacionadas mediante determinados conectores explicativos.
Observa el ejemplo de nuestra guía:
No te levantes, yo voy.
Encontramos dos núcleos verbales:
levantes
voy
Por tanto, podemos delimitar:
O1 → No te levantes
O2 → yo voy
Las dos oraciones se encuentran al mismo nivel y están separadas mediante una coma:
O1 , O2
Estamos ante una:
Oración compuesta yuxtapuesta
Cómo reconocer una oración yuxtapuesta
El procedimiento es similar al que hemos seguido con las coordinadas. Primero localizamos los verbos, delimitamos las oraciones y comprobamos que ninguna depende sintácticamente de la otra.
La diferencia aparece al estudiar cómo están relacionadas.
Comparemos:
Los precios habían bajado y los impuestos subirían.
Tenemos:
O1 + nexo + O2
Es una oración coordinada.
En cambio:
No te levantes, yo voy.
Tenemos:
O1 , O2
No existe una conjunción que coordine ambas oraciones. Estamos ante una oración yuxtapuesta.
Los signos de puntuación en las yuxtapuestas
Siguiendo nuestra guía, las oraciones yuxtapuestas pueden aparecer separadas mediante:
coma (,)
punto y coma (;)
Por tanto, el signo de puntuación nos ayuda a delimitar las diferentes oraciones, pero no desempeña la función de nexo.
En:
No te levantes, yo voy.
no analizaremos la coma como nexo. Simplemente delimita las dos oraciones yuxtapuestas.
Las antiguas coordinadas explicativas
Aquí encontramos otro cambio importante respecto a la gramática tradicional.
Tradicionalmente se hablaba de oraciones coordinadas explicativas cuando aparecían expresiones como:
es decir
o sea
esto es
lo que es lo mismo
En el sistema que seguimos en nuestra guía, estas construcciones se analizan como oraciones yuxtapuestas.
La guía utiliza este ejemplo:
Pinta mal, es decir, perderé el partido.
Podemos distinguir:
O1 → Pinta mal
O2 → perderé el partido
La segunda oración explica o reformula lo expresado en la primera, pero es decir no se analiza como un nexo coordinante.
Los conectores discursivos no son nexos
Esta distinción es especialmente importante.
Nuestra guía recoge algunas partículas que pueden relacionar oraciones coordinadas o yuxtapuestas, pero que no se consideran nexos sintácticos:
en cambio
sin embargo
por lo tanto
es decir
Se trata de conectores discursivos. En nuestro análisis funcionan como modificadores oracionales (MO) dentro de la segunda oración.
Volvamos al ejemplo:
Pinta mal, es decir, perderé el partido.
No debemos analizar:
es decir → nexo
Siguiendo la guía:
es decir → Modificador oracional (MO)
La estructura general continúa siendo una oración compuesta yuxtapuesta.
Coordinación o yuxtaposición
La diferencia básica puede resumirse fácilmente: en la yuxtaposición no existe nexo coordinante.
No confundas nexo y conector discursivo
Este será uno de los aspectos que más debemos cuidar en nuestros análisis:
Nexo → establece una relación sintáctica entre las oraciones.
Conector discursivo → relaciona el contenido de los enunciados, pero no funciona como nexo sintáctico.
Por eso, en:
Pinta mal, es decir, perderé el partido.
tenemos una oración compuesta yuxtapuesta y es decir funciona como MO dentro de la segunda oración.
Una vez estudiadas las dos relaciones en las que las oraciones aparecen al mismo nivel —coordinación y yuxtaposición—, llegamos a una organización diferente y algo más compleja: las oraciones subordinadas, en las que una oración depende de un núcleo o segmento mayor y desempeña una función dentro de esa estructura.
Oraciones subordinadas
Las oraciones subordinadas son aquellas que dependen de un núcleo o de un segmento mayor al que complementan o modifican. A diferencia de las coordinadas y yuxtapuestas, no se encuentran al mismo nivel sintáctico que el resto de la estructura, sino que desempeñan una función dentro de la oración principal.
Esta idea es fundamental para comprender la subordinación: una oración subordinada funciona dentro de una estructura mayor de manera semejante a como lo hace un sintagma.
Observa:
Sabemos que has terminado.
Encontramos dos verbos:
sabemos
has terminado
La secuencia:
que has terminado
depende del verbo sabemos. Podemos sustituirla por:
Sabemos eso.
Por tanto:
que has terminado → O. SUB. SUST. / CD
La oración subordinada completa desempeña la función de complemento directo dentro de la oración principal.
Oración principal y oración subordinada
En una estructura subordinada distinguiremos una oración principal y una o varias oraciones subordinadas incluidas en ella.
Podemos representarlo de manera sencilla:
ORACIÓN PRINCIPAL [ORACIÓN SUBORDINADA / FUNCIÓN]
Por ejemplo:
María se alegra de que hayan ganado la carrera.
La subordinada es:
que hayan ganado la carrera → O. SUB. SUST. / T
Esta oración funciona como término dentro del sintagma preposicional:
de que hayan ganado la carrera → SP / CR
Es decir, la subordinada forma parte de una estructura mayor que, a su vez, desempeña la función de complemento de régimen.
Esto nos muestra por qué en subordinación resulta especialmente importante analizar de dentro hacia fuera una vez delimitada la estructura.
¿Cómo reconocer una oración subordinada?
El procedimiento inicial será el mismo que hemos utilizado hasta ahora:
1. Localizamos los verbos.
2. Identificamos los nexos, si existen.
3. Delimitamos las oraciones.
4. Comprobamos qué oración depende de otra estructura.
5. Determinamos la función de la subordinada.
6. Analizamos internamente cada oración.
La pregunta fundamental será:
¿Qué función desempeña esta oración dentro de la estructura principal?
No basta, por tanto, con localizar un que, un si, un cuando o cualquier otro elemento introductorio y asignarle automáticamente un tipo de subordinada.
Las subordinadas no siempre tienen nexo
Aunque muchas oraciones subordinadas aparecen introducidas por un nexo, no todas lo necesitan.
La guía recoge las construcciones con infinitivo:
Prometió estudiar más.
Tenemos dos formas verbales:
prometió
estudiar
La secuencia:
estudiar más → O. SUB. SUST. / CD
No existe nexo subordinante. El infinitivo constituye el núcleo verbal de la subordinada.
Por tanto, la presencia de un nexo no es imprescindible para que exista subordinación.
Tipos de oraciones subordinadas
Siguiendo la organización de nuestra guía, estudiaremos diferentes clases de subordinadas y construcciones relacionadas. Entre las fundamentales se encuentran:

La clasificación se vuelve más compleja en las subordinadas adverbiales y en construcciones como las causales, finales, condicionales, concesivas, comparativas o consecutivas. Las estudiaremos por separado para mantener el criterio de la NGLE y del GTG recogido en la guía.
Lo más importante: encontrar la función
En las oraciones coordinadas nos interesaba principalmente determinar qué relación existía entre O1 y O2.
En las subordinadas tendremos que dar un paso más:
localizar la subordinada + clasificarla + determinar su función.
Por ejemplo:
Conviene que llueva.
La guía analiza:
que llueva → O. SUB. SUST. / Sujeto
Mientras que:
Dijo que vendría hoy.
se analiza:
que vendría hoy → O. SUB. SUST. / CD
Las dos son subordinadas sustantivas introducidas por que, pero desempeñan funciones diferentes.
Esta será la idea que guíe todo lo que viene a continuación: no debemos identificar las subordinadas únicamente por su nexo; tenemos que descubrir qué papel desempeñan dentro de la estructura de la oración.
Comenzaremos por las más sencillas de reconocer porque podemos sustituirlas frecuentemente por eso o una cosa: las oraciones subordinadas sustantivas.
Oraciones subordinadas sustantivas
Las oraciones subordinadas sustantivas son aquellas que desempeñan dentro de la oración principal funciones propias de un sustantivo o de un sintagma nominal.
Esta definición nos proporciona también una de las mejores pruebas para reconocerlas: en muchos casos, podemos sustituir toda la oración subordinada por «eso» o «una cosa».
Observa:
Sabemos que has terminado.
Podemos sustituir la subordinada:
Sabemos eso.
Por tanto:
que has terminado → O. SUB. SUST. / CD
No basta con identificarla como subordinada sustantiva. El análisis debe indicar también qué función desempeña dentro de la estructura principal.
Subordinadas sustantivas con conjunción
Los nexos más habituales son las conjunciones que y si. Cuando actúan como conjunciones, funcionan únicamente como nexos (Nx) y no desempeñan ninguna función sintáctica dentro de la oración subordinada.
Por ejemplo:
Conviene que llueva.
