Ortografía: reglas, ejercicios y dictados para escribir mejor

¿Qué es la ortografía y por qué es importante?
La ortografía es el conjunto de normas que regulan la escritura de una lengua. Nos indica, por ejemplo, cuándo debemos utilizar b o v, dónde colocar una tilde, cuándo escribir una palabra con mayúscula o cómo emplear correctamente una coma, un punto o los signos de interrogación. En definitiva, establece unas reglas comunes para que todos podamos escribir y comprender un texto de la misma manera.
Pero aprender ortografía no consiste únicamente en memorizar reglas. Escribir correctamente nos ayuda a comunicarnos con claridad y evitar malentendidos. Una tilde, una letra o un signo de puntuación pueden cambiar el significado de una oración y, en determinados contextos, incluso provocar que nuestro mensaje se interprete de una forma diferente a la que pretendíamos.
La ortografía también forma parte de la imagen que transmitimos. Las faltas pueden resultar especialmente visibles en un examen, un trabajo académico, un correo electrónico, un currículum o cualquier texto profesional. Como explico en ClasesLengua, escribir sin errores ortográficos no debería entenderse únicamente como una exigencia de la asignatura de Lengua: es una competencia que utilizaremos durante toda nuestra vida.
La buena noticia es que la ortografía se puede aprender y mejorar. Conocer las principales reglas ayuda, pero la práctica es fundamental. Leer con frecuencia, prestar atención a las palabras que nos generan dudas, escribir, corregir nuestros propios errores y realizar ejercicios y dictados son algunas de las mejores formas de progresar.
Por eso, en esta guía no encontrarás solamente reglas de ortografía. Vamos a avanzar paso a paso: aprenderemos a separar las palabras en sílabas, estudiaremos las reglas de acentuación y el uso correcto de las letras y los signos de puntuación, veremos algunas de las faltas más frecuentes y, sobre todo, pondremos en práctica lo aprendido mediante ejercicios, vídeos y dictados de 100 palabras.
2. Las reglas de ortografía del español
Las reglas de ortografía del español
Las reglas de ortografía nos permiten saber cómo debemos escribir correctamente las palabras. Algunas se aprenden con facilidad y otras necesitan práctica porque afectan a letras que representan sonidos iguales o muy parecidos. Es lo que ocurre, por ejemplo, con la b y la v, la g y la j o la ll y la y.
No es necesario memorizar todas las normas ortográficas de una vez. Resulta mucho más efectivo conocer las reglas principales, observar sus excepciones y, sobre todo, ponerlas en práctica mediante la lectura, la escritura, los ejercicios y los dictados.
Estas son algunas de las reglas de ortografía del español que conviene conocer.
Uso de las mayúsculas
Utilizamos mayúscula al comenzar un escrito y después de punto. También se escriben con mayúscula inicial los nombres propios de personas, animales, lugares e instituciones: María, Rocinante, Málaga, Universidad de Granada.
En cambio, los nombres de los días de la semana, los meses y las estaciones se escriben normalmente con minúscula: lunes, septiembre, primavera.
Y recuerda algo importante: las mayúsculas también llevan tilde cuando les corresponde: Ángel, África, Écija.
Uso de B y V
La b y la v representan el mismo fonema en el español estándar, por lo que muchas dudas aparecen porque no podemos distinguirlas simplemente escuchando una palabra.
Se escriben con b, entre otros casos:
Las formas de los verbos terminados en -bir: escribir, recibir, prohibir. Son excepciones hervir, servir y vivir.
Las terminaciones -aba, -abas, -ábamos, -abais, -aban del pretérito imperfecto de indicativo de los verbos de la primera conjugación: cantaba, jugábamos, estudiaban.
Las palabras que comienzan por bu-, bur- y bus-: bucear, burbuja, buscar.
Se escriben con v, por ejemplo:
Muchas palabras que comienzan por eva-, eve-, evi- y evo-: evaluar, evento, evitar, evolución.
Los adjetivos terminados en -ava, -ave, -avo, -eva, -eve, -evo, -iva e -ivo: octava, suave, nuevo, decisiva, deportivo.
Uso de G y J
La dificultad entre g y j aparece especialmente cuando preceden a e o i: gente, girar, jefe, jirafa.
Se escriben con g, entre otros casos:
Las palabras que contienen la secuencia gen: gente, origen, margen.
Muchos verbos terminados en -ger y -gir: proteger, escoger, dirigir. Hay excepciones, como tejer y crujir.
Las palabras terminadas en -logía: biología, geología, psicología.
Se escriben con j, por ejemplo:
Muchas palabras terminadas en -aje y -eje: viaje, paisaje, garaje.
Las formas de determinados verbos que presentan este sonido sin que aparezca g ni j en el infinitivo: dije, trajeron, condujimos.
Uso de la H
La h no representa ningún sonido en el español actual en la mayoría de las palabras. Precisamente por eso provoca numerosas faltas de ortografía: no podemos saber simplemente por la pronunciación si una palabra lleva h.
Se escriben con h, entre otros casos:
Muchas palabras que comienzan por hie- y hue-: hielo, hiedra, huevo, huella.
Las formas de los verbos cuyo infinitivo lleva h: haber → había; hacer → hacemos; hablar → hablaremos.
Numerosas palabras formadas con elementos como hiper-, hipo-, hidro- o hemi-: hipermercado, hipoglucemia, hidroavión, hemisferio.
Conviene prestar especial atención a palabras homófonas cuyo significado cambia con la presencia de la h: hola/ola, hecho/echo, hasta/asta.
Uso de LL e Y
En buena parte del mundo hispanohablante, ll e y se pronuncian de la misma manera. Este fenómeno, denominado yeísmo, explica muchas de las dudas al escribir palabras como vaya y valla.
Se escriben con ll, por ejemplo:
Muchas palabras terminadas en -illo e -illa: tornillo, bolsillo, ventanilla.
Palabras de la misma familia que mantienen la ll: llave → llavero; calle → callejero.
Se escriben con y:
Algunas formas verbales en las que aparece este sonido sin estar presente en el infinitivo: leer → leyó; caer → cayó; construir → construyeron.
La conjunción y: Juan y María.
Uso de C, Z, QU y K
Las letras c, z, qu y k pueden plantear diferentes dudas ortográficas.
Ante e e i, utilizamos qu para representar el sonido /k/: queso, querer, quince. La u normalmente no se pronuncia.
La k aparece especialmente en palabras procedentes de otras lenguas y en algunas unidades y términos asentados en español: kilómetro, kiwi, koala.
En las variedades del español que distinguen los sonidos de s y z, la z aparece normalmente ante a, o, u (zapato, zorro, zumo) y la c ante e, i (cero, cinco). En las zonas seseantes esta diferencia ortográfica no puede deducirse de la pronunciación.
Uso de R y RR
Utilizamos r y rr para representar diferentes sonidos según su posición dentro de la palabra.
Se escribe rr entre vocales cuando queremos representar el sonido vibrante fuerte: perro, carro, tierra.
Sin embargo, al comienzo de palabra escribimos una sola r, aunque su pronunciación sea fuerte: ratón, río, romper.
También se escribe una sola r después de determinadas consonantes: alrededor, Enrique, Israel.
Esta diferencia puede cambiar incluso el significado de una palabra: no es lo mismo pero que perro ni caro que carro.
Uso de M y N
Una de las reglas ortográficas más sencillas y útiles establece que antes de b y p se escribe m:
campo, también, empezar, imposible.
Ante v, en cambio, se escribe normalmente n:
enviar, invierno, inventar.
Son reglas fáciles de recordar que permiten evitar un buen número de errores.
Uso de X y S
La x suele representar la combinación de sonidos /ks/, como ocurre en examen, texto o éxito, aunque su pronunciación puede variar según la palabra y la variedad del español.
Se escriben con x, entre otros casos, numerosas palabras formadas con el prefijo ex- cuando expresa que alguien ha dejado de ser aquello que indica la palabra siguiente: exalumno, exministro, exjugador.
También aparece en palabras formadas con extra-: extraordinario, extraterrestre, extrajudicial.
La confusión entre x y s aparece en algunas palabras debido precisamente a su pronunciación. Por eso conviene prestar especial atención a formas como explicar, expresar, excelente o excursión.
Aprender las reglas y ponerlas en práctica
Conocer estas reglas proporciona una buena base, pero aprender ortografía exige algo más que memorizarlas. Una misma palabra puede plantearnos dudas por diferentes motivos y muchas normas presentan excepciones que iremos descubriendo.
Por eso, cuando tengas dudas, acostúmbrate a consultar el diccionario y comprobar cómo se escribe la palabra. Con el tiempo reconocerás muchas formas de manera automática.
Y, sobre todo, practica. A lo largo de esta guía encontrarás ejercicios y dictados con los que podrás comprobar si eres capaz de aplicar estas reglas cuando realmente importa: al escribir.
Separación de palabras en sílabas
Antes de aprender las reglas de acentuación es necesario saber cómo se separan las palabras en sílabas. Solo así podremos localizar la sílaba tónica, distinguir una palabra aguda de una llana o una esdrújula y comprender por qué determinadas palabras llevan tilde.
¿Qué es una sílaba?
Una sílaba es cada uno de los grupos de sonidos en los que podemos dividir una palabra al pronunciarla. Todas las sílabas contienen, al menos, un sonido vocálico.
Por ejemplo:
mesa → me-sa
camino → ca-mi-no
ordenador → or-de-na-dor
mariposa → ma-ri-po-sa
Según su número de sílabas, las palabras pueden clasificarse en:
Monosílabas: una sílaba: sol, pan, luz.
