Figuras literarias o retóricas: tipos, ejemplos y ejercicios

Las palabras tienen un significado, pero también una capacidad extraordinaria para sugerir, emocionar y crear imágenes. No es lo mismo decir que alguien está triste que afirmar que lleva una tormenta dentro. En ambos casos hablamos de una emoción, aunque la segunda expresión nos permite imaginarla y sentirla de otra manera.
Los escritores aprovechan estas posibilidades del lenguaje mediante las figuras literarias o figuras retóricas, unos recursos expresivos que transforman nuestra manera habitual de utilizar las palabras. Las encontramos en poemas, novelas y obras teatrales, pero también en canciones, anuncios publicitarios y conversaciones cotidianas.
En esta guía aprenderás qué son las figuras literarias, cómo se clasifican y cuáles son las más importantes. Encontrarás un amplio listado de figuras retóricas con definiciones sencillas y ejemplos, organizadas también por niveles de ESO y Bachillerato, además de actividades para practicar su identificación.
¿Qué son las figuras literarias o retóricas?
Las figuras literarias son procedimientos expresivos que utilizan el lenguaje de una forma particular para producir efectos de belleza, intensidad, ritmo, sorpresa o emoción.
Estos recursos pueden modificar el sonido de las palabras, alterar su orden habitual, repetir estructuras o establecer relaciones entre significados.
Por ejemplo, observemos estas dos oraciones:
La tarde estaba terminando.
La tarde cerraba lentamente los ojos.
La primera transmite una información de forma directa. En la segunda, la tarde realiza una acción propia de un ser vivo. Estamos ante una personificación, una figura literaria que aporta expresividad al mensaje.
Aunque suelen estudiarse en Literatura, las figuras retóricas no son exclusivas de los textos literarios. También aparecen en discursos políticos, publicidad, periodismo y lenguaje coloquial.
¿Hay diferencias entre figuras literarias y figuras retóricas?
Las expresiones figuras literarias y figuras retóricas suelen utilizarse como sinónimas en el ámbito educativo.
Sin embargo, el término retórica tiene un alcance más amplio, ya que se relaciona con los procedimientos utilizados para comunicar de manera eficaz, persuasiva y expresiva. Por tanto, las figuras retóricas también pueden aparecer en textos que no pertenecen a la literatura.
También encontrarás la expresión recursos literarios, que engloba diferentes procedimientos empleados en la creación literaria, entre ellos las figuras retóricas, el ritmo, la métrica y otros mecanismos expresivos.
¿Cómo se clasifican las figuras literarias?
Existen diferentes clasificaciones tradicionales de las figuras retóricas. Algunas distinguen entre figuras de dicción, de construcción, de pensamiento y tropos. Las figuras literarias pueden clasificarse según el nivel del lenguaje sobre el que actúan. De este modo, distinguimos las figuras del nivel fónico o fonético, que juegan con los sonidos; las figuras del nivel morfosintáctico, que modifican el orden, la repetición o la estructura de las palabras y oraciones; las figuras del nivel léxico-semántico, que establecen relaciones entre significados; y las figuras del nivel pragmático o discursivo, relacionadas con la intención comunicativa y el contexto. Esta clasificación nos ayuda a comprender cómo funcionan los distintos recursos expresivos, aunque algunas figuras pueden pertenecer a más de un grupo según el criterio utilizado.

Para facilitar su comprensión, especialmente en Educación Secundaria, vamos a emplear una clasificación didáctica basada en el aspecto del lenguaje sobre el que actúan.
Figuras relacionadas con los sonidos: aprovechan la repetición o semejanza de los sonidos de las palabras.
Figuras relacionadas con las palabras y su disposición: modifican su orden, repiten términos o utilizan estructuras sintácticas especiales.
Figuras relacionadas con el significado: establecen comparaciones, contrastes, exageraciones o asociaciones de ideas.
Esta clasificación resulta especialmente útil para empezar a reconocer las figuras. No obstante, algunas pueden pertenecer a más de una categoría según el criterio utilizado.
1. Figuras literarias relacionadas con los sonidos
Estas figuras utilizan los sonidos del lenguaje para crear musicalidad, ritmo o determinados efectos expresivos.
Aliteración
Consiste en la repetición de uno o varios sonidos semejantes en palabras próximas.
La suave brisa susurra sobre los sauces.
La repetición del sonido /s/ produce una sensación de suavidad que acompaña al significado de la oración.