Podemos sustituir:
Conviene eso.
En este caso:
que → Nx
que llueva → O. SUB. SUST. / Sujeto
Comprobamos la función mediante la concordancia:
Conviene una cosa.
Convienen varias cosas.
Otro ejemplo:
Dijo que vendría hoy.
Podemos sustituir:
Dijo eso.
Por tanto:
que → Nx
que vendría hoy → O. SUB. SUST. / CD
También podemos encontrar la conjunción si:
No sé si iré contigo.
Podemos decir:
No sé eso.
Por tanto:
si iré contigo → O. SUB. SUST. / CD
Aquí si funciona como nexo y no desempeña ninguna otra función dentro de la subordinada.
¿Qué funciones pueden desempeñar?
Siguiendo nuestra guía, las subordinadas sustantivas introducidas por conjunción pueden desempeñar principalmente las funciones de:
Sujeto
Complemento directo (CD)
Término (T)
Aposición
Por ejemplo:
Le gusta que la visiten por su cumpleaños.
→ que la visiten por su cumpleaños → O. SUB. SUST. / Sujeto
Sabemos que has terminado.
→ que has terminado → O. SUB. SUST. / CD
Nos alegramos de que triunfes.
→ que triunfes → O. SUB. SUST. / T
La subordinada puede, por tanto, aparecer dentro de un sintagma preposicional.
La subordinada sustantiva como término
Este caso merece especial atención porque debemos distinguir la función de la subordinada de la función que desempeña el sintagma preposicional completo.
Observa el ejemplo de la guía:
María se alegra de que hayan ganado la carrera.
Tenemos:
que hayan ganado la carrera → O. SUB. SUST. / T
Esta subordinada está incluida dentro de:
de que hayan ganado la carrera → SP / CR
Por tanto, el análisis se realiza de dentro hacia fuera:
[que hayan ganado la carrera] → O. SUB. SUST. / T
↓
[de [que hayan ganado la carrera]] → SP / CR
La subordinada no es directamente el complemento de régimen. Funciona como término de la preposición, y es el sintagma preposicional completo el que desempeña la función de CR.
La guía recuerda que esta función de término puede aparecer dentro de sintagmas preposicionales que funcionen como complemento del nombre, del adjetivo, del adverbio o como diferentes complementos verbales.
Subordinadas sustantivas sin conjunción
No todas las subordinadas sustantivas están introducidas por que o si. También podemos encontrar interrogativos o exclamativos que sirven de nexo y, además, desempeñan una función dentro de la propia subordinada.
Esta diferencia es importante.
Observa:
Me encanta cómo lo describe.
Toda la subordinada:
cómo lo describe → O. SUB. SUST. / Sujeto
Pero, además:
cómo → Nx / CCM
Es decir, cómo introduce la subordinada y desempeña una función dentro de ella.
Otro ejemplo de la guía:
Debo saber quién gritó durante la clase.
Podemos sustituir:
Debo saber eso.
Por tanto:
quién gritó durante la clase → O. SUB. SUST. / CD
Pero dentro de la subordinada:
quién → Nx / Sujeto
Esta es la diferencia fundamental:
que / si → son nexos sin función dentro de la subordinada
interrogativos o exclamativos → son nexos y además desempeñan una función sintáctica
Subordinadas sustantivas con infinitivo
También podemos encontrar una subordinada sustantiva cuyo núcleo sea un verbo en infinitivo.
La guía utiliza:
Prometió estudiar más.
Tenemos:
prometió → verbo de la oración principal
estudiar → verbo de la subordinada
Podemos sustituir:
Prometió eso.
Por tanto:
estudiar más → O. SUB. SUST. / CD
Estas construcciones presentan una característica fundamental: carecen de nexo subordinante.
Otro ejemplo:
Le gusta probar la comida.
La subordinada:
probar la comida → O. SUB. SUST. / Sujeto
Cuidado con los infinitivos
Encontrar un infinitivo no significa automáticamente que tengamos una oración subordinada sustantiva.
La guía nos advierte de dos casos que debemos diferenciar.
En una perífrasis verbal, las dos formas constituyen un único núcleo verbal:
Juan tiene que ir a Madrid.
tiene que ir → Núcleo verbal
No debemos separar ir a Madrid como subordinada sustantiva.
También podemos encontrar un infinitivo sustantivado mediante un determinante:
El dulce lamentar de los amantes.
En este caso, lamentar funciona como núcleo de un sintagma nominal y no como núcleo de una oración subordinada.
El sujeto del infinitivo
La guía adopta un criterio concreto para estas construcciones: al tratarse de una forma no personal del verbo, el infinitivo no presenta sujeto expreso ni tácito en nuestros análisis.
Lo indicaremos mediante:
Ø
Así ocurre en:
Prometió estudiar más.
Dentro de la subordinada:
estudiar → Núcleo
más → SAdv / CCC
Ø → ausencia de sujeto
Y toda la estructura:
estudiar más → O. SUB. SUST. / CD
Subordinadas sustantivas en estilo directo
La guía incorpora además las construcciones en las que reproducimos literalmente las palabras de otra persona.
Por ejemplo:
María dijo: «Yo no he estado aquí nunca».
La reproducción literal funciona normalmente como complemento directo del verbo de habla:
«Yo no he estado aquí nunca» → O. SUB. SUST. / CD
También puede aparecer mediante una raya:
Yo no he estado aquí nunca —dijo María.
En estos casos no necesitamos una conjunción que para establecer la subordinación.
¿Puede una subordinada sustantiva funcionar como atributo?
Aquí debemos prestar especial atención al criterio de nuestra guía:
Las subordinadas sustantivas con verbo conjugado no desempeñan la función de atributo.
Por ejemplo:
Su idea es que todos acudamos a la reunión.
Podría parecer inicialmente que que todos acudamos a la reunión es atributo. Sin embargo, siguiendo el análisis de la guía:
que todos acudamos a la reunión → O. SUB. SUST. / Sujeto
mientras que:
su idea → SN / AT
Existe, sin embargo, una excepción recogida expresamente en la guía con dos construcciones de infinitivo igualadas mediante el verbo ser:
Amar es compartir.
En este caso sí aparece una subordinada sustantiva de infinitivo con función de atributo.
Cuidado con la aposición
La guía recoge la aposición entre las posibles funciones de las subordinadas sustantivas, pero advierte de que su análisis puede resultar controvertido.
Por eso, para nuestro análisis de ESO y Bachillerato seguiremos su recomendación práctica: reservaremos preferentemente la función de aposición para construcciones de infinitivo, evitando confundirlas con oraciones de relativo con antecedente expreso.
Cómo reconocer una subordinada sustantiva
Podemos utilizar este procedimiento:
1. Localiza los verbos.
2. Delimita la posible subordinada.
3. Intenta sustituir toda la subordinada por «eso» o «una cosa».
4. Si la sustitución funciona, comprueba qué función desempeñaría «eso» en la oración.
5. Esa será normalmente la función de la subordinada.
Por ejemplo:
Sabemos que has terminado.
↓
Sabemos eso.
↓
Lo sabemos.
↓
que has terminado → O. SUB. SUST. / CD
Este procedimiento permite comprender el análisis en lugar de memorizar una lista de nexos.

La idea fundamental es sencilla: si una oración completa ocupa una posición propia de un sustantivo o sintagma nominal, probablemente estamos ante una subordinada sustantiva. Después tendremos que determinar su función y analizar internamente sus componentes.
El siguiente grupo presenta una diferencia esencial: la subordinada ya no ocupa normalmente el lugar de un sustantivo, sino que modifica a un antecedente nominal. Son las oraciones subordinadas adjetivas o de relativo.
Oraciones subordinadas adjetivas o de relativo
Las oraciones subordinadas adjetivas o de relativo son aquellas que, cuando tienen un antecedente expreso, desempeñan una función semejante a la de un adjetivo: complementan a un sustantivo que funciona como antecedente.
La Nueva gramática de la lengua española (NGLE) ha modificado considerablemente el tratamiento tradicional de estas oraciones. La clasificación ya no se limita a distinguir entre explicativas y especificativas, sino que concede una importancia fundamental a la presencia o ausencia del antecedente.
Siguiendo nuestra guía, distinguiremos:
- relativas con antecedente expreso;
- relativas libres;
- relativas semilibres.
En este primer apartado nos centraremos en las subordinadas de relativo con antecedente expreso. Las relativas libres y semilibres las estudiaremos después, ya que presentan un funcionamiento diferente.
Subordinadas de relativo con antecedente expreso
Son las que tradicionalmente hemos denominado oraciones subordinadas adjetivas. Modifican a un sustantivo que aparece escrito en la oración y desempeñan respecto a él la función de complemento del nombre (CN).