Bisílabas: dos sílabas: me-sa, li-bro, ár-bol.
Trisílabas: tres sílabas: ca-mi-no, sá-ba-do, ven-ta-na.
Polisílabas: cuatro o más sílabas: ma-ri-po-sa, or-de-na-dor, te-lé-fo-no.
¿Cómo separar correctamente una palabra en sílabas?
En muchas palabras la separación resulta intuitiva: ca-sa, pe-lo-ta, ca-mi-se-ta. Sin embargo, aparecen dificultades cuando encontramos varias consonantes o vocales juntas.
Como regla general, una consonante situada entre dos vocales forma sílaba con la vocal siguiente:
ca-sa
me-sa
a-la
mo-ne-da
Cuando aparecen dos consonantes entre vocales, normalmente se separan:
ac-tor
ap-to
ad-mi-rar
Pero algunos grupos consonánticos permanecen unidos porque forman parte de la misma sílaba. Ocurre, por ejemplo, con combinaciones como bl, br, cl, cr, dr, fl, fr, gl, gr, pl, pr, tr:
ha-blar
a-brir
a-cla-rar
se-cre-to
la-drón
re-fle-jo
Á-fri-ca
a-plaudir
le-tra
Los dígrafos ch, ll y rr tampoco se separan:
mu-cha-cho
ca-lle
pe-rro
Cuando encontramos varias consonantes seguidas, la separación dependerá de cómo se agrupen al pronunciarlas:
ins-talación
trans-por-te
pers-pec-ti-va
No obstante, para separar correctamente muchas palabras debemos prestar especial atención a las vocales. Aquí aparecen tres conceptos fundamentales para la ortografía: diptongo, triptongo e hiato.
Sílaba tónica y sílabas átonas
No todas las sílabas de una palabra se pronuncian con la misma intensidad. La sílaba sobre la que recae el acento prosódico recibe el nombre de sílaba tónica. Las restantes son sílabas átonas.
Observa estos ejemplos:
ca-mión
me-sa
te-lé-fo-no
mú-si-ca
Todas las palabras tienen una sílaba tónica, pero eso no significa que todas lleven tilde. La tilde es la representación gráfica del acento y solo se escribe cuando lo establecen las reglas de acentuación.
Por ejemplo:
casa → ca-sa
La primera sílaba es tónica (ca), pero la palabra no lleva tilde.
camión → ca-mión
La última sílaba es tónica (mión) y, en este caso, sí debemos escribir tilde.
Saber localizar la sílaba tónica será fundamental en el siguiente apartado para distinguir entre palabras agudas, llanas, esdrújulas y sobresdrújulas.
¿Qué es un diptongo?
Un diptongo se produce cuando dos vocales se pronuncian dentro de una misma sílaba.
Para entenderlo debemos distinguir entre:
Vocales abiertas: a, e, o.
Vocales cerradas: i, u.
Puede formarse un diptongo cuando se combinan una vocal abierta y una cerrada átona, o dos vocales cerradas distintas.
Por ejemplo:
aire → ai-re
ciudad → ciu-dad
causa → cau-sa
ruido → rui-do
tierra → tie-rra
Las dos vocales permanecen juntas dentro de la misma sílaba.
Este concepto será especialmente importante cuando estudiemos la acentuación, porque una tilde puede determinar que determinadas vocales dejen de formar diptongo y pasen a pronunciarse en sílabas diferentes.
¿Qué es un triptongo?
Un triptongo es la sucesión de tres vocales que pertenecen a una misma sílaba.
Habitualmente está formado por una vocal cerrada átona, una vocal abierta y otra vocal cerrada átona:
buey → buey
Uruguay → U-ru-guay
averiguáis → a-ve-ri-guáis
Aunque encontremos tres vocales juntas, forman una única sílaba cuando cumplen las condiciones necesarias para constituir un triptongo.
¿Qué es un hiato?
El hiato se produce cuando dos vocales consecutivas pertenecen a sílabas diferentes.
Observa:
poeta → po-e-ta
teatro → te-a-tro
caer → ca-er
país → pa-ís
María → Ma-rí-a
En poeta, las vocales o y e son abiertas y pertenecen a sílabas distintas.
En palabras como país o María ocurre algo especialmente importante: una vocal cerrada (i, u) es tónica y aparece junto a una vocal abierta. La vocal cerrada tónica lleva tilde y las dos vocales pertenecen a sílabas diferentes:
país → pa-ís
río → rí-o
María → Ma-rí-a
baúl → ba-úl
Esta regla explica muchas de las tildes que suelen provocar dudas.
Diptongo, triptongo o hiato: aprende a diferenciarlos
La diferencia fundamental está en cuántas sílabas forman las vocales que aparecen juntas:
Fenómeno Vocales Sílabas Ejemplo
Diptongo 2 1 aire → ai-re
Triptongo 3 1 buey → buey
Hiato 2 2 poeta → po-e-ta
Por tanto, cuando tengas dudas al separar una palabra, no te limites a contar sus vocales. Pronúnciala, identifica cómo se agrupan y comprueba si forman un diptongo, un triptongo o un hiato.
Practica la separación en sílabas
Antes de continuar, prueba a separar estas palabras en sílabas:
murciélago · poeta · ciudad · María · aeropuerto · averiguáis · biblioteca · ruido · baúl · tierra
Después intenta localizar la sílaba tónica de cada una.
Si eres capaz de hacerlo correctamente, ya tienes las herramientas necesarias para dar el siguiente paso: aprender cuándo debemos colocar una tilde.
Porque para aplicar correctamente las reglas de acentuación primero necesitamos responder a dos preguntas:
¿Cómo se divide la palabra en sílabas? ¿Cuál es su sílaba tónica?
A partir de ahí podremos saber si estamos ante una palabra aguda, llana, esdrújula o sobresdrújula y aplicar la regla correspondiente.
Reglas de acentuación
Una vez que sabemos separar una palabra en sílabas e identificar cuál es su sílaba tónica, podemos aplicar las reglas de acentuación del español. El primer paso consiste en determinar si estamos ante una palabra aguda, llana, esdrújula o sobresdrújula.
Recuerda una idea fundamental: todas las palabras tienen acento, pero no todas llevan tilde. El acento indica la sílaba que pronunciamos con mayor intensidad; la tilde (´) es el signo gráfico que escribimos únicamente cuando corresponde según las reglas ortográficas.
Palabras agudas
Las palabras agudas tienen la sílaba tónica en la última sílaba:
can-CIÓN
re-LOJ
pa-PEL
com-PÁS
Las palabras agudas llevan tilde cuando terminan en vocal, -n o -s:
café, sofá, canción, también, compás, después.
No llevan tilde cuando terminan en otras consonantes:
reloj, papel, escribir, ciudad, feliz.
Por tanto:
AGUDAS → tilde si terminan en vocal, -n o -s.
Palabras llanas
Las palabras llanas o graves tienen la sílaba tónica en la penúltima sílaba:
ME-sa
LÁ-piz
ÁR-bol
di-FÍ-cil
Las palabras llanas siguen, de manera general, la regla contraria a las agudas: llevan tilde cuando no terminan en vocal, -n o -s:
lápiz, árbol, difícil, carácter.
No llevan tilde:
mesa, libro, ventana, examen, lunes.
Por tanto:
LLANAS → tilde cuando NO terminan en vocal, -n o -s.
Palabras esdrújulas
Las palabras esdrújulas tienen la sílaba tónica en la antepenúltima sílaba:
MÚ-si-ca
te-LÉ-fo-no
PÁ-ja-ro
ma-TE-má-ti-cas
En este caso la regla es mucho más sencilla:
Todas las palabras esdrújulas llevan tilde.
Por ejemplo:
médico, máquina, lámpara, sábado, fantástico, brújula.
Palabras sobresdrújulas
Las palabras sobresdrújulas tienen la sílaba tónica situada antes de la antepenúltima sílaba.
Aparecen frecuentemente cuando añadimos pronombres átonos a determinadas formas verbales:
CUÉN-ta-me-lo
DÍ-ga-se-lo
CÓM-pra-te-lo
Las palabras sobresdrújulas llevan tilde.
Por tanto, podemos recordar las reglas generales con este esquema:
Tipo de palabra Sílaba tónica ¿Cuándo lleva tilde?
Aguda Última Si termina en vocal, -n o -s
Llana Penúltima Si no termina en vocal, -n o -s
Esdrújula Antepenúltima Siempre
Sobresdrújula Anterior a la antepenúltima Siempre
¿Cómo saber si una palabra lleva tilde?
Cuando tengas dudas, puedes seguir estos pasos:
Separa la palabra en sílabas.
Localiza la sílaba tónica.
Decide si es aguda, llana, esdrújula o sobresdrújula.
Observa cómo termina la palabra.
Aplica la regla correspondiente.
Veamos un ejemplo:
camión → ca-mión
La sílaba tónica es mión. Es la última sílaba, por lo que estamos ante una palabra aguda. Como termina en -n, lleva tilde:
camión
Otro ejemplo:
árbol → ár-bol
La sílaba tónica es ár. Es la penúltima, por lo que árbol es una palabra llana. Como termina en una consonante distinta de -n o -s, lleva tilde.
Y uno todavía más sencillo:
música → mú-si-ca
La sílaba tónica es mú. Estamos ante una palabra esdrújula y, como todas las esdrújulas llevan tilde, escribimos música.