Onomatopeya
Es la utilización de palabras o expresiones que imitan sonidos reales de la naturaleza, los animales, las personas o los objetos.
El tic-tac del reloj rompía el silencio.
La expresión tic-tac reproduce el sonido característico de un reloj.
Paronomasia
Consiste en colocar próximas dos o más palabras que tienen sonidos parecidos, pero significados diferentes.
No es lo mismo vivir en una casa que salir de caza.
Las palabras casa y caza presentan una gran semejanza sonora, especialmente en las variedades del español con seseo.
Calambur
Consiste en modificar la agrupación de las sílabas o palabras de una expresión para obtener un significado diferente.
Si el rey no muere, el reino muere.
También podemos encontrarlo en juegos de palabras como plata no es y plátano es.
El calambur se emplea especialmente en juegos de ingenio, poesía humorística y acertijos.
2. Figuras literarias relacionadas con las palabras y su disposición
Estas figuras utilizan la repetición, la combinación y la posición de las palabras para producir un efecto expresivo.
Derivación
Consiste en emplear palabras próximas que comparten una misma raíz léxica, pero presentan diferentes terminaciones.
El soñador soñaba con cumplir sus sueños.
Las palabras soñador, soñaba y sueños pertenecen a la misma familia léxica.
Anáfora
Es la repetición de una o varias palabras al comienzo de distintos versos, oraciones o enunciados consecutivos.
Quiero volver a casa.
Quiero escuchar tu voz.
Quiero recuperar el tiempo.
La repetición de quiero refuerza el deseo expresado.
Paralelismo
Consiste en la repetición de estructuras sintácticas semejantes en diferentes versos u oraciones.
Siento la lluvia, escucho su sonido, espero el sol.
Los tres segmentos mantienen una estructura similar: verbo en primera persona seguido de un complemento directo.
Hipérbaton
Consiste en alterar el orden habitual de las palabras en una oración para destacar determinados elementos o conseguir un efecto expresivo.
Del jardín llegaron los aromas.
El orden más habitual sería: Los aromas llegaron del jardín.
Epífora
Consiste en repetir una o varias palabras al final de diferentes versos u oraciones.
Te busqué en la noche.
Te esperé durante la noche.
Me despedí de ti aquella noche.
La repetición final de noche aporta insistencia y cohesión expresiva.
Asíndeton
Es la eliminación intencionada de conjunciones entre palabras u oraciones que normalmente podrían aparecer coordinadas.
Llegó, miró, sonrió, desapareció.
La ausencia de conjunciones transmite rapidez y dinamismo.
Polisíndeton
Consiste en utilizar más conjunciones de las necesarias para crear un efecto de insistencia, acumulación o lentitud.
Y llueve y truena y sopla el viento y nadie regresa.
La repetición de la conjunción y intensifica la sucesión de acontecimientos.
Enumeración
Es la acumulación sucesiva de palabras o expresiones que pertenecen a una misma serie de elementos.
Sobre la mesa había libros, cuadernos, lápices, cartas y fotografías.
Permite presentar numerosos elementos y puede transmitir abundancia, variedad o acumulación.
Elipsis
Consiste en omitir una o varias palabras que pueden recuperarse fácilmente gracias al contexto.
Ella eligió la novela; él, el poemario.
En la segunda parte se ha omitido el verbo eligió, que se sobreentiende.
Anadiplosis
Consiste en repetir al comienzo de un verso u oración una palabra que aparece al final del segmento anterior.
Llegó la noche.
La noche trajo el silencio.
La palabra noche enlaza ambos enunciados.
Epanadiplosis
Es la repetición de una misma palabra al principio y al final de un verso o enunciado.
Silencio, solo queda el silencio.
La repetición encierra y refuerza la idea central.
Quiasmo
Consiste en organizar dos estructuras de manera cruzada, invirtiendo la disposición de sus elementos.
En la ciudad reina el ruido; la calma reina en el campo.
Se invierte la disposición de los elementos principales: complemento, verbo y sujeto / sujeto, verbo y complemento.
Retruécano
Consiste en repetir varias palabras invirtiendo su orden para producir un cambio de significado.
No vivimos para trabajar; trabajamos para vivir.
La inversión permite contraponer dos ideas.
3. Figuras literarias relacionadas con el significado
Estas figuras actúan sobre las ideas y los significados de las palabras. Son fundamentales para comprender la expresividad del lenguaje literario.