Observa:
Los niños que gritan son mis vecinos.
El antecedente del relativo que es:
niños
La subordinada:
que gritan
nos dice algo sobre esos niños y complementa al sustantivo.
Por tanto:
que gritan → O. S. REL. / CN
Podemos entender la estructura así:
Los niños [que gritan] son mis vecinos.
antecedente + subordinada de relativo
Cómo reconocer una subordinada de relativo
El primer paso consiste en localizar el relativo y buscar su antecedente.
Observa otro ejemplo de la guía:
El libro que lee Juan es increíble.
Tenemos:
antecedente → libro
relativo → que
subordinada → que lee Juan
Toda la subordinada complementa a libro:
que lee Juan → O. S. REL. ESP. / CN
Una prueba que puede ayudarnos consiste en sustituir el relativo por el cual, la cual, los cuales o las cuales, cuando la construcción lo permite:
El libro que lee Juan...
→ El libro el cual lee Juan...
Esta sustitución puede resultar poco natural en algunos contextos, pero nos ayuda a comprobar el carácter relativo de que. La guía señala una excepción importante: cuyo no admite esta prueba.
Los nexos de las subordinadas de relativo
La guía recoge como relativos:
que, el que, el cual, quien, cuyo, donde y cuanto.
Por ejemplo:
Los niños que gritan son mis vecinos.
Esa es la funcionaria a quien pregunté por el trabajo.
Ese es el chico cuya novia tuvo el accidente.
Vive en el pueblo, donde es feliz.
En todos estos casos encontramos un elemento relativo que relaciona la subordinada con su antecedente.
El relativo tiene una función dentro de la subordinada
Esta es probablemente la idea más importante para analizar correctamente las oraciones de relativo.
El relativo no solo introduce la subordinada. También desempeña dentro de ella la función sintáctica que correspondería a su antecedente.
Volvamos a:
El libro que lee Juan es increíble.
Para descubrir la función de que, podemos reconstruir el significado de la subordinada:
Juan lee el libro.
En esa oración:
el libro → CD
Por tanto, dentro de la subordinada:
que → Nx / CD
Mientras que la subordinada completa:
que lee Juan → O. S. REL. ESP. / CN
Tenemos, por tanto, dos niveles diferentes de análisis:
que → Nx / CD
que lee Juan → O. S. REL. ESP. / CN
No debemos confundir la función del relativo con la función de toda la subordinada.
Cómo averiguar la función del relativo
Podemos utilizar un procedimiento muy sencillo:
1. Localizamos el antecedente.
2. Sustituimos mentalmente el relativo por ese antecedente dentro de la subordinada.
3. Analizamos qué función tendría allí.
Por ejemplo:
Los niños que gritan son mis vecinos.
Antecedente:
los niños
Reconstruimos:
Los niños gritan.
Los niños funciona como sujeto.
Por tanto:
que → Nx / Sujeto
Otro ejemplo:
El libro que lee Juan es increíble.
Reconstruimos:
Juan lee el libro.
El libro funciona como CD.
Por tanto:
que → Nx / CD
Este procedimiento evita memorizar qué función tiene cada relativo: la función depende de la oración concreta.
El relativo puede llevar preposición
Las subordinadas de relativo con antecedente expreso también pueden aparecer precedidas por una preposición.
La guía utiliza:
La mujer de la que te hablaron busca piso.
La subordinada completa:
de la que te hablaron → O. S. REL. ESP. / CN
complementa al antecedente:
mujer
Dentro de la subordinada debemos analizar la estructura preposicional. La guía establece que, en estos casos, la oración subordinada continúa desempeñando la función de CN incluyendo la preposición, mientras que el relativo funciona como término (T).
Así evitamos separar artificialmente la preposición de la subordinada.
El relativo «cuyo»
Cuyo, cuya, cuyos y cuyas presentan una particularidad: son relativos con significado posesivo.
La guía utiliza:
Viene un escritor cuyas obras son famosas.
Tenemos:
antecedente → escritor
relativo → cuyas
subordinada → cuyas obras son famosas
La presencia de cuyo nos permite reconocer directamente una subordinada de relativo con antecedente expreso, aunque no podamos sustituirlo por el cual.
Además, cuyo establece una relación posesiva:
un escritor cuyas obras...
equivale aproximadamente a:
un escritor cuyas obras = las obras del escritor
La guía señala que este relativo está actualmente menos extendido en el uso, pero debemos saber reconocerlo y analizarlo.
Especificativas y explicativas
Las subordinadas de relativo con antecedente expreso pueden dividirse tradicionalmente en especificativas y explicativas.
Las especificativas restringen o delimitan el significado del antecedente y aparecen sin comas:
El libro que lee Juan es increíble.
No hablamos de cualquier libro, sino concretamente del que Juan está leyendo.
Podemos analizar:
que lee Juan → O. S. REL. ESP. / CN
Las explicativas, en cambio, añaden una información sobre un antecedente ya identificado y aparecen entre comas:
Visitó a su amigo alemán, quien vive en Francia, en enero.
La subordinada:
quien vive en Francia
añade una explicación sobre su amigo alemán.
Por tanto:
quien vive en Francia → O. S. REL. EXP. / CN
La guía advierte, no obstante, de que muchos autores no consideran necesario señalar expresamente la categoría de explicativa o especificativa en el análisis.
Para nuestro método podemos reconocer la diferencia, pero lo verdaderamente importante será identificar:
el antecedente + el relativo + la función del relativo + la función de la subordinada.
Un ejemplo con «donde»
La guía propone:
Vive en el pueblo, donde es feliz.
El antecedente de donde es:
pueblo
La subordinada:
donde es feliz → O. S. REL. EXP. / CN
complementa a ese antecedente.
Dentro de la subordinada:
donde → Nx / CCL
Aquí resulta fundamental la presencia del antecedente. Si donde apareciera sin antecedente expreso, entraríamos en otro tipo de construcción: una subordinada relativa libre, que estudiaremos en el siguiente apartado.
También puede haber relativas con infinitivo
Aunque la mayoría de las construcciones de infinitivo que hemos estudiado son sustantivas, la guía recoge también oraciones de relativo con infinitivo cuando complementan a un antecedente.
Por ejemplo:
Queda mucho camino que recorrer.
Tenemos:
antecedente → camino
y:
que recorrer → O. REL. ESP. / CN
La presencia del antecedente camino es precisamente lo que nos permite reconocer su funcionamiento relativo y diferenciarla de las subordinadas sustantivas de infinitivo.
Cómo analizar una subordinada de relativo con antecedente expreso
Podemos seguir siempre este procedimiento:
1. Localiza los verbos.
2. Busca el relativo: que, quien, el cual, cuyo, donde...
3. Localiza su antecedente.
4. Delimita la subordinada de relativo.
5. Analiza toda la subordinada como CN del antecedente.
6. Sustituye mentalmente el relativo por su antecedente para descubrir qué función desempeña dentro de la subordinada.
Por ejemplo:
El libro que lee Juan es increíble.
↓
Antecedente → libro
↓
Subordinada → que lee Juan
↓
Juan lee el libro
↓
el libro → CD
Por tanto:
que → Nx / CD
y:
que lee Juan → O. S. REL. ESP. / CN
Resumen

La idea fundamental es sencilla: si una oración completa ocupa una posición propia de un sustantivo o sintagma nominal, probablemente estamos ante una subordinada sustantiva. Después tendremos que determinar su función y analizar internamente sus componentes.
El siguiente grupo presenta una diferencia esencial: la subordinada ya no ocupa normalmente el lugar de un sustantivo, sino que modifica a un antecedente nominal. Son las oraciones subordinadas adjetivas o de relativo.
La clave está en recordar que realizamos dos análisis simultáneos. Toda la subordinada complementa al antecedente y funciona como CN, pero el relativo tiene además su propia función dentro de la subordinada.
Hasta aquí hemos trabajado con un antecedente escrito: el libro que lee Juan, el pueblo, donde es feliz. Sin embargo, la NGLE incluye también construcciones relativas en las que no encontramos ese antecedente expreso. Son las oraciones de relativo libres y semilibres, que requieren un análisis diferente.
Oraciones de relativo libres y semilibres
Hasta ahora hemos estudiado oraciones de relativo en las que podemos localizar fácilmente un antecedente expreso:
El libro que lee Juan es increíble.
El relativo que tiene como antecedente libro, y toda la subordinada que lee Juan funciona como complemento del nombre (CN).
Sin embargo, también existen oraciones de relativo sin antecedente expreso. Siguiendo la clasificación de nuestra guía, distinguiremos dos tipos fundamentales: relativas libres y relativas semilibres.