Acentuación de diptongos
Como vimos anteriormente, un diptongo está formado por dos vocales que pertenecen a la misma sílaba.
Las palabras que contienen diptongos siguen las reglas generales de acentuación:
canción → can-ción
después → des-pués
miércoles → miér-co-les
Cuando un diptongo formado por una vocal abierta (a, e, o) y una cerrada átona (i, u) necesita tilde, esta se coloca sobre la vocal abierta:
adiós, después, náutico.
Cuando el diptongo está formado por dos vocales cerradas distintas, la tilde se coloca sobre la segunda vocal:
acuífero, cuídate.
Acentuación de triptongos
Los triptongos también siguen las reglas generales de acentuación.
Cuando deben llevar tilde, esta se coloca sobre la vocal abierta, que ocupa la posición central del triptongo:
averiguáis, estudiáis, cambiéis.
Acentuación de hiatos
Los hiatos requieren especial atención.
Cuando el hiato está formado por dos vocales abiertas, se aplican las reglas generales:
poeta → po-e-ta
león → le-ón
océano → o-cé-a-no
Sin embargo, cuando encontramos una vocal cerrada tónica (i, u) junto a una vocal abierta (a, e, o), la vocal cerrada lleva tilde independientemente de las reglas generales:
María → Ma-rí-a
país → pa-ís
baúl → ba-úl
río → rí-o
actúa → ac-tú-a
Esta tilde nos indica que las dos vocales pertenecen a sílabas diferentes.
La tilde diacrítica
Normalmente los monosílabos no llevan tilde:
pan, sol, fue, dio, vio, fui.
Sin embargo, utilizamos la tilde diacrítica para diferenciar determinadas palabras que se escriben igual pero desempeñan funciones distintas o tienen significados diferentes.
Algunos de los casos más importantes son:
Sin tilde Con tilde
el él
tu tú
mi mí
te té
si sí
de dé
se sé
mas más
Observa la diferencia:
Tu hermano ha llegado. / Tú has llegado.
El regalo es para mí. / Mi regalo está aquí.
Quiero que me dé tiempo. / Vengo de casa.
Me gusta el té. / Te lo explicaré.
La tilde permite distinguir palabras que, aunque presentan la misma forma escrita sin ella, cumplen funciones diferentes.
Qué, cuál, quién, cómo, cuándo, cuánto y dónde
Las palabras qué, cuál, quién, cómo, cuándo, cuánto y dónde llevan tilde cuando tienen sentido interrogativo o exclamativo.
Puede tratarse de preguntas o exclamaciones directas:
¿Qué quieres?
¿Dónde vives?
¡Cómo llueve!
Pero también de interrogaciones o exclamaciones indirectas:
No sé qué quiere.
Dime dónde estás.
No imaginas cuánto me alegro.
En cambio, normalmente aparecen sin tilde cuando funcionan como relativos o conjunciones:
La casa donde vivo.
Hazlo como quieras.
El libro que compré.
Acentuación de palabras compuestas
Las palabras compuestas escritas en una sola palabra se comportan, a efectos de acentuación, como una palabra nueva y siguen las reglas generales:
décimo + séptimo → decimoséptimo
balón + cesto → baloncesto.
Cuando dos adjetivos se unen mediante un guion, cada elemento mantiene la acentuación que le corresponde como palabra independiente:
teórico-práctico
físico-químico.
Un caso particular son los adverbios terminados en -mente. Conservan la tilde del adjetivo del que proceden:
fácil → fácilmente
rápida → rápidamente
feliz → felizmente.
¿Las mayúsculas llevan tilde?
Sí. Las letras mayúsculas deben llevar tilde exactamente igual que las minúsculas cuando las reglas de acentuación así lo exijan.
Por tanto, escribiremos:
Ángel
África
CÓRDOBA
Érase una vez
Escribir una palabra completamente en mayúsculas no elimina la obligación de colocar la tilde.
Casos que suelen provocar dudas
Hay algunas palabras cuya acentuación genera dudas con frecuencia. Conviene recordar especialmente:
fue, fui, dio, vio → no llevan tilde porque son monosílabos y no necesitan tilde diacrítica.
ti → tampoco lleva tilde: Esto es para ti.
solo → de acuerdo con la norma académica general, se escribe sin tilde, tanto si es adjetivo como si equivale a solamente. En contextos en los que pueda existir ambigüedad, esta normalmente puede resolverse reformulando la oración.
Los demostrativos este, ese, aquel y sus femeninos y plurales también se escriben normalmente sin tilde.
Practica las reglas de acentuación
Antes de continuar, intenta explicar por qué estas palabras llevan o no llevan tilde:
camión · árbol · examen · música · país · María · después · teléfono · reloj · fácilmente
No basta con acertar. Intenta justificar cada respuesta siguiendo el proceso que hemos aprendido:
separar en sílabas → localizar la sílaba tónica → clasificar la palabra → aplicar la regla.
Cuando seas capaz de realizar estos pasos casi automáticamente, habrás dominado una parte fundamental de la ortografía española.
Los signos de puntuación
Los signos de puntuación organizan el texto, delimitan sus diferentes partes y nos ayudan a interpretar correctamente lo que leemos. Un punto, una coma o unos dos puntos pueden parecer elementos pequeños, pero su presencia —o su ausencia— puede modificar el sentido de una oración.
Puntuar correctamente no consiste en colocar signos donde hacemos una pausa al hablar. La puntuación responde principalmente a la estructura y al significado del texto. Por eso, conocer sus reglas nos ayuda no solo a evitar errores ortográficos, sino también a escribir de una manera más clara y precisa.
Estos son los principales signos de puntuación del español y sus usos más frecuentes.
El punto (.)
El punto señala el final de un enunciado que no es interrogativo ni exclamativo.
Podemos distinguir tres usos fundamentales:
Punto y seguido: separa enunciados dentro de un mismo párrafo.
Punto y aparte: separa dos párrafos diferentes.
Punto final: cierra un texto.
Por ejemplo:
Terminamos el examen. Después salimos al recreo.
Después de un punto, la palabra siguiente comienza con mayúscula.
Un error relativamente frecuente consiste en escribir punto después de un título o subtítulo aislado. Los títulos normalmente no llevan punto final.
La coma (,)
La coma es uno de los signos de puntuación que más dudas provoca. Se utiliza para delimitar determinados elementos dentro de un enunciado.
Uno de sus usos más conocidos aparece en las enumeraciones:
Compramos pan, leche, fruta y pescado.
También utilizamos comas para introducir aclaraciones o incisos:
Miguel, mi compañero de clase, ganó el concurso.
Y para separar un vocativo, es decir, cuando nos dirigimos directamente a alguien:
María, cierra la puerta.
Gracias, profesor.
Ven aquí, Juan.
También pueden aparecer comas delante de determinados conectores:
Había estudiado mucho; sin embargo, estaba nervioso.
Hay, además, una regla especialmente importante:
No debemos separar con una coma el sujeto y el verbo de una oración.
Incorrecto:
Los alumnos de segundo curso, realizaron el examen.
Correcto:
Los alumnos de segundo curso realizaron el examen.
Aunque al leer podamos sentir una pausa, esa pausa no justifica por sí sola la aparición de una coma.
El punto y coma (;)
El punto y coma representa una separación mayor que la coma y menor que el punto.
Puede utilizarse para separar oraciones que mantienen una estrecha relación entre sí:
Habíamos preparado todo durante semanas; ya no podíamos dar marcha atrás.
También resulta especialmente útil en enumeraciones complejas cuyos elementos ya contienen comas:
Vinieron Marta, la directora; Luis, el secretario; Ana, la orientadora; y Pedro, el jefe de estudios.
El punto y coma ofrece al escritor cierta capacidad de elección estilística, ya que en determinados contextos podría utilizarse también un punto. Lo importante es que las ideas estén suficientemente relacionadas para justificar su unión.
Los dos puntos (:)
Los dos puntos detienen el discurso para anunciar lo que aparece a continuación.
Son habituales antes de una enumeración:
Necesitamos tres cosas: papel, lápiz y goma.
También pueden introducir una explicación, consecuencia o conclusión:
No había ninguna duda: habíamos llegado tarde.
Se utilizan igualmente para introducir citas textuales:
El profesor dijo: «Mañana corregiremos los ejercicios».
Y aparecen en el saludo de cartas y correos:
Estimado profesor:
Después de los dos puntos no siempre debemos escribir mayúscula. En muchos de sus usos, la palabra siguiente comienza con minúscula.
Los puntos suspensivos (…)
Los puntos suspensivos son siempre tres y se utilizan para indicar que un enunciado queda incompleto o en suspenso:
Quizá algún día…
También pueden expresar duda, temor, expectación o vacilación:
No sé… Creo que deberíamos esperar.
En las enumeraciones abiertas indican que podrían añadirse más elementos:
En la mochila llevaba libros, cuadernos, lápices…
En este último caso no debemos añadir etc. después de los puntos suspensivos, pues ambos recursos cumplen una función similar.
Tampoco se escribe un cuarto punto para cerrar una oración. Los puntos suspensivos ya son un signo de puntuación.
Los signos de interrogación (¿?)
Los signos de interrogación delimitan los enunciados interrogativos directos:
¿Has terminado los deberes?
El español, a diferencia de otras lenguas, utiliza un signo de apertura (¿) y otro de cierre (?).
No debemos olvidar el primero:
Incorrecto:
Qué hora es?
Correcto:
¿Qué hora es?