Comparación o símil
Consiste en establecer una semejanza explícita entre dos elementos mediante expresiones comparativas como como, igual que, parece o semejante a.
Sus ojos brillaban como dos estrellas.
Se comparan los ojos con las estrellas por su brillo.
Metáfora
Consiste en identificar o relacionar dos realidades diferentes porque comparten alguna semejanza, sin necesidad de utilizar un nexo comparativo.
Sus ojos eran dos estrellas.
En este caso, los ojos se identifican directamente con las estrellas.
La metáfora puede aparecer de diferentes maneras:
Metáfora impura: aparecen el término real y el imaginario. Tus dientes son perlas.
Metáfora pura: aparece únicamente el término imaginario en lugar del real. Dos perlas iluminaban su sonrisa. (Las perlas representan los dientes).
Personificación o prosopopeya
Consiste en atribuir cualidades, sentimientos o acciones humanas a animales, objetos, fenómenos naturales o conceptos abstractos.
La luna vigilaba las calles dormidas.
La luna realiza una acción propia de una persona: vigilar.
Hipérbole
Es una exageración intencionada de una realidad para intensificar una idea o emoción.
Te he llamado un millón de veces.
La expresión exagera la cantidad de llamadas para transmitir insistencia.
Antítesis
Consiste en contraponer dos palabras, expresiones o ideas de significado opuesto.
Su voz era dulce, pero sus palabras resultaban amargas.
El contraste entre dulce y amargas refuerza la oposición de significados.
Ironía
Consiste en expresar algo dando a entender, por el contexto, un significado diferente o contrario al literal.
¡Qué puntual eres!, dice alguien a una persona que llega una hora tarde.
Para reconocerla es fundamental interpretar la situación comunicativa.
Metonimia
Consiste en designar una realidad con el nombre de otra que mantiene con ella una relación de proximidad o asociación, como autor y obra, continente y contenido, lugar y producto.
Estoy leyendo a Cervantes.
En realidad, leemos una obra escrita por Cervantes, no al autor como persona.
Sinécdoque
Consiste en nombrar una realidad mediante otra con la que mantiene una relación de inclusión, especialmente entre la parte y el todo.
Necesitamos más manos para terminar el trabajo.
La palabra manos representa a las personas que pueden colaborar.
Tradicionalmente, la sinécdoque suele considerarse un tipo particular de metonimia, aunque en los manuales escolares se estudian habitualmente por separado.
Oxímoron
Consiste en combinar dos palabras o expresiones de significado aparentemente contradictorio dentro de una misma unidad.
Un silencio atronador llenó la habitación.
Los términos silencio y atronador resultan opuestos, pero su combinación crea un significado expresivo.
Paradoja
Consiste en presentar una idea aparentemente contradictoria que puede encerrar un sentido más profundo.
Cuanto más aprendía, más consciente era de lo poco que sabía.
La aparente contradicción invita a reflexionar sobre el conocimiento.
Sinestesia
Consiste en relacionar sensaciones que pertenecen a diferentes sentidos corporales o en asociar una sensación con una impresión emocional.
Escuchó una voz cálida.
Se relaciona una percepción auditiva (voz) con una sensación térmica (cálida).
Interrogación retórica
Es una pregunta que no busca una respuesta directa, sino expresar una emoción, reforzar una afirmación o provocar una reflexión.
¿Quién puede detener el paso del tiempo?
El emisor no espera una respuesta concreta, sino que destaca la imposibilidad de detener el tiempo.
Apóstrofe
Consiste en dirigirse de forma expresiva a una persona, un ser ausente, un objeto o una idea abstracta.
¡Oh, tiempo, devuélveme aquellos días!
El hablante se dirige directamente al tiempo como si pudiera escucharlo.
Eufemismo
Consiste en sustituir una palabra o expresión que puede resultar desagradable, dura o socialmente incómoda por otra más suave.
Nos comunicaron que su abuelo había fallecido.
Se utiliza fallecido en lugar de muerto.
No todos los eufemismos tienen una finalidad literaria; también son frecuentes en el lenguaje cotidiano y administrativo.
Lítote o atenuación
Consiste en afirmar algo mediante la negación de su contrario o suavizando intencionadamente su expresión.
No estuvo nada mal tu actuación.
La expresión puede equivaler a una valoración bastante positiva.
Pleonasmo
Consiste en añadir palabras que resultan redundantes desde el punto de vista informativo, pero pueden aportar énfasis expresivo.