Oraciones de relativo libres
Las relativas libres son aquellas en las que el propio relativo incorpora semánticamente su antecedente. Es decir, no encontramos delante un sustantivo al que podamos señalar como antecedente.
La guía recoge como relativos característicos:
quien, cuanto, como, donde y cuando.
Observa:
Iré donde tú vayas.
No encontramos un antecedente expreso para donde. No aparece, por ejemplo:
Iré al lugar donde tú vayas.
En la relativa libre, donde incorpora precisamente ese significado de lugar:
donde tú vayas ≈ al lugar en el que tú vayas
Por tanto, toda la oración de relativo puede desempeñar una función dentro de una estructura mayor.
La relativa libre desempeña una función
Esta es una diferencia fundamental respecto a las relativas con antecedente expreso.
En:
El lugar donde nací es precioso.
tenemos un antecedente:
lugar
y la subordinada:
donde nací → O. REL. / CN
Pero en:
Vivo donde nací.
no existe antecedente expreso.
Toda la construcción:
donde nací
ocupa una posición dentro del predicado y desempeña la función correspondiente.
Por tanto, las relativas libres no tienen por qué funcionar como CN, ya que no existe un sustantivo antecedente expreso al que complementar.
Relativas libres con «quien»
También podemos encontrar relativas libres introducidas por quien o quienes:
Quien llegue primero tendrá premio.
No encontramos un sustantivo antecedente delante de quien.
Podemos interpretar aproximadamente:
La persona que llegue primero tendrá premio.
Toda la construcción:
quien llegue primero
desempeña una función dentro de la oración principal.
La clave vuelve a estar en que el relativo incorpora el significado de su antecedente.
Relativas libres con «cuanto»
Otro relativo que puede introducir estas construcciones es cuanto, con sus correspondientes variantes.
Por ejemplo:
Puedes llevarte cuanto necesites.
Podemos aproximarnos a su significado mediante:
Puedes llevarte todo lo que necesites.
De nuevo, no encontramos un antecedente nominal expreso delante de cuanto.
Relativas libres con «como», «donde» y «cuando»
Estos relativos pueden incorporar respectivamente significados relacionados con modo, lugar y tiempo.
Podemos encontrar construcciones como:
Hazlo como te enseñaron.
Iré donde tú vayas.
Ven cuando quieras.
En estos casos no tenemos:
la manera como...
el lugar donde...
el momento cuando...
El antecedente no aparece expresado porque está incorporado semánticamente en el propio relativo.
Precisamente por eso debemos evitar una identificación automática del tipo:
donde → subordinada adverbial de lugar
La clasificación depende de la estructura gramatical que estemos analizando y del criterio adoptado por la gramática actual.
Oraciones de relativo semilibres
Las relativas semilibres presentan una estructura diferente. En ellas aparece normalmente un artículo definido seguido del relativo «que», pero el antecedente nominal está omitido.
Por ejemplo:
El que llegue primero tendrá premio.
Podemos interpretar:
El [participante/alumno/corredor] que llegue primero tendrá premio.
El sustantivo no aparece escrito, pero podemos recuperarlo por el contexto.
La estructura característica será:
el que
la que
los que
las que
También podemos encontrar la forma neutra:
lo que
Por ejemplo:
No entiendo lo que dices.
No existe un antecedente nominal expreso delante de que. Toda la construcción lo que dices funciona dentro de la estructura superior.
Libre o semilibre: la diferencia
La distinción puede resultar complicada al principio, pero podemos reducirla a una idea:

La idea fundamental es sencilla: si una oración completa ocupa una posición propia de un sustantivo o sintagma nominal, probablemente estamos ante una subordinada sustantiva. Después tendremos que determinar su función y analizar internamente sus componentes.
El siguiente grupo presenta una diferencia esencial: la subordinada ya no ocupa normalmente el lugar de un sustantivo, sino que modifica a un antecedente nominal. Son las oraciones subordinadas adjetivas o de relativo.
En ambos casos no encontramos un antecedente nominal expreso, pero la construcción interna es diferente.
No confundas estas estructuras
Comparemos tres ejemplos:
El alumno que estudia aprobará.
Tenemos un antecedente expreso:
alumno
Por tanto:
que estudia → relativa con antecedente expreso / CN
Ahora:
Quien estudie aprobará.
No existe antecedente expreso y quien lo incorpora semánticamente:
quien estudie → relativa libre
Finalmente:
El que estudie aprobará.
Tampoco aparece el sustantivo antecedente, pero podemos sobrentenderlo:
El [alumno] que estudie aprobará.
Tenemos una:
relativa semilibre
Esta comparación permite visualizar las tres posibilidades:
el alumno que estudie → antecedente expreso
quien estudie → relativa libre
el que estudie → relativa semilibre
Una diferencia importante respecto al análisis tradicional
Estas construcciones explican algunos de los cambios más importantes introducidos por la gramática actual.
Tradicionalmente, algunas relativas sin antecedente expreso se analizaban como subordinadas adjetivas sustantivadas o incluso, dependiendo del caso, se aproximaban a las subordinadas adverbiales.
La clasificación seguida en nuestra guía permite tratarlas como lo que estructuralmente son: oraciones de relativo, diferenciando aquellas que tienen antecedente expreso de las libres y semilibres.
Para un estudiante de ESO o Bachillerato, lo más práctico será seguir este procedimiento:
1. Localiza el relativo.
2. Busca si tiene un antecedente expreso.
3. Si lo tiene → relativa con antecedente expreso.
4. Si no lo tiene y el relativo incorpora el antecedente → relativa libre.
5. Si aparece una construcción del tipo el que, la que, los que, las que o lo que con el antecedente omitido → relativa semilibre.
Podemos resumirlo con tres ejemplos:
El libro que compré → relativa con antecedente expreso
Compraré cuanto necesite → relativa libre
Compraré el que necesite → relativa semilibre
Con esta distinción completamos las principales oraciones subordinadas de relativo. El siguiente paso será entrar en uno de los apartados en los que más debemos tener presente la actualización de la gramática tradicional: las oraciones subordinadas adverbiales.
Oraciones subordinadas adverbiales
Las oraciones subordinadas adverbiales son uno de los apartados en los que más ha cambiado la terminología gramatical durante los últimos años. La Nueva gramática de la lengua española (NGLE) sustituyó en buena medida esta denominación por la de construcciones, mientras que el Glosario de términos gramaticales (GTG) recupera el concepto de subordinada adverbial, aunque modifica la clasificación tradicional.
Esto tiene una consecuencia importante para nuestro análisis: ya no estudiaremos como subordinadas adverbiales todas las construcciones que tradicionalmente aparecían bajo esta denominación.
Por ejemplo, muchas de las antiguas adverbiales propias de lugar, tiempo y modo se consideran actualmente oraciones de relativo libres cuando están introducidas por relativos como donde, cuando o como:
Iré donde tú vayas.
Como hemos estudiado en el apartado anterior, donde tú vayas es una oración de relativo libre, no una subordinada adverbial de lugar.
Sin embargo, seguimos encontrando subordinadas adverbiales introducidas por conjunciones o locuciones conjuntivas que no desempeñan una función dentro de la subordinada. Nuestra guía mantiene especialmente las temporales y modales, y después estudia otras construcciones que establecen relaciones lógicas con la oración principal.
Subordinadas adverbiales temporales
Las oraciones subordinadas adverbiales temporales sitúan temporalmente lo expresado en la oración principal y desempeñan la función de complemento circunstancial de tiempo (CCT).
Siguiendo el criterio de nuestra guía, hablamos de subordinadas adverbiales temporales cuando no están introducidas por el relativo cuando.
Pueden utilizar nexos como:
mientras, según, apenas, a medida que, en tanto, a la vez que, conforme.
Por ejemplo:
Mientras tú planchas, yo cocinaré.
Tenemos:
mientras → Nx
y toda la subordinada:
Mientras tú planchas → O. SUB. ADV. / CCT
Otro ejemplo de la guía:
Esperamos sentados mientras abrían la puerta.
En este caso:
mientras abrían la puerta → O. SUB. ADV. / CCT
La subordinada completa aporta una circunstancia temporal al verbo esperamos.
«Cuando»: cuidado con la relativa libre
Aquí debemos aplicar lo aprendido en el apartado anterior.
En:
Ven cuando quieras.
cuando es un relativo que incorpora su antecedente temporal:
cuando quieras ≈ en el momento en que quieras
Por tanto, siguiendo el criterio de nuestra guía, no la analizaremos como subordinada adverbial temporal, sino como oración de relativo libre.