Cuando la pregunta afecta únicamente a una parte del enunciado, los signos delimitan esa parte:
Si terminamos pronto, ¿podemos salir?
Después del signo de cierre no se escribe punto, puesto que el propio signo ya marca el final del enunciado.
Los signos de exclamación (¡!)
Los signos de exclamación se utilizan para delimitar expresiones exclamativas:
¡Qué alegría!
¡Cuidado!
¡No puedo creerlo!
También requieren signo de apertura y de cierre.
Como ocurre con los interrogativos, no añadimos un punto después del signo de cierre:
¡Hemos ganado!
No:
¡Hemos ganado!.
Los paréntesis ( )
Los paréntesis permiten introducir información complementaria o aclaratoria dentro de un enunciado:
Federico García Lorca (1898-1936) nació en Fuente Vaqueros.
También pueden utilizarse para introducir fechas, lugares, siglas o datos que complementan la información principal.
La oración debe poder comprenderse aunque eliminemos el contenido situado entre paréntesis:
El escritor publicó su primera novela (después de varios intentos fallidos) cuando tenía treinta años.
Las comillas (« »)
Las comillas se utilizan, entre otros usos, para reproducir citas textuales:
El profesor afirmó: «Mañana comenzaremos el tema».
También pueden señalar que una palabra se utiliza con un sentido especial, irónico o impropio:
Dijo que había sido un examen «facilísimo».
En español se recomienda utilizar en primer lugar las comillas angulares o españolas (« »). Si necesitamos introducir unas comillas dentro de otras, podemos recurrir a las inglesas (" ") y después a las simples (' ').
La raya (—)
La raya no debe confundirse con el guion (-). Es un signo más largo y tiene funciones diferentes.
Uno de sus usos más conocidos aparece en los diálogos:
—¿Vienes mañana?
—No lo sé todavía.
También podemos utilizar rayas para introducir incisos:
Antonio —que nunca llegaba tarde— apareció media hora después.
En textos narrativos, la raya resulta fundamental para presentar las intervenciones de los personajes y las aclaraciones del narrador.
El guion (-)
El guion es más corto que la raya y se utiliza, entre otros casos, para unir determinados elementos:
teórico-práctico
franco-alemán
También puede aparecer en determinados intervalos o relaciones entre elementos:
curso 2026-2027.
Por tanto, conviene recordar:
Raya: —
Guion: -
Aunque visualmente puedan parecer similares, no son el mismo signo.
Errores frecuentes con los signos de puntuación
Muchas faltas de puntuación no se producen porque desconozcamos los signos, sino porque los utilizamos siguiendo únicamente las pausas que hacemos al hablar.
Recuerda especialmente estas cinco reglas:
No escribas una coma entre el sujeto y el verbo.
Utiliza coma para separar los elementos de una enumeración, salvo normalmente el último introducido por y, e, o, u.
Los signos de interrogación y exclamación se escriben al principio y al final.
Después de ¿? y ¡! no añadimos un punto.
No confundas la raya (—) con el guion (-).
Practica los signos de puntuación
Intenta puntuar correctamente este pequeño texto:
María has traído todo preguntó el profesor sí profesor respondió ella llevo el cuaderno los ejercicios el libro y el diccionario perfecto entonces podemos empezar
Una posible solución sería:
—María, ¿has traído todo? —preguntó el profesor.
—Sí, profesor —respondió ella—. Llevo el cuaderno, los ejercicios, el libro y el diccionario.
—Perfecto. Entonces podemos empezar.
Observa cómo los signos de puntuación no son simples adornos. Organizan las palabras y permiten al lector interpretar correctamente el texto.
Aprender a puntuar exige conocer las reglas, pero también leer y escribir con frecuencia. Cuanto más acostumbrados estemos a observar cómo se construyen los textos, más natural resultará saber dónde necesitamos una coma, un punto, unos dos puntos o una raya.
Las faltas de ortografía más frecuentes
Hay errores ortográficos que se repiten una y otra vez. No siempre se producen por desconocer una regla: muchas veces aparecen porque dos palabras se pronuncian igual o de manera muy parecida, porque dudamos de si deben escribirse juntas o separadas o porque una tilde cambia completamente su función.
Conocer las faltas de ortografía más frecuentes es una buena forma de aprender a evitarlas. Estas son algunas de las que conviene vigilar especialmente.
A ver o haber
A ver está formado por la preposición a y el verbo ver. Podemos relacionarlo precisamente con la idea de mirar o comprobar:
A ver qué has escrito.
Vamos a ver una película.
A ver si mañana tenemos suerte.
Haber es un verbo:
Debe de haber una solución.
Podías haber llamado antes.
Un pequeño truco consiste en comprobar si podemos relacionar la expresión con ver, mirar o comprobar. Si es así, probablemente necesitamos a ver.
Hay, ahí o ay
Las tres formas son correctas, pero tienen significados diferentes.
Hay pertenece al verbo haber:
Hay veinte alumnos en clase.
Ahí es un adverbio que indica lugar:
Deja el libro ahí.
Ay es una interjección que puede expresar dolor, sorpresa, queja u otras emociones:
¡Ay, me he hecho daño!
Podemos recordarlo con una oración:
¡Ay!, hay un libro ahí.
Hecho o echo
Hecho puede ser el participio del verbo hacer:
He hecho los deberes.
También puede funcionar como sustantivo:
Es un hecho importante.
Echo, sin h, pertenece al verbo *echar:
Echo azúcar en el café.
Te echo de menos.
Un truco sencillo: si procede del verbo hacer, se escribe con h.
Vaya o valla
Vaya puede ser una forma del verbo ir:
Espero que todo vaya bien.
También puede utilizarse como interjección:
¡Vaya sorpresa!
Una valla, en cambio, es una cerca, barrera o elemento similar:
Saltó la valla del jardín.
También existe baya, que designa un tipo de fruto:
Algunas bayas son comestibles.
Por tanto:
Espero que vaya hasta la valla y recoja una baya.
Haya, halla o aya
Esta es otra de las confusiones habituales.
Haya puede pertenecer al verbo haber:
Espero que haya terminado.
También es el nombre de un árbol:
El haya perdió sus hojas.
Halla procede del verbo hallar, que significa encontrar:
Halla la solución del problema.
Aya es la persona encargada tradicionalmente del cuidado y educación de niños en determinadas casas:
El niño paseaba acompañado por su aya.
Iba o iva
La forma correcta del verbo ir es siempre iba, con b:
Yo iba al colegio.
Ellos iban caminando.
IVA, escrito normalmente en mayúsculas por ser una sigla, corresponde al impuesto sobre el valor añadido.
Por tanto:
Yo iba → verbo ir.
IVA → impuesto.
Nunca debemos escribir iva para una forma del verbo ir.
Porque, por qué, porqué o por que
Esta es una de las dudas ortográficas más frecuentes.
Porque introduce normalmente una causa o una respuesta:
No fui porque estaba enfermo.
Por qué se utiliza en preguntas directas e indirectas:
¿Por qué has llegado tarde?
No sé por qué ha llegado tarde.
Porqué es un sustantivo y significa aproximadamente motivo o razón. Suele aparecer acompañado de un determinante:
No entiendo el porqué de su decisión.
Por que es una combinación menos frecuente que aparece cuando la preposición por y la conjunción o relativo que cumplen funciones independientes:
Esa fue la razón por que protestaron.
Para la mayoría de las dudas cotidianas conviene recordar especialmente:
Pregunta → por qué.
Respuesta o causa → porque.
El motivo → el porqué.
Sino o si no
Sino, escrito en una sola palabra, suele expresar oposición o corrección después de una negación:
No quiero café, sino té.
No llegó el lunes, sino el martes.
Si no, separado, está formado por la conjunción condicional si seguida de no:
Si no estudias, tendrás dificultades.
Avísame si no puedes venir.
Un truco útil consiste en comprobar si podemos introducir algo entre ambas palabras:
Si mañana no puedes venir...
Si podemos hacerlo conservando el sentido, normalmente escribiremos si no.
También o tan bien
También es un adverbio que expresa adición:
Yo también quiero ir.
Tan bien está formado por tan y bien:
Nunca había cantado tan bien.
Podemos comparar:
María también escribe.
María escribe tan bien como su hermana.
Tampoco o tan poco
Tampoco expresa negación después de otra idea negativa:
Yo tampoco he ido.
Tan poco indica una cantidad reducida:
Ha estudiado tan poco que no recuerda el tema.
Sobretodo o sobre todo
Cuando queremos decir principalmente o especialmente, debemos escribir sobre todo, en dos palabras:
Me gusta leer, sobre todo por la noche.
Sobretodo, escrito junto, es un sustantivo que designa una prenda de abrigo.
Por tanto, en la inmensa mayoría de los textos en los que queremos expresar especialmente, escribiremos:
sobre todo.
Aparte o a parte
Aparte puede funcionar como adverbio, adjetivo o sustantivo:
Deja esos libros aparte.
Es un caso aparte.
La combinación a parte aparece cuando parte conserva su significado como sustantivo:
La medida afectó a parte de los alumnos.
Demás o de más
Demás hace referencia a las otras personas o cosas:
Los demás alumnos terminaron.
De más significa que algo sobra o excede lo necesario:
Has añadido una página de más.
Conque, con que o con qué
Conque puede funcionar como conjunción consecutiva:
No has estudiado, conque tendrás que esforzarte más.
Con que aparece cuando la preposición con y que pertenecen a estructuras diferentes:
La herramienta con que abrió la puerta.