En cambio:
Mientras tú planchas, yo cocinaré.
mientras funciona como nexo y no desempeña ninguna función dentro de la subordinada. Estamos ante una subordinada adverbial temporal.
Esta diferencia puede resumirse así:
cuando → relativo → relativa libre
mientras → conjunción → subordinada adverbial temporal
Subordinadas adverbiales modales
Las oraciones subordinadas adverbiales modales expresan la manera en que se desarrolla lo indicado en la oración principal y desempeñan la función de complemento circunstancial de modo (CCM).
Nuestra guía recoge especialmente los nexos:
según
conforme
Por ejemplo:
Fueron atendidos según establecía el protocolo.
Tenemos:
según → Nx
y:
según establecía el protocolo → O. SUB. ADV. / CCM
Otro ejemplo:
Los agentes actuaron conforme dictaban las normas.
La subordinada:
conforme dictaban las normas → O. SUB. ADV. / CCM
expresa el modo en que actuaron los agentes.
«Como»: no siempre es una subordinada adverbial modal
También debemos tener cuidado con como.
Cuando funciona como relativo sin antecedente expreso, estaremos ante una relativa libre:
Hazlo como puedas.
Pero como también puede aparecer con otros valores, especialmente causal:
Como no ha habido acuerdo, tendremos nuevas elecciones.
Aquí como no expresa el modo en que tendremos elecciones. Introduce la causa de lo afirmado en la oración principal.
Por tanto, no debemos clasificar una subordinada únicamente por el nexo que la introduce. Hay que comprobar qué relación establece con la oración principal.
¿Y las subordinadas adverbiales de lugar?
Aquí encontramos uno de los cambios más visibles respecto a la gramática tradicional.
Construcciones como:
Vivo donde nací.
se estudiaban tradicionalmente como subordinadas adverbiales de lugar.
Siguiendo el criterio actual recogido en nuestra guía, donde es un relativo que incorpora un antecedente de lugar, por lo que:
donde nací → oración de relativo libre
Lo mismo ocurre con otras construcciones introducidas por relativos sin antecedente expreso.
Por tanto, no mantendremos una categoría independiente de subordinadas adverbiales de lugar en nuestros análisis.
Las relaciones lógicas con la oración principal
A partir de aquí encontramos construcciones algo diferentes. La subordinada puede establecer con la principal una relación lógica de:
causa,
consecuencia,
condición,
concesión,
comparación, etc.
En estos casos, la función no tiene por qué ser siempre la de un complemento circunstancial. Nuestra guía señala que podemos encontrar complementos circunstanciales, modificadores oracionales (MO) e incluso relaciones específicas entre las dos partes de la construcción.
Por ejemplo:
Lo hice porque quise.
La subordinada expresa la causa:
porque quise → O. SUB. ADV. / CCCausa
Pero comparemos:
Como no ha habido acuerdo, tendremos nuevas elecciones.
En este caso existe una separación mediante coma y la subordinada afecta al conjunto de la oración principal. Siguiendo nuestra guía:
Como no ha habido acuerdo → O. SUB. ADV. CAUSAL / MO
Esto demuestra nuevamente que no todas las subordinadas tradicionalmente llamadas adverbiales desempeñan exactamente la misma función.
¿Qué ocurre con las subordinadas finales?
Este es otro cambio especialmente importante.
La guía establece expresamente que las antiguas oraciones subordinadas adverbiales finales dejan de analizarse como tales.
Observa:
Estudia mucho para entrar en la carrera.
La preposición:
para → Núcleo del SP
introduce una subordinada sustantiva de infinitivo:
entrar en la carrera → O. SUB. SUST. / T
Y toda la estructura:
para entrar en la carrera → SP / CCF
Por tanto, la finalidad corresponde al sintagma preposicional completo, mientras que la oración de infinitivo funciona como término de la preposición.
Este análisis mantiene además el criterio que ya hemos utilizado en toda nuestra guía para los sintagmas preposicionales: la preposición forma parte del SP y funciona como su núcleo.
Las subordinadas ilativas
Las oraciones subordinadas adverbiales ilativas expresan la consecuencia derivada de una afirmación anterior.
La guía recoge como nexos:
así que
conque
Por ejemplo:
Le sienta mal la humedad, así que no irá a la playa.
La segunda oración presenta la consecuencia de la primera:
así que no irá a la playa → O. SUB. ADV. ILATIVA / MO
Nuestra guía sigue aquí la clasificación del GTG, que considera estas construcciones subordinadas ilativas. Es importante recordarlo porque otras clasificaciones las han incluido entre las oraciones coordinadas.
Una clasificación diferente de la tradicional
Llegados a este punto, conviene detenerse porque probablemente esta sea la principal dificultad para un estudiante que consulte materiales de distintas épocas.
No vamos a utilizar automáticamente la clasificación tradicional:
lugar → tiempo → modo → causa → finalidad → condición → concesión → comparación → consecuencia.
Esta actualización no pretende complicar el análisis, sino diferenciar construcciones que estructuralmente no funcionan de la misma manera.
Cómo analizar estas construcciones
Ante una posible subordinada adverbial podemos seguir este procedimiento:
1. Localiza los verbos y delimita las oraciones.
2. Identifica el elemento que introduce la subordinada.
3. Comprueba si es un relativo o una conjunción.
Si encontramos donde, cuando o como con antecedente incorporado, tendremos que comprobar primero si estamos ante una relativa libre.
4. Determina qué relación existe con la oración principal.
Puede ser temporal, modal, causal, ilativa o alguna de las relaciones que estudiaremos a continuación.
5. Determina la función de toda la subordinada.
No debemos suponer automáticamente que será un complemento circunstancial. Dependiendo de la construcción puede funcionar también como modificador oracional o establecer otro tipo de relación sintáctica.
La clave está, una vez más, en analizar la estructura y no limitarse a memorizar nexos.
Las relaciones de causa, finalidad, consecuencia, condición o concesión necesitan algunas precisiones adicionales. Por eso, en el siguiente apartado estudiaremos específicamente las construcciones causales, finales, condicionales y concesivas, manteniendo el criterio de análisis que sigue nuestra guía.
Construcciones causales, finales, condicionales y concesivas
Dentro de las oraciones compuestas encontramos construcciones que expresan relaciones lógicas entre dos situaciones: una puede presentar la causa de otra, indicar su finalidad, establecer una condición o introducir un obstáculo que no impide su cumplimiento.
Tradicionalmente, todas ellas se estudiaban dentro de las subordinadas adverbiales impropias. Sin embargo, la gramática actual introduce importantes matices en su análisis. Nuestra guía mantiene una orientación práctica para ESO y Bachillerato: debemos reconocer primero la relación que se establece entre las dos partes de la construcción y, después, determinar su función. La subordinada puede funcionar como complemento circunstancial o como modificador oracional (MO), mientras que algunas construcciones —como las finales— requieren un análisis diferente.
Construcciones causales
Las oraciones subordinadas causales expresan la causa, motivo o razón de lo indicado en otra parte de la oración.
Entre los nexos causales encontramos:
porque, como, ya que, puesto que, dado que, pues.
Observa:
Lo hice porque quise.
La subordinada:
porque quise
expresa la causa de lo hice. En este caso podemos analizar:
porque → Nx
porque quise → O. SUB. ADV. CAUSAL / CCCausa
Sin embargo, no todas las causales desempeñan necesariamente la función de complemento circunstancial.
Comparemos:
Como no ha habido acuerdo, tendremos nuevas elecciones.
La subordinada aparece separada mediante una coma y establece la causa de toda la afirmación posterior. Siguiendo el criterio de nuestra guía, funciona como modificador oracional:
Como no ha habido acuerdo → O. SUB. ADV. CAUSAL / MO
Por tanto, debemos diferenciar entre las causales que se integran en el predicado y aquellas que afectan al conjunto de la oración. Esta distinción encaja con el criterio general de la guía: el modificador oracional complementa a todo el predicado o a toda la oración y suele aparecer separado mediante coma.
La posición y la puntuación pueden ayudarnos, pero debemos atender sobre todo a qué elemento está siendo modificado por la subordinada.
Construcciones finales
Las construcciones finales expresan el propósito u objetivo con el que se realiza una acción.
Aquí encontramos uno de los cambios importantes respecto al análisis tradicional. Nuestra guía propone no analizarlas como subordinadas adverbiales finales cuando están construidas mediante una preposición seguida de una subordinada sustantiva.
Observa:
Estudia mucho para entrar en la carrera.
Tenemos:
para → Núcleo (N)
y:
entrar en la carrera → O. SUB. SUST. / T
Toda la construcción constituye un sintagma preposicional:
para entrar en la carrera → SP / CCF
Por tanto, debemos distinguir los dos niveles:
entrar en la carrera → subordinada sustantiva / T
para entrar en la carrera → SP / CCF
La finalidad corresponde al sintagma preposicional completo, no a la subordinada sustantiva aisladamente.
Este análisis es coherente con el criterio que venimos utilizando para todos los sintagmas preposicionales: la preposición constituye el núcleo del SP y la estructura que la sigue funciona como término (T).
Construcciones condicionales
Las oraciones subordinadas condicionales establecen una condición que debe cumplirse para que tenga lugar lo expresado en la otra parte de la construcción.
El nexo característico es:
si
La propia guía recoge un ejemplo procedente de la PAU de Andalucía de 2024:
Si optamos por productos locales y de cercanía no procesados, también lograremos mucha salud para el mundo rural.
Podemos distinguir:
Si optamos por productos locales y de cercanía no procesados → O. SUB. ADV. CONDICIONAL
también lograremos mucha salud para el mundo rural → oración principal
Dentro de la subordinada:
si → Nx
optamos → Núcleo
La guía la identifica expresamente como oración subordinada adverbial condicional.
Prótasis y apódosis
En las construcciones condicionales resulta útil conocer dos términos:
Prótasis → expresa la condición.
Apódosis → expresa aquello que se produciría si se cumple la condición.
Por ejemplo:
Si estudias, aprobarás.
Tenemos:
Si estudias → prótasis
aprobarás → apódosis
La relación entre ambas partes es fundamental: no estamos simplemente ante un complemento que añade una circunstancia al verbo, sino ante una construcción en la que una situación queda condicionada por otra.
Por eso, al explicar las subordinadas adverbiales, nuestra guía advierte de que algunas construcciones presentan relaciones específicas como precisamente prótasis y apódosis.
La posición de la condicional
La prótasis puede aparecer antes o después de la apódosis:
Si estudias, aprobarás.
Aprobarás si estudias.
En ambos casos continúa existiendo una relación condicional.
Cuando aparece antepuesta, resulta especialmente visible la estructura:
[CONDICIÓN], [CONSECUENCIA]
Esta organización nos ayudará a reconocerla incluso cuando la oración sea bastante más extensa, como sucede en los ejemplos de PAU recogidos en la guía.
Construcciones concesivas
Las oraciones subordinadas concesivas presentan una dificultad, circunstancia u objeción que no impide que se cumpla lo expresado en la oración principal.
El nexo más característico es:
aunque
Por ejemplo:
Aunque estaba cansado, terminó el trabajo.
La primera oración introduce una dificultad:
estaba cansado
Lo esperable podría ser que no terminara el trabajo. Sin embargo, esa dificultad no impide el cumplimiento de la acción principal:
terminó el trabajo
Tenemos, por tanto:
Aunque estaba cansado → O. SUB. ADV. CONCESIVA
aunque → Nx
La relación puede representarse conceptualmente así:
OBSTÁCULO → no impide → CUMPLIMIENTO
«Aunque» no es un nexo coordinante adversativo
Esta distinción es especialmente importante porque podemos confundir las concesivas con las coordinadas adversativas.
Comparemos:
Estaba cansado, pero terminó el trabajo.
Tenemos una coordinación adversativa:
O1 + pero + O2
En cambio:
Aunque estaba cansado, terminó el trabajo.
Tenemos una relación de subordinación concesiva.
La diferencia no consiste simplemente en que ambas expresen cierto contraste. Sintácticamente son construcciones distintas. Precisamente por ello, nuestra guía excluye aunque de los nexos coordinantes adversativos y lo reserva para las construcciones concesivas.
Condicionales y concesivas: dos relaciones entre oraciones
Las construcciones condicionales y concesivas tienen una característica que conviene comprender antes que memorizar etiquetas.
En:
Si estudias, aprobarás.
el cumplimiento de aprobarás queda condicionado por si estudias.
En:
Aunque estudies poco, puedes aprobar.
la subordinada presenta una circunstancia que podría dificultar el cumplimiento de la principal, pero no lo impide necesariamente.
Pero debemos recordar que esta semejanza semántica no significa que todas se analicen exactamente igual.

Pero debemos recordar que esta semejanza semántica no significa que todas se analicen exactamente igual.
No memorices solamente los nexos
Como hemos comprobado en otros apartados, un mismo elemento puede participar en construcciones diferentes. Por eso, el procedimiento más seguro sigue siendo analizar la relación completa.
Ante estas construcciones podemos seguir este orden:
1. Localiza los verbos.
2. Delimita las diferentes oraciones.
3. Identifica el nexo o, en las finales, la preposición que introduce la estructura.
4. Determina qué relación existe: causa, finalidad, condición o concesión.
5. Comprueba la función de la construcción.
6. Analiza internamente cada oración.
Y debemos recordar especialmente el tratamiento de las finales:
Estudia para entrar en la carrera.
entrar en la carrera → O. SUB. SUST. / T
para entrar en la carrera → SP / CCF
No debemos etiquetar automáticamente para entrar en la carrera como «subordinada adverbial final». La estructura interna determina su análisis.
Con estas construcciones hemos visto relaciones de causa, finalidad, condición y concesión. Todavía quedan dos estructuras que tradicionalmente se incluían también entre las subordinadas adverbiales y que presentan algunas particularidades importantes: las construcciones comparativas y consecutivas.
Construcciones comparativas y consecutivas
Las construcciones comparativas y consecutivas presentan una organización particular. Siguiendo nuestra guía, no debemos analizarlas simplemente como una oración principal acompañada de una subordinada, sino que debemos reconocer una estructura formada por dos términos relacionados entre sí.
En las comparativas estableceremos una relación de superioridad, inferioridad o igualdad. En las consecutivas, el segundo término expresa una consecuencia derivada de la intensidad o cantidad expresada en el primero.
Construcciones comparativas
Las construcciones comparativas establecen una comparación entre dos términos. Esta relación puede ser:
Superioridad → más... que
Inferioridad → menos... que
Igualdad → tan... como / igual... que
Por ejemplo, nuestra guía propone:
Esta habitación es más amplia que la otra.
La comparación se establece entre dos términos:
más amplia → primer término
que la otra → segundo término
Sin embargo, la terminología que debemos utilizar es más precisa. La guía denomina:
primer término → grupo cuantificador
segundo término → complemento cuantificador
Por tanto, ante una construcción comparativa debemos buscar qué dos elementos están siendo comparados.
Grupo cuantificador y complemento cuantificador
Observa de nuevo:
Esta habitación es más amplia que la otra.
El elemento más introduce el grado de comparación y la estructura encabezada por que proporciona el segundo término con el que se establece esa comparación.
Podemos representarlo inicialmente así:
más amplia + que la otra
↓
Grupo cuantificador + Complemento cuantificador
Esta estructura será característica de nuestro análisis de las comparativas.
El verbo puede estar omitido
Una de las características más importantes de las construcciones comparativas es que el verbo del segundo término aparece frecuentemente omitido.
La guía utiliza:
Estamos tan cómodos como en casa.
El significado completo sería aproximadamente:
Estamos tan cómodos como estamos en casa.
Sin embargo, no repetimos el segundo estamos porque puede recuperarse fácilmente a partir del contexto.
La guía representa esa ausencia mediante:
Ø
Por tanto, no debemos pensar que el segundo término carece de estructura simplemente porque no encontremos otro verbo escrito. En las comparativas es habitual que exista elipsis verbal.
No las analices como una principal y una subordinada independiente
Este es uno de los cambios que debemos tener especialmente presentes.
En:
Esta habitación es más amplia que la otra.
no dividiremos mecánicamente:
Oración principal → Esta habitación es más amplia
Oración subordinada → que la otra
La comparación necesita los dos términos conjuntamente para construir su significado.
Por eso, la guía insiste en analizar:
Grupo cuantificador + Complemento cuantificador
Esta forma de proceder permite reflejar mejor la relación sintáctica que existe entre ambas partes.
Tipos de construcciones comparativas
Podemos distinguir tres relaciones fundamentales:
Tipo Estructura característica
Superioridad más... que
Inferioridad menos... que
Igualdad tan... como / igual... que
Lo importante no es únicamente localizar más, menos o tan, sino identificar los dos términos entre los que se establece la comparación.
Construcciones superlativas
Nuestra guía introduce en este mismo bloque las construcciones superlativas, que están estrechamente relacionadas con las comparativas.
Expresan una propiedad en su grado máximo o mínimo mediante estructuras como:
el más
el menos
el mayor
el peor
Por ejemplo:
Cortan el árbol más alto que haya visto.