Con qué se utiliza en interrogaciones o exclamaciones:
¿Con qué has escrito esto?
Aún o aun
Aún lleva tilde cuando equivale generalmente a todavía:
Aún no ha llegado.
Aun se escribe sin tilde cuando equivale, según el contexto, a incluso, hasta, también o aparece en expresiones concesivas:
Aun los más pequeños lo entendieron.
Aun cuando llueva, iremos.
Un truco práctico consiste en probar a sustituirlo por todavía. Si la sustitución funciona, normalmente escribiremos aún.
Tu o tú; el o él; mi o mí
La tilde diacrítica permite diferenciar palabras que se escriben de manera similar pero desempeñan funciones distintas.
Tu es posesivo:
Tu libro está aquí.
Tú es pronombre:
Tú tienes el libro.
El es artículo:
El profesor llegó.
Él es pronombre:
Él llegó primero.
Mi es posesivo:
Mi cuaderno.
Mí es pronombre:
Es para mí.
¿Yendo o llendo?
La forma correcta es:
yendo
Es el gerundio del verbo ir:
Estoy yendo hacia casa.
La forma llendo es incorrecta.
¿Haber o a ver? ¿Por qué cometemos estos errores?
Muchas de estas faltas tienen algo en común: la pronunciación no siempre nos permite saber cómo debemos escribir una palabra.
Si escuchamos a ver y haber, vaya y valla o haya y halla, podemos percibir formas idénticas en muchas variedades del español. Para escribirlas correctamente necesitamos comprender qué significa la palabra y qué función desempeña dentro de la oración.
Por eso, aprender ortografía no consiste solamente en memorizar cómo se escribe una lista de palabras. Debemos comprender lo que estamos escribiendo.
Diez errores que deberías evitar
Antes de continuar, comprueba si serías capaz de elegir la opción correcta:
Tiene que (haber / a ver) alguna solución.
(Hay / ahí / ay) muchos libros en la mesa.
No sé (porque / por qué) no ha venido.
Espero que todo (vaya / valla) bien.
(He / e) terminado los deberes.
(Echo / hecho) de menos las vacaciones.
(Si no / sino) puedes venir, avísame.
Me gusta (sobretodo / sobre todo) leer novelas.
Lo hizo para (mi / mí).
Estoy (yendo / llendo) al colegio.
Soluciones: haber, hay, por qué, vaya, he, echo, si no, sobre todo, mí, yendo.
Si has dudado en alguna, no te preocupes: precisamente esas dudas nos indican qué aspectos de nuestra ortografía necesitamos practicar.
Una buena estrategia consiste en crear tu propio registro de errores. Cada vez que descubras una palabra que sueles escribir incorrectamente, anótala junto a un ejemplo. Revisar periódicamente esas palabras puede resultar mucho más efectivo que intentar memorizar cientos de reglas que quizá nunca necesites.
Cómo mejorar la ortografía
Mejorar la ortografía no consiste en memorizar cientos de reglas ni en aprender de memoria todas las palabras que nos provocan dudas. Las reglas son importantes, pero la ortografía se adquiere también mediante la práctica y el contacto frecuente con la lengua escrita.
Como profesor de Lengua, hay una idea en la que suelo insistir: las faltas de ortografía no desaparecen simplemente porque alguien nos diga que hemos cometido un error. Para mejorar necesitamos identificarlo, comprender por qué se produce y conseguir que la forma correcta termine resultándonos familiar.
Estos consejos pueden ayudarte.
1. Lee con frecuencia
La lectura nos pone constantemente delante de palabras correctamente escritas. Poco a poco vamos creando una especie de memoria visual que nos permite reconocer cuándo una palabra «no nos parece» bien escrita.
No significa que leer mucho elimine automáticamente todas las faltas de ortografía, pero sí aumenta nuestra exposición a vocabulario, estructuras y formas correctas de escritura.
Y no es necesario empezar leyendo cientos de páginas. Leer un poco todos los días suele ser más útil que hacerlo mucho de manera ocasional.
2. No ignores las palabras que te generan dudas
Cuando estés escribiendo y dudes entre b o v, entre g o j o sobre si una palabra lleva tilde, no elijas al azar y continúes.
Detente unos segundos.
Busca la palabra en el diccionario, comprueba cómo se escribe y fíjate en ella.
Ese pequeño gesto tiene mucho valor porque el aprendizaje se produce justamente en el momento en el que aparece la duda.
Puedes utilizar para ello el Diccionario de la lengua española o el Diccionario panhispánico de dudas.
3. Crea tu propio listado de faltas
No todos cometemos los mismos errores.
Quizá tú dudas constantemente entre a ver y haber, mientras otra persona tiene dificultades con las tildes o con el uso de g y j. Por eso, una de las mejores estrategias consiste en crear un pequeño registro personal de faltas de ortografía.
Cada vez que cometas un error, anota:
Palabra incorrecta → palabra correcta → ejemplo
Por ejemplo:
llendo ❌ → yendo ✅ → Estoy yendo a casa.
haber si vienes ❌ → a ver si vienes ✅ → A ver si vienes mañana.
hechar ❌ → echar ✅ → Voy a echar la carta al buzón.
Si revisas periódicamente esta lista, terminarás trabajando precisamente las palabras que más dificultades te provocan.
4. Aprende las reglas que realmente necesitas
Las reglas ortográficas nos ayudan a comprender por qué escribimos de una determinada manera.
Si descubres que cometes muchos errores con b y v, repasa esas reglas. Si tus problemas aparecen principalmente con las tildes, vuelve a trabajar las palabras agudas, llanas y esdrújulas. Si dudas con país, María o río, probablemente necesites revisar los hiatos.
El objetivo no debería ser memorizar todas las reglas del español de una sola vez, sino detectar una dificultad y trabajar sobre ella.
5. Escribe
Para aprender a escribir correctamente hay que escribir.
Puedes conocer perfectamente una regla y, sin embargo, cometer el error cuando redactas con rapidez. Solo la práctica permite convertir determinados conocimientos en hábitos.
No hace falta escribir textos muy largos. Puedes redactar:
un pequeño diario;
el resumen de algo que has leído;
una historia breve;
una descripción;
un correo;
unas pocas líneas sobre lo que has hecho durante el día.
Después viene una parte fundamental: revisar lo escrito.
6. Corrige tus textos en varias fases
Cuando terminamos de escribir, solemos leer el texto buscando al mismo tiempo ideas, expresión, puntuación y ortografía. Es fácil que algunos errores pasen desapercibidos.
Prueba a realizar varias revisiones.
En una primera lectura, comprueba si el texto expresa correctamente lo que querías decir.
En otra, fíjate exclusivamente en las tildes.
Después puedes buscar palabras que suelen generarte dudas: b/v, g/j, h...
Finalmente, revisa los signos de puntuación.
Separar las tareas permite concentrar la atención y detectar errores que quizá no habíamos visto.
7. Haz ejercicios de ortografía
Los ejercicios sirven para centrar la atención en una dificultad concreta.
Si estás aprendiendo las reglas de b y v, puedes completar palabras, corregir errores o elegir entre dos posibilidades. Si trabajas la acentuación, puedes clasificar palabras y decidir cuáles necesitan tilde.
Pero intenta no limitarte a acertar.
Pregúntate:
¿Por qué se escribe así?
Ser capaz de justificar una respuesta demuestra que realmente has comprendido la regla y facilita que después puedas aplicarla cuando estés escribiendo.
8. Practica con dictados
El dictado es una de las actividades tradicionales para trabajar la ortografía y continúa siendo una herramienta muy útil cuando se utiliza correctamente.
Durante un dictado tenemos que escuchar, comprender, recordar, escribir y revisar. La dificultad ortográfica aparece dentro de un texto real y no simplemente como una palabra aislada.
Pero el momento más importante llega después de escribir.
Corrige el dictado y analiza tus errores.
No basta con contar cuántas faltas has cometido. Pregúntate por qué las has cometido y anótalas en tu registro personal.
En esta página encontrarás dictados de 100 palabras preparados precisamente para practicar diferentes dificultades ortográficas.
9. Vuelve a escribir las palabras que has escrito mal
Cuando descubras una falta, no te limites a mirar la solución.
Escribe correctamente la palabra y utilízala en una oración.
Por ejemplo:
avía ❌
había ✅
Había mucha gente esperando en la puerta.
El objetivo es que la forma correcta vaya sustituyendo a la incorrecta en nuestra memoria.
10. Utiliza el diccionario como una herramienta cotidiana
Consultar el diccionario no significa que tengamos mala ortografía. Significa exactamente lo contrario: queremos asegurarnos de escribir correctamente.
Incluso los escritores, periodistas, profesores y profesionales que trabajan diariamente con palabras consultan diccionarios y otras obras lingüísticas.
Acostúmbrate a resolver tus dudas en fuentes fiables en lugar de confiar únicamente en lo que «te suena bien».
Un método sencillo para mejorar tu ortografía
Si quieres trabajar de una manera organizada, puedes utilizar este proceso:
1. Detecta → 2. Comprende → 3. Practica → 4. Corrige → 5. Repite
Detecta qué errores cometes con mayor frecuencia.
Comprende la regla o el motivo por el que esa palabra se escribe así.
Practica mediante ejercicios, escritura y dictados.
Corrige tus errores y anótalos.
Repite el proceso hasta que la escritura correcta se convierta en un hábito.
No necesitas aprender toda la ortografía española en una semana. Necesitas cometer cada vez menos veces los mismos errores.
Ese pequeño cambio de perspectiva resulta importante: una falta deja de ser simplemente algo que nos penalizan en un examen y se convierte en una oportunidad para descubrir qué debemos aprender.
Y ahora llega precisamente la parte más importante: practicar.
Ejercicios de ortografía
La mejor manera de comprobar si conocemos las reglas de ortografía es ponerlas en práctica. Los siguientes ejercicios de ortografía trabajan algunas de las dificultades que hemos estudiado: uso de las letras, separación en sílabas, acentuación, palabras que suelen confundirse y signos de puntuación.
Intenta hacerlos sin consultar las soluciones. Cuando termines, corrige tus respuestas y, sobre todo, presta atención a los errores. Recuerda: las palabras en las que dudas son precisamente las que más necesitas trabajar.
Ejercicio 1. ¿B o V?
Completa las palabras con b o v:
escri__ir
sua__e
__uscar
estu__imos
ama__le
__iblioteca
nue__o
reci__ir
__urbuja
positi__o
Ejercicio 2. ¿G o J?
Completa con g o j:
prote__er
via__e
__ente
diri__ir
paisa__e
reco__er
__irafa
equipa__e
ele__ir
cru__ir
Ejercicio 3. ¿Con H o sin H?
Elige la opción correcta:
(a / ha) terminado el examen.
Voy (a / ha) comprar el pan.
No quiero (echar / hechar) más sal.
Ya (hemos / emos) llegado.
El agua estaba llena de (hielo / ielo).
María (habría / abría) venido antes si hubiera podido.
(Hay / Ay) muchos alumnos en clase.
(Hasta / Asta) mañana.
He encontrado una (huella / uella) en el suelo.
No lo habría (hecho / echo) de esa manera.
Ejercicio 4. Separa las palabras en sílabas
Separa correctamente estas palabras:
biblioteca
aire
poeta
murciélago
ciudad
María
aeropuerto
ruido
baúl
teléfono
Después, señala cuál es la sílaba tónica de cada una.
Ejercicio 5. Agudas, llanas o esdrújulas
Clasifica las siguientes palabras:
canción · árbol · teléfono · pared · examen · brújula · compás · difícil · ventana · médico
Agudas Llanas Esdrújulas
Después explica por qué llevan o no llevan tilde.
Ejercicio 6. Coloca las tildes
Copia correctamente estas palabras añadiendo las tildes necesarias:
camion · lapiz · pajaro · cafe · dificil · telefono · compas · sabado · cancion · matematicas
No te limites a colocar la tilde: intenta justificar cada respuesta aplicando las reglas de acentuación.
Ejercicio 7. Diptongo o hiato
Indica si las vocales destacadas forman diptongo o hiato:
aire
país
ciudad
María
ruido
poeta
tierra
baúl
causa
río
Después separa todas las palabras en sílabas.
Ejercicio 8. Elige la palabra correcta
Selecciona la opción adecuada:
Tiene que (haber / a ver) otra posibilidad.
(Hay / ahí / ay) treinta alumnos en clase.
No entiendo (porque / por qué) estás enfadado.
Espero que todo (vaya / valla) bien.
Ya he (hecho / echo) los ejercicios.
Siempre (echo / hecho) azúcar en el café.
(Si no / sino) vienes, avísame.
Me gusta leer, (sobretodo / sobre todo) en verano.
Este regalo es para (mi / mí).
Estoy (yendo / llendo) a casa.
Ejercicio 9. Corrige las faltas de ortografía
En este texto se han escondido diez errores ortográficos. Intenta encontrarlos y corregirlos:
Haber si mañana podemos ir a la biblioteca. La profesora nos a dicho que cojamos un libro y leamos al menos veinte pajinas. Yo e pensado elegir una novela de aventuras, por que son las que mas me gustan. Mi compañero iva a escoger un libro de misterio, pero al final a decidido llevarse uno de ciencia ficción. Ojalá haiga suficientes ejemplares para todos.
No te limites a localizar las faltas. Intenta explicar por qué cada forma es incorrecta.
Ejercicio 10. Coloca los signos de puntuación
Puntúa correctamente este texto y añade las mayúsculas necesarias:
cuando terminó el examen lucía levantó la mano profesor puedo entregar ya preguntó todavía no respondió él revisa primero las tildes las mayúsculas y los signos de puntuación
Puedes utilizar puntos, comas, signos de interrogación y rayas de diálogo.
Soluciones de los ejercicios de ortografía
¿Has terminado? Ahora sí, comprueba tus respuestas.
Ejercicio 1: escribir, suave, buscar, estuvimos, amable, biblioteca, nuevo, recibir, burbuja, positivo.
Ejercicio 2: proteger, viaje, gente, dirigir, paisaje, recoger, jirafa, equipaje, elegir, crujir.
Ejercicio 3: ha, a, echar, hemos, hielo, habría, hay, hasta, huella, hecho.
Ejercicio 4: bi-blio-te-ca; ai-re; po-e-ta; mur-cié-la-go; ciu-dad; Ma-rí-a; a-e-ro-puer-to; rui-do; ba-úl; te-lé-fo-no.
Ejercicio 5:
Agudas: canción, pared, compás.
Llanas: árbol, examen, difícil, ventana.
Esdrújulas: teléfono, brújula, médico.
Ejercicio 6: camión, lápiz, pájaro, café, difícil, teléfono, compás, sábado, canción, matemáticas.
Ejercicio 7:
Diptongo: aire, ciudad, ruido, tierra, causa.
Hiato: país, María, poeta, baúl, río.
Ejercicio 8: haber, hay, por qué, vaya, hecho, echo, si no, sobre todo, mí, yendo.
Ejercicio 9:
A ver si mañana podemos ir a la biblioteca. La profesora nos ha dicho que cojamos un libro y leamos al menos veinte páginas. Yo he pensado elegir una novela de aventuras, porque son las que más me gustan. Mi compañero iba a escoger un libro de misterio, pero al final ha decidido llevarse uno de ciencia ficción. Ojalá haya suficientes ejemplares para todos.
Ejercicio 10. Una posible solución:
Cuando terminó el examen, Lucía levantó la mano.
—Profesor, ¿puedo entregar ya? —preguntó.
—Todavía no —respondió él—. Revisa primero las tildes, las mayúsculas y los signos de puntuación.
¿Cuántos ejercicios has acertado?
No te preocupes únicamente por el número de respuestas correctas. Fíjate especialmente en qué tipo de errores has cometido.
Si has fallado varias tildes, vuelve a las reglas de acentuación. Si tus errores aparecen en b/v o g/j, repasa esas reglas. Y si has dudado entre haber y a ver o entre hecho y echo, revisa las faltas de ortografía más frecuentes.
Puedes incluso anotar las palabras que hayas escrito incorrectamente en tu registro personal de faltas y volver a realizar estos ejercicios dentro de unos días.
El objetivo no es acertarlas una vez, sino conseguir que cada vez necesites pensar menos para escribirlas correctamente.
Estos son solo algunos ejercicios para empezar. Puedes continuar practicando con ejercicios específicos de acentuación, uso de las letras, puntuación y palabras que suelen confundirse.
Dictados de 100 palabras para mejorar la ortografía
Los dictados son una de las mejores actividades para practicar la ortografía porque nos obligan a hacer algo más que reconocer cuál es la palabra correcta entre varias opciones. Tenemos que escuchar, comprender, recordar y escribir.
Pero un dictado resulta realmente útil cuando no termina al escribir la última palabra. La corrección posterior es fundamental: debemos localizar nuestros errores, comprender por qué los hemos cometido y volver a escribir correctamente aquellas palabras que nos han generado dificultades.
Por eso te propongo trabajar con dictados de aproximadamente 100 palabras. Son suficientemente breves para realizarlos en unos minutos y suficientemente extensos para practicar las reglas ortográficas dentro de un texto con sentido.
Cómo hacer correctamente un dictado
Puedes seguir este método:
1. Escucha. La primera vez, escucha el texto completo sin escribir para comprender su significado.
2. Escribe. Escucha de nuevo el dictado por fragmentos y escribe el texto.
3. Revisa. Antes de consultar el original, vuelve a leer lo que has escrito. Comprueba especialmente tildes, mayúsculas y signos de puntuación.
4. Corrige. Compara tu texto con el original y señala las faltas.
5. Aprende. Anota las palabras que hayas escrito incorrectamente y averigua por qué se escriben de esa manera.
El objetivo no consiste únicamente en conseguir cero faltas, sino en cometer cada vez menos veces los mismos errores.
Dictado de 100 palabras: una mañana en la biblioteca
Este primer dictado permite practicar las reglas generales de acentuación, el uso de b y v, la h y algunos signos de puntuación.
El sábado por la mañana, Víctor decidió visitar la biblioteca de su barrio. Había terminado el último libro que tenía en casa y quería buscar una nueva historia. Al entrar, observó que varios niños escuchaban atentamente a una mujer que leía un cuento de aventuras. Víctor dejó su mochila junto a una silla y se acercó al grupo. Después recorrió las estanterías hasta encontrar una novela que llamó su atención. Antes de marcharse, la bibliotecaria le preguntó si necesitaba ayuda. Él sonrió y levantó el libro. Había encontrado exactamente lo que buscaba: una historia capaz de acompañarlo durante todo el fin de semana.
¿Qué podemos trabajar con este dictado?
Después de escribirlo, presta atención a algunas palabras:
sábado → es una palabra esdrújula y todas las esdrújulas llevan tilde.