Encontramos un primer término que contiene el superlativo:
el árbol más alto
y una segunda parte:
que haya visto
La guía denomina a esta segunda estructura:
coda superlativa.
La coda superlativa
La coda superlativa delimita el ámbito respecto al que se establece ese grado máximo o mínimo.
En:
Cortan el árbol más alto que haya visto.
la secuencia:
que haya visto
completa la interpretación de más alto.
La guía recoge un análisis específico conforme a la gramática actual, pero también ofrece una adaptación para ESO, precisamente para facilitar su utilización en el aula. En esta adaptación:
más alto → SAdj / CN
que haya visto → O. SUB. ADV. SUPERL.
Esta será una opción especialmente útil para mantener un análisis comprensible en Secundaria y Bachillerato.
Construcciones consecutivas
Las construcciones consecutivas son aquellas en las que una parte de la construcción expresa la consecuencia de la intensidad o cantidad presentada en la otra.
La guía propone:
Hacían tanto ruido que hubo que llamar a la policía.
Existe una relación evidente:
tanto ruido → intensidad o cantidad
↓
que hubo que llamar a la policía → consecuencia
También aquí trabajaremos con un primer término y un segundo término, relacionados habitualmente mediante estructuras correlativas con tan o tanto y que.
La estructura «tan/tanto... que»
La construcción característica puede representarse así:
tan/tanto... + que...
Por ejemplo:
Hacían tanto ruido que hubo que llamar a la policía.
El primer término contiene el elemento cuantificador:
tanto ruido
El segundo introduce la consecuencia:
que hubo que llamar a la policía
No debemos analizar ambas partes como si fueran completamente independientes. Existe una relación entre el grado o cantidad expresado en el primer término y la consecuencia desarrollada en el segundo.
Un ejemplo completo de la guía
Observa:
Recibieron tantas solicitudes de becas que colapsó el sistema.
Podemos identificar:
tantas solicitudes de becas → primer término
que colapsó el sistema → segundo término
La cantidad de solicitudes alcanza un grado que provoca una consecuencia:
colapsó el sistema
La guía analiza el primer término como grupo cuantificador y el segundo como una:
O. SUB. ADV. CON. / C. G. CUANT.
Es decir, la subordinada consecutiva funciona como complemento del grupo cuantificador.
Comparativas y consecutivas: una estructura semejante
Aunque expresan relaciones diferentes, ambas construcciones comparten una característica que resulta muy útil para analizarlas: están organizadas alrededor de dos términos relacionados.
En las comparativas:
Esta habitación es MÁS amplia QUE la otra.
establecemos una comparación.
En las consecutivas:
Recibieron TANTAS solicitudes QUE colapsó el sistema.
establecemos una relación entre una cantidad o intensidad y su consecuencia.
Podemos resumir:
Construcción Primer término Segundo término Relación
Comparativa Grupo cuantificador Complemento cuantificador Comparación
Superlativa Grupo cuantificador Coda superlativa Grado máximo o mínimo
Consecutiva Grupo cuantificador Complemento del grupo cuantificador Consecuencia
No confundas consecutivas e ilativas
Esta diferencia merece especial atención.
En:
Recibieron tantas solicitudes que colapsó el sistema.
tenemos una construcción consecutiva. Existe un elemento cuantificador, tantas, relacionado con que:
tantas... que
En cambio:
Le sienta mal la humedad, así que no irá a la playa.
tenemos una subordinada ilativa.
En ambos casos existe una idea de consecuencia, pero la estructura sintáctica es diferente.
La consecutiva presenta una correlación:
tan/tanto... que
La ilativa establece una consecuencia respecto a una afirmación anterior mediante expresiones como:
así que o conque.
Por tanto, una vez más, el significado puede orientarnos, pero es la estructura la que determina el análisis.
Cómo reconocer estas construcciones
Ante una comparativa o consecutiva, podemos seguir un procedimiento sencillo:
1. Localiza los elementos cuantificadores: más, menos, tan, tanto...
2. Busca el segundo término: normalmente introducido por que o como.
3. Comprueba qué relación existe entre ambos términos.
Si establece superioridad, inferioridad o igualdad, estamos ante una comparativa.
Si el segundo término expresa el resultado del grado o cantidad del primero, estamos ante una consecutiva.
4. Comprueba si existe un verbo omitido.
Esto será especialmente frecuente en las comparativas.
5. Analiza los dos términos como partes de una misma construcción.
Esta última idea es la fundamental. No debemos partir automáticamente de:
principal + subordinada
sino reconocer primero:
primer término + segundo término
o, utilizando la terminología de la guía:
Grupo cuantificador + Complemento cuantificador
en las comparativas, y:
Grupo cuantificador + Complemento del grupo cuantificador
en las consecutivas.
Con estas construcciones completamos los principales tipos de relaciones que necesitamos conocer antes de enfrentarnos a un análisis completo de la oración compuesta. El siguiente paso será reunir todo lo aprendido y aplicarlo siguiendo un único procedimiento de principio a fin.
Cómo analizar una oración compuesta completa
Después de estudiar los diferentes tipos de coordinación, yuxtaposición y subordinación, llega el momento de reunir todo el procedimiento en un único análisis.
Ante una oración compuesta, el error más frecuente consiste en comenzar inmediatamente a señalar sujetos, complementos y nexos. Es preferible trabajar de fuera hacia dentro: primero descubrimos la estructura general y después analizamos cada una de sus partes.
Podemos recordar nuestro método:
Verbos → Oraciones → Relación → Nexo → Función → Análisis interno
1. Localiza todos los verbos
Comenzamos identificando los núcleos verbales. Esto nos permitirá realizar una primera aproximación al número de oraciones que forman la estructura.
Debemos tener en cuenta los tiempos compuestos y las perífrasis verbales, que constituyen un único núcleo verbal.
Por tanto, no debemos limitarnos a contar formas verbales: necesitamos reconocer cuántos núcleos verbales existen realmente.
2. Delimita las diferentes oraciones
Una vez localizados los verbos, determinamos qué elementos dependen de cada uno.
Podemos señalar provisionalmente:
O1 → ...
O2 → ...
O3 → ...
Esta primera división puede modificarse posteriormente cuando descubramos relaciones de subordinación, pero nos ayuda a visualizar la estructura.
3. Determina la relación entre las oraciones
Ahora debemos comprobar cómo se relacionan.
Si se encuentran en el mismo nivel sintáctico, tendremos:
coordinación o yuxtaposición.
Si una oración depende de un núcleo o de un segmento mayor, tendremos:
subordinación.
Este paso es fundamental. Antes de clasificar una subordinada como sustantiva, relativa, condicional, etc., debemos comprender de qué elemento depende.
4. Localiza los nexos
A continuación identificamos los elementos que relacionan las diferentes estructuras.
Podemos encontrar conjunciones coordinantes:
y, e, ni, o, u, pero, sino...
Conjunciones o locuciones subordinantes:
que, si, mientras, porque, aunque, así que...
Relativos:
que, quien, cuyo, donde, cuando, como...
Pero debemos recordar una regla que hemos repetido durante toda esta guía:
No debemos clasificar una oración únicamente por su nexo.
Un relativo puede tener una función dentro de su subordinada, mientras que una conjunción funciona simplemente como nexo (Nx). Además, algunas oraciones —como las yuxtapuestas o determinadas subordinadas de infinitivo— pueden aparecer sin nexo.
5. Clasifica cada relación
Ahora disponemos de información suficiente para determinar qué construcción tenemos delante.
Podemos encontrar:
Coordinadas
→ copulativas, adversativas o disyuntivas.
Yuxtapuestas
Subordinadas sustantivas
Subordinadas de relativo
→ con antecedente expreso, libres o semilibres.
Subordinadas adverbiales y otras construcciones
→ temporales, modales, causales, ilativas, condicionales, concesivas, comparativas, consecutivas, etc., siguiendo las distinciones que hemos establecido en los apartados anteriores.
No debemos intentar encajar cualquier oración a la fuerza en una clasificación tradicional. La estructura debe conducirnos hasta la etiqueta y no al contrario.
6. Determina la función de las subordinadas
Una vez reconocida una subordinada, debemos preguntarnos:
¿Qué función desempeña dentro de la estructura de la que depende?
Por ejemplo:
Sabemos que has terminado.
Podemos sustituir:
Sabemos eso.
Por tanto:
que has terminado → O. SUB. SUST. / CD
Pero podemos encontrar una subordinada dentro de un sintagma preposicional:
María se alegra de que hayan ganado la carrera.
En este caso:
que hayan ganado la carrera → O. SUB. SUST. / T
y:
de que hayan ganado la carrera → SP / CR
Es importante respetar los diferentes niveles de dependencia.
7. Analiza internamente cada oración
Cuando ya comprendemos la arquitectura general, aplicamos dentro de cada oración todo lo aprendido en el análisis de la oración simple:
Sujeto
Predicado
Núcleo
Sintagmas
Complementos
Aquí vuelven a aparecer CD, CI, CR, CLOC, atributo, complemento predicativo, complementos circunstanciales, valores de se, etc.
La oración compuesta no sustituye al análisis de la oración simple: lo contiene.
Preguntas frecuentes sobre la oración compuesta
¿Qué es una oración compuesta?
Una oración compuesta contiene más de un núcleo verbal y está formada por varias oraciones relacionadas entre sí. Para analizarla debemos localizar primero los verbos, delimitar las diferentes oraciones y determinar qué relación sintáctica existe entre ellas.
¿Cómo puedo saber si una oración es simple o compuesta?
El primer paso consiste en localizar los núcleos verbales. Si encontramos uno, normalmente estaremos ante una oración simple; si encontramos varios, tendremos que comprobar si existe una oración compuesta.
Sin embargo, no debemos limitararnos a contar formas verbales. En:
Juan tiene que estudiar esta tarde.
- tiene que estudiar* constituye una perífrasis verbal y funciona como un único núcleo. Lo mismo sucede con los tiempos compuestos:
Juan ha estudiado mucho.
ha estudiado constituye un único núcleo verbal.
¿Qué diferencia existe entre coordinación y subordinación?
En la coordinación, las oraciones se encuentran en el mismo nivel sintáctico:
María estudia y Juan trabaja.
Podemos representarlo:
O1 + Nx + O2
En la subordinación, en cambio, una oración depende de un núcleo o de un segmento mayor y desempeña una función dentro de esa estructura:
Sabemos que has terminado.
que has terminado → O. SUB. SUST. / CD
La diferencia fundamental es, por tanto, la dependencia sintáctica.
¿Qué diferencia existe entre coordinación y yuxtaposición?
En ambos casos las oraciones se encuentran al mismo nivel sintáctico. La diferencia está en la forma de relacionarlas.
En la coordinación aparece un nexo:
Arregla el grifo o compra uno nuevo.
En la yuxtaposición no existe un nexo coordinante:
No te levantes, yo voy.
Los signos de puntuación separan las oraciones yuxtapuestas, pero no funcionan como nexos.
¿Qué tipos de oraciones coordinadas existen?
Siguiendo el criterio adoptado en esta guía a partir del Glosario de términos gramaticales (GTG), distinguiremos tres grandes tipos:
Copulativas: y, e, ni...
Adversativas: pero, mas, sino (que)...
Disyuntivas: o, u, o bien...
No incluimos las tradicionales coordinadas explicativas como un cuarto grupo. Expresiones como es decir pueden funcionar como conectores discursivos dentro de estructuras yuxtapuestas.
¿Qué es una oración subordinada?
Es una oración que depende de un núcleo o de un segmento mayor al que complementa o modifica.
Por ello, cuando encontramos una subordinada no basta con indicar su tipo. Debemos averiguar también, cuando corresponda, qué función desempeña dentro de la estructura.
¿Cómo puedo reconocer una subordinada sustantiva?
Una prueba muy útil consiste en sustituir toda la subordinada por eso o una cosa:
Sabemos que has terminado.
↓
Sabemos eso.
↓
Lo sabemos.
Por tanto:
que has terminado → O. SUB. SUST. / CD
Las subordinadas sustantivas pueden desempeñar diferentes funciones, por lo que la sustitución nos ayuda a determinar no solo su tipo, sino también su función.
¿«Que» tiene siempre la misma función?
No. Esta es una de las cuestiones que más errores provoca.
En una subordinada sustantiva:
Dijo que vendría.
que → Nx
La conjunción introduce la subordinada, pero no desempeña una función dentro de ella.
En una oración de relativo:
El libro que lee Juan es increíble.
que es un relativo y tiene una función dentro de la subordinada. Podemos reconstruir:
Juan lee el libro.
Por tanto:
que → Nx / CD
Debemos distinguir siempre entre conjunción y relativo.
¿Cómo puedo saber qué función tiene un relativo?
Busca primero su antecedente y colócalo mentalmente en el lugar del relativo.
Por ejemplo:
Los niños que gritan son mis vecinos.
El antecedente de que es niños.
Reconstruimos:
Los niños gritan.
Como los niños sería el sujeto:
que → Nx / Sujeto
En:
El libro que lee Juan...
reconstruimos:
Juan lee el libro.
Por tanto:
que → Nx / CD
La función del relativo depende de la posición que ocupa dentro de su propia subordinada.
¿Qué diferencia existe entre una relativa libre y una semilibre?
En las relativas libres, el propio relativo incorpora semánticamente el antecedente:
Quien llegue primero tendrá premio.
Quien equivale aproximadamente a la persona que.
En las relativas semilibres, el antecedente nominal está omitido y encontramos característicamente construcciones como:
el que, la que, los que, las que, lo que.
Por ejemplo:
El que llegue primero tendrá premio.
Podemos sobrentender:
El [participante] que llegue primero...
¿«Donde», «cuando» y «como» introducen siempre subordinadas adverbiales?
No. Siguiendo la clasificación utilizada en nuestra guía, cuando funcionan como relativos sin antecedente expreso introducen oraciones de relativo libres.
Por ejemplo:
Vivo donde nací.
Ven cuando quieras.
Hazlo como puedas.
No las analizaremos automáticamente como las tradicionales subordinadas adverbiales de lugar, tiempo y modo. Primero debemos comprobar la naturaleza del elemento que introduce la subordinada.
¿Cuáles consideramos subordinadas adverbiales?
Nuestra clasificación se adapta a los cambios introducidos por la gramática actual. Mantenemos, entre otras, construcciones temporales introducidas por conjunciones como mientras y modales con elementos como según o conforme.
Por ejemplo:
Mientras tú planchas, yo cocinaré.
mientras → Nx
mientras tú planchas → O. SUB. ADV. / CCT
Además, estudiamos construcciones causales, condicionales, concesivas e ilativas, teniendo en cuenta que no todas desempeñan necesariamente la misma función sintáctica.
¿Las construcciones finales son subordinadas adverbiales finales?
No es el análisis que seguimos en esta guía.
En:
Estudia mucho para entrar en la carrera.
analizamos:
para → Núcleo del SP
entrar en la carrera → O. SUB. SUST. / T
y:
para entrar en la carrera → SP / CCF
La finalidad corresponde al sintagma preposicional completo. La subordinada sustantiva de infinitivo funciona como término de la preposición.
¿Qué diferencia existe entre una condicional y una concesiva?
La condicional establece una condición:
Si estudias, aprobarás.
Distinguimos:
Si estudias → prótasis
aprobarás → apódosis
La concesiva introduce una dificultad u obstáculo que no impide el cumplimiento de lo expresado:
Aunque estaba cansado, terminó el trabajo.
Por eso aunque no debe confundirse con un nexo coordinante adversativo como pero.
¿Qué diferencia existe entre una consecutiva y una ilativa?
Las dos pueden expresar una idea de consecuencia, pero presentan estructuras diferentes.
En:
Recibieron tantas solicitudes que colapsó el sistema.
encontramos la correlación:
tantas... que
Estamos ante una construcción consecutiva.
En cambio:
Le sienta mal la humedad, así que no irá a la playa.
así que introduce una subordinada ilativa.
No debemos clasificar las oraciones únicamente por su significado: la estructura sintáctica es fundamental.
¿Cómo se analizan las construcciones comparativas?
En las comparativas debemos reconocer los dos términos de la comparación.
Por ejemplo:
Esta habitación es más amplia que la otra.
Siguiendo nuestra guía distinguiremos:
grupo cuantificador + complemento cuantificador
Las comparativas pueden expresar superioridad, inferioridad o igualdad y es frecuente que en el segundo término aparezcan elementos omitidos que pueden recuperarse por el contexto.
¿Cuál es el mejor orden para analizar una oración compuesta?
Podemos utilizar siempre esta secuencia:
Verbos → Oraciones → Relación → Nexo → Función → Análisis interno
Es decir:
- Localiza los núcleos verbales.
- Delimita las oraciones.
- Determina la relación entre ellas.
- Identifica los nexos.
- Clasifica la coordinación, yuxtaposición o subordinación.
- Determina la función de las subordinadas.
- Analiza internamente cada oración.
- Comprueba el resultado.
La regla más importante puede resumirse todavía más: primero analiza la estructura general y después entra en sus componentes. Esa forma de trabajar permite enfrentarse a una oración compuesta larga sin perder de vista qué elemento depende de cuál.