Víctor → es una palabra llana terminada en consonante distinta de n o s, por lo que lleva tilde.
había → la í tónica forma hiato con la vocal abierta anterior y lleva tilde.
biblioteca → se escribe con b.
varios → se escribe con v.
historia → se escribe con h.
él → lleva tilde diacrítica porque es un pronombre personal.
También puedes observar el uso de las comas, los puntos y los dos puntos.
Dictados según la dificultad ortográfica
No todos los dictados tienen que trabajar los mismos contenidos. Una buena manera de mejorar consiste en elegirlos según aquello que necesites practicar.
Puedes utilizar dictados específicos para trabajar:
B y V.
G y J.
Uso de la H.
LL e Y.
Palabras agudas, llanas y esdrújulas.
Diptongos e hiatos.
Tilde diacrítica.
Mayúsculas.
Signos de puntuación.
Faltas de ortografía frecuentes.
Por ejemplo, si has descubierto en los ejercicios anteriores que cometes muchas faltas con la b y la v, tiene más sentido realizar varios dictados centrados en estas letras que continuar practicando contenidos que ya dominas.
Dictados por nivel educativo
La dificultad del dictado también debe adaptarse a quien lo realiza. No necesita el mismo texto un alumno que está comenzando a trabajar la ortografía que otro que se prepara para Bachillerato.
Por eso podemos distinguir entre:
Dictados para Primaria: textos sencillos, vocabulario cercano y dificultades ortográficas concretas.
Dictados para ESO: mayor variedad de vocabulario, acentuación, homófonos y puntuación.
Dictados para Bachillerato: textos más complejos que permitan trabajar no solo la corrección ortográfica, sino también la puntuación y la expresión escrita.
Lo importante es que exista cierta progresión. Un dictado demasiado sencillo apenas nos permite aprender; uno excesivamente difícil puede provocar que dejemos de prestar atención a las reglas que queremos trabajar.
Qué hacer con las faltas después del dictado
Imagina que al corregir un dictado descubres estos errores:
avía ❌
cojer ❌
arbol ❌
haber si viene ❌
No te limites a escribir un número al final de la página:
4 faltas.
Ese número aporta muy poca información.
Resulta mucho más útil convertir los errores en aprendizaje:
avía → había
Había muchas personas esperando.
cojer → coger
Voy a coger un libro.
arbol → árbol
Árbol es una palabra llana terminada en consonante distinta de n o s.
haber si viene → a ver si viene
A ver si viene mañana.
Después puedes incorporar estas palabras a tu registro personal de faltas de ortografía y revisarlas unos días más tarde.
Repite el dictado
Hay una última estrategia que suele olvidarse: volver a realizar el mismo dictado.
Si hoy has cometido seis faltas, repítelo dentro de varios días sin mirar el texto original. Después compara:
Primer intento: 6 faltas.
Segundo intento: 2 faltas.
Tercer intento: 0 faltas.
De esta manera podrás comprobar tu progreso y descubrir si realmente has aprendido aquellas palabras que te planteaban dificultades.
Porque hacer muchos dictados puede ayudarnos, pero aprender de nuestros propios errores ayuda todavía más.
A partir de aquí podrás encontrar nuevos dictados de 100 palabras organizados por dificultad, regla ortográfica y nivel educativo para seguir practicando.
Vídeos para aprender ortografía
No todos aprendemos de la misma manera. A veces una regla que parece complicada cuando la leemos resulta mucho más sencilla cuando alguien nos la explica paso a paso y con ejemplos.
Por eso, además de las reglas, ejercicios y dictados que encontrarás en esta página, he preparado diferentes vídeos para aprender ortografía en los que explico algunas de las dudas más habituales de la lengua española.
Puedes utilizarlos para aprender un contenido por primera vez, repasar antes de un examen o resolver una duda concreta.
Cómo separar palabras en sílabas
Saber dividir correctamente una palabra en sílabas es el primer paso para comprender muchas reglas de ortografía. Nos permite localizar la sílaba tónica y, posteriormente, determinar si una palabra es aguda, llana o esdrújula.
En este vídeo aprenderemos cómo separar palabras en sílabas paso a paso y resolveremos algunos de los casos que suelen provocar más dudas.
▶ Ver vídeo sobre cómo separar palabras en sílabas
Reglas de acentuación
¿Cómo podemos saber si una palabra lleva tilde? En este vídeo repasamos el proceso fundamental: separar la palabra en sílabas, localizar la sílaba tónica, distinguir si es aguda, llana o esdrújula y aplicar la regla correspondiente.
▶ Ver vídeo sobre las reglas de acentuación
Diptongos, triptongos e hiatos
Distinguir entre diptongo e hiato es una de las dificultades más frecuentes cuando aprendemos a colocar correctamente las tildes.
En esta explicación veremos cómo se combinan las vocales abiertas y cerradas y aprenderemos a separar correctamente palabras como aire, ciudad, poeta, país, María o baúl.
▶ Ver vídeo sobre diptongos, triptongos e hiatos
Uso de la coma
La coma es uno de los signos de puntuación que más dudas provoca al escribir. ¿Cuándo debemos utilizarla? ¿Por qué no podemos colocar una coma simplemente donde hacemos una pausa al hablar?
En este vídeo repasaremos los principales usos de la coma, veremos ejemplos y aprenderemos a evitar algunos errores frecuentes, como colocar una coma entre el sujeto y el verbo.
▶ Ver vídeo sobre el uso de la coma
Cómo escribir mejor
Escribir correctamente va mucho más allá de evitar faltas de ortografía. Un buen texto necesita claridad, orden, vocabulario adecuado, oraciones bien construidas y una puntuación que ayude al lector a comprender nuestras ideas.
En este vídeo encontrarás consejos para escribir mejor, revisar tus propios textos y conseguir que aquello que quieres expresar llegue al lector de una manera más clara y precisa.
▶ Ver vídeo con consejos para escribir mejor
Aprende, practica y comprueba
Puedes utilizar los vídeos como parte de un método sencillo para mejorar tu ortografía:
1. Aprende. Lee la explicación o mira el vídeo correspondiente.
2. Practica. Realiza algunos ejercicios sobre esa dificultad.
3. Comprueba. Corrige tus respuestas y localiza los errores.
4. Aplica. Realiza un dictado de 100 palabras en el que aparezca esa regla.
De esta manera no nos limitamos a memorizar una norma. La vemos, la comprendemos y terminamos utilizándola al escribir.
Puedes encontrar más explicaciones de Lengua Castellana y Literatura en mi canal de YouTube Javier Lengua.
Ortografía para Primaria, ESO y Bachillerato
La ortografía se aprende de manera progresiva. Un alumno de Primaria que comienza a distinguir entre b y v no necesita trabajar de la misma manera que un estudiante de Bachillerato que debe redactar un comentario de texto con corrección y precisión.
Sin embargo, hay algo que no cambia con la edad: la ortografía se aprende mejor cuando combinamos explicación, práctica, escritura y corrección.
Por eso, los recursos de esta página pueden utilizarse en diferentes niveles educativos adaptando la dificultad de los ejercicios y los dictados.
Ortografía en Primaria
Durante la Educación Primaria se construyen las bases de la escritura. Es el momento de adquirir hábitos que acompañarán al alumno durante los cursos posteriores.
Entre los contenidos que pueden trabajarse progresivamente se encuentran:
Uso de mayúsculas.
Separación de palabras en sílabas.
Identificación de la sílaba tónica.
Palabras agudas, llanas y esdrújulas.
Reglas básicas de b y v.
Uso de g y j.
Palabras con h.
Uso de ll e y.
R y rr.
M antes de b y p.
Signos básicos de puntuación.
Palabras de uso frecuente que suelen provocar errores.
En estas edades resultan especialmente útiles los dictados breves, los juegos con palabras y los ejercicios centrados en una única dificultad.
Es preferible trabajar diez palabras y conseguir que el alumno comprenda sus errores que realizar actividades interminables que termine resolviendo de manera mecánica.
Ortografía en ESO
En Educación Secundaria ya no basta con conocer las reglas fundamentales. El alumno debe ser capaz de aplicarlas cuando escribe sus propios textos.
Durante la ESO conviene consolidar especialmente:
Reglas generales de acentuación.
Diptongos, triptongos e hiatos.
Tilde diacrítica.
Uso correcto de b/v, g/j, h y ll/y.
Palabras homófonas.
Porque, por qué, porqué y por que.
A ver y haber.
Hay, ahí y ay.
Hecho y echo.
Signos de puntuación.
Uso de mayúsculas.
Revisión y corrección de textos.
Aquí el dictado puede evolucionar. Ya no tiene que servir únicamente para comprobar si sabemos escribir determinadas palabras: puede utilizarse para detectar cuáles son nuestros errores habituales y trabajar específicamente sobre ellos.
También resulta fundamental acostumbrarse a revisar los textos antes de entregarlos.
Ortografía en Bachillerato
En Bachillerato debemos dar por conocidas muchas de las reglas básicas, pero eso no significa que la ortografía deje de trabajarse.
Al contrario.
El estudiante comienza a producir textos más extensos y complejos: comentarios, argumentaciones, respuestas de desarrollo, trabajos y exámenes. Una buena ortografía debe ir acompañada de una puntuación precisa y una expresión escrita clara.
Conviene prestar especial atención a:
Acentuación y casos especiales.
Tilde diacrítica.
Homófonos y palabras que suelen confundirse.
Uso correcto de los signos de puntuación.
Construcción de oraciones extensas.
Comas, puntos y puntos y coma.
Organización en párrafos.
Revisión ortográfica de textos.
Precisión léxica y expresión escrita.
En esta etapa resulta especialmente importante abandonar una idea: la ortografía no debería revisarse únicamente cuando el profesor devuelve el examen.
La revisión debe realizarla el propio alumno antes de entregar el texto.
Ortografía y PAU
La corrección ortográfica adquiere todavía mayor importancia cuando llega el momento de afrontar la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU).
En un examen de Lengua Castellana y Literatura no solo importa conocer el contenido. También debemos ser capaces de expresarlo correctamente.
Una respuesta puede contener buenas ideas y, sin embargo, perder calidad si aparecen constantemente errores de acentuación, puntuación o escritura.
Por eso, durante la preparación de la PAU conviene trabajar especialmente tres aspectos:
Ortografía: evitar faltas y dudas frecuentes.
Puntuación: construir oraciones claras y bien delimitadas.
Revisión: reservar unos minutos al final del examen para releer las respuestas.
No esperes al día del examen para comenzar a preocuparte por las faltas. La corrección escrita es un hábito que se construye con tiempo.
¿Qué nivel de ortografía necesito?
No es necesario estudiar toda la ortografía desde el principio cada curso.
Antes de comenzar, intenta descubrir dónde están tus dificultades.
Si tienes problemas para colocar las tildes, comienza por la separación en sílabas y las reglas de acentuación.
Si dudas al escribir determinadas letras, trabaja las reglas de b/v, g/j, h o ll/y.
Si conoces las reglas pero sigues cometiendo faltas cuando escribes, realiza ejercicios, dictados y actividades de corrección de textos.
Y si estás en Bachillerato, presta especial atención a la puntuación y revisión de tus propias producciones escritas.
La pregunta no debería ser únicamente «¿qué ortografía corresponde a mi curso?», sino otra mucho más útil:
¿Qué errores sigo cometiendo y qué necesito practicar para dejar de cometerlos?
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Preguntas frecuentes sobre ortografía
¿Qué es la ortografía?
La ortografía es el conjunto de normas que regulan la escritura de una lengua. Establece cómo debemos escribir las palabras, utilizar las tildes, emplear las mayúsculas y colocar los signos de puntuación para comunicarnos correctamente por escrito.
¿Cuáles son las reglas básicas de ortografía?
Entre las principales reglas de ortografía del español se encuentran las reglas de acentuación, el uso correcto de letras que suelen provocar dudas —como b/v, g/j, h o ll/y—, las mayúsculas y los signos de puntuación. También es importante conocer la separación en sílabas, los diptongos, los hiatos y la tilde diacrítica.
¿Cómo puedo mejorar mi ortografía?
Para mejorar la ortografía conviene combinar varias estrategias: leer con frecuencia, conocer las reglas principales, escribir, realizar ejercicios y dictados y revisar nuestros propios textos. También resulta muy útil anotar las faltas que cometemos habitualmente para trabajar específicamente sobre ellas.
¿Cuál es la diferencia entre acento y tilde?
El acento es la mayor intensidad con la que pronunciamos una sílaba dentro de una palabra. La tilde es el signo gráfico (´) que escribimos sobre una vocal cuando lo establecen las reglas de acentuación.
Todas las palabras tienen una sílaba tónica, pero no todas llevan tilde.
¿Cómo saber si una palabra lleva tilde?
Primero debemos separar la palabra en sílabas y localizar la sílaba tónica. Después determinamos si es aguda, llana, esdrújula o sobresdrújula y aplicamos las reglas de acentuación correspondientes. También debemos tener en cuenta casos especiales como los hiatos y la tilde diacrítica.
¿Cuándo llevan tilde las palabras agudas?
Las palabras agudas tienen la sílaba tónica en la última sílaba y llevan tilde cuando terminan en vocal, -n o -s.
Por ejemplo:
café, canción, compás.
En cambio:
reloj, papel, ciudad.
¿Cuándo llevan tilde las palabras llanas?
Las palabras llanas tienen la sílaba tónica en la penúltima sílaba y, como regla general, llevan tilde cuando no terminan en vocal, -n o -s.
Por ejemplo:
árbol, lápiz, difícil.
No llevan tilde:
mesa, examen, ventana.
¿Todas las palabras esdrújulas llevan tilde?
Sí. Todas las palabras esdrújulas llevan tilde.
Por ejemplo:
música, teléfono, médico, brújula, matemáticas.
¿Las mayúsculas llevan tilde?
Sí. Las mayúsculas deben llevar tilde cuando les corresponde según las reglas de acentuación.
Por tanto, debemos escribir:
Ángel, África, Écija, CÓRDOBA.
Es incorrecto pensar que las palabras escritas en mayúsculas no necesitan tilde.
¿Los monosílabos llevan tilde?
Como regla general, los monosílabos no llevan tilde: fue, fui, dio, vio, sol, pan.
Sin embargo, algunos utilizan tilde diacrítica para diferenciar palabras que tienen la misma forma pero distintas funciones o significados:
tu/tú, el/él, mi/mí, si/sí, de/dé, se/sé, te/té, mas/más.
¿Cuál es la diferencia entre diptongo e hiato?
En un diptongo, dos vocales pertenecen a la misma sílaba:
aire → ai-re.
En un hiato, las dos vocales pertenecen a sílabas diferentes:
poeta → po-e-ta.
Distinguirlos correctamente es importante tanto para separar palabras en sílabas como para aplicar las reglas de acentuación.
¿Por qué se confunden tanto la B y la V?
En el español estándar actual, b y v representan el mismo fonema, por lo que normalmente no podemos saber por la pronunciación cuál debemos escribir. Para distinguirlas necesitamos conocer algunas reglas ortográficas y familiarizarnos con la escritura correcta de las palabras.
¿Cómo se escribe: a ver o haber?
Las dos formas existen, pero tienen usos diferentes.
A ver se relaciona con el verbo ver:
A ver qué ocurre.
Haber es un verbo:
Debe de haber una solución.
¿Cómo se escribe: porque o por qué?
Porque se utiliza normalmente para introducir una causa o una respuesta:
No fui porque estaba enfermo.
Por qué se emplea en interrogaciones directas e indirectas:
¿Por qué no viniste?
No sé por qué no vino.
También existen las formas porqué y por que, aunque tienen usos diferentes.
¿Los dictados sirven para mejorar la ortografía?
Sí. Los dictados permiten trabajar simultáneamente escucha, atención, escritura, ortografía y revisión. Para que sean realmente útiles, es importante corregirlos después, identificar las faltas y comprender por qué se ha producido cada error.
¿Cómo ayudar a un niño a mejorar su ortografía?
Es recomendable trabajar la ortografía de manera progresiva mediante lectura, juegos de palabras, ejercicios breves, escritura y dictados adaptados a su nivel. Más que limitarse a señalar las faltas, resulta útil ayudar al niño a descubrir por qué se ha equivocado y practicar posteriormente esa dificultad concreta.
¿Cuál es la mejor forma de aprender ortografía?
No existe una única actividad que permita aprender toda la ortografía. Los mejores resultados se consiguen combinando reglas, lectura, ejercicios, escritura, dictados y corrección de los propios errores.
Puedes seguir un proceso muy sencillo:
Aprende → practica → escribe → corrige → repite.
Con el tiempo, muchas palabras que inicialmente nos provocaban dudas terminan resultándonos familiares y podemos escribirlas correctamente casi de manera automática.
Sigue aprendiendo Lengua
La ortografía es solo una parte del aprendizaje de la Lengua Castellana. Comprender cómo funcionan las palabras, construir correctamente las oraciones, interpretar textos y conocer nuestra literatura nos ayuda a leer, escribir y comunicarnos cada vez mejor.
Puedes continuar aprendiendo con estos recursos:
Sintaxis
Aprende a analizar oraciones paso a paso: sujeto, predicado, complementos, oraciones simples y compuestas.
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Morfología
Descubre las clases de palabras, su estructura y cómo identificar sustantivos, adjetivos, determinantes, pronombres, verbos, adverbios y otras categorías gramaticales.
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Tipos de textos
Aprende a reconocer y escribir textos narrativos, descriptivos, expositivos y argumentativos y conoce sus principales características.
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Literatura
Recorre la historia de la literatura, sus principales movimientos, autores y obras y aprende a analizar los textos literarios.
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PAU – Lengua Castellana y Literatura
Prepara el examen de Lengua de la PAU con explicaciones, modelos de examen, comentario de texto, sintaxis, literatura y consejos para afrontar la prueba.
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Oratoria y expresión oral
Aprende a hablar en público, preparar una exposición, construir buenos argumentos y comunicar tus ideas con claridad y seguridad.
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Fuentes bibliográficas
Para la elaboración y revisión de esta guía de ortografía se han utilizado como referencia las principales obras normativas de la lengua española, junto con materiales didácticos propios desarrollados durante años para la enseñanza de Lengua Castellana y Literatura.
Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. Ortografía de la lengua española. Espasa, 2010.
Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. Diccionario panhispánico de dudas. RAE.
Real Academia Española. Diccionario de la lengua española.
ClasesLengua.com. Materiales didácticos sobre reglas de ortografía, acentuación, separación silábica y dificultades ortográficas, elaborados por Javier Lara.
Las normas y recomendaciones de esta página se han adaptado con una finalidad didáctica para facilitar su comprensión y aplicación práctica.