Lo vi con mis propios ojos.
La expresión con mis propios ojos refuerza la idea de haber presenciado personalmente algo.
Alegoría
Es una representación continuada en la que diversos elementos concretos expresan, mediante correspondencias, un significado más profundo o abstracto.
La vida es un viaje. Los años son caminos, las decisiones son cruces y cada despedida es una estación.
La imagen del viaje se desarrolla a través de varias asociaciones que representan aspectos de la existencia.
Símbolo
Consiste en utilizar un elemento concreto para representar una realidad o idea de carácter abstracto, mediante una asociación reconocible por el contexto o la tradición cultural.
Al final del relato, una paloma blanca cruzó el cielo.
Según el contexto, la paloma blanca puede simbolizar la paz, la esperanza o la reconciliación.
Epíteto
Es un adjetivo que destaca una cualidad característica o propia del sustantivo, generalmente con una finalidad expresiva.
La blanca nieve cubría las montañas.
El adjetivo blanca resalta una cualidad habitualmente asociada a la nieve.
Gradación o clímax
Consiste en ordenar palabras o ideas siguiendo una progresión de intensidad creciente o decreciente.
Primero murmuró, después gritó y finalmente rugió de rabia.
Las acciones presentan una intensidad cada vez mayor.
Perífrasis o circunloquio
Consiste en expresar una idea mediante un rodeo verbal en lugar de utilizar una denominación directa.
El astro que ilumina nuestros días apareció entre las montañas.
La expresión el astro que ilumina nuestros días sustituye a el sol.
Figuras literarias por niveles educativos: cuáles debes estudiar
No es necesario aprender todas las figuras literarias al mismo tiempo. Durante la ESO y Bachillerato se amplía progresivamente el repertorio de recursos expresivos que el alumnado debe ser capaz de reconocer e interpretar.
La siguiente distribución es una propuesta didáctica orientativa, no un listado cerrado establecido por la normativa curricular. Cada departamento o docente puede introducir determinados recursos antes o después.
Figuras literarias de 1.º y 2.º de ESO: nivel básico
En los primeros cursos de Secundaria conviene familiarizarse con las figuras literarias más frecuentes y fáciles de identificar.
Estas son las doce figuras que recomiendo trabajar prioritariamente:
1. Aliteración: repetición de sonidos semejantes. La brisa besaba las ramas del bosque.
2. Onomatopeya: imitación de sonidos reales. El crac de la madera interrumpió la conversación.
3. Paronomasia: proximidad de palabras con sonidos parecidos. Confundió la casa con el lugar de caza.
4. Derivación: repetición de palabras de una misma familia léxica. El jardinero cuidaba con cariño su jardín.
5. Anáfora: repetición de palabras al comienzo de varios enunciados. Aquí espero, aquí recuerdo, aquí sueño.
6. Paralelismo: repetición de estructuras gramaticales semejantes. Miro las nubes, escucho la lluvia, espero el sol.
7. Hipérbaton: alteración del orden habitual de las palabras. En la ventana cantaba un pájaro.
8. Comparación: semejanza explícita entre dos realidades. Sus manos eran suaves como el algodón.
9. Metáfora: identificación de una realidad con otra semejante. Su cabello era una cascada de oro.
10. Personificación: atribución de acciones humanas a seres no humanos. El viento llamaba a la puerta.
11. Hipérbole: exageración expresiva. Tengo tanta hambre que me comería una montaña.
12. Antítesis: contraposición de ideas o términos opuestos. Reía por fuera, lloraba por dentro.
Conocer estas doce figuras proporciona una buena base para analizar poemas y fragmentos literarios sencillos.
Figuras literarias de 3.º y 4.º de ESO: nivel intermedio
En el segundo ciclo de ESO conviene consolidar las figuras anteriores e incorporar otras relacionadas con la repetición, las estructuras sintácticas y las asociaciones de significado.
A las doce anteriores añadiría estas catorce:
13. Enumeración: acumulación de elementos sucesivos. Llevaba cartas, fotografías, recuerdos y viejos cuadernos.
14. Asíndeton: supresión de conjunciones. Corrió, saltó, cayó, se levantó.
15. Polisíndeton: repetición expresiva de conjunciones. Y gritaba y lloraba y llamaba sin descanso.
16. Epífora: repetición de una expresión al final de varios enunciados. Todo comenzó contigo, todo terminó contigo.
17. Elipsis: omisión de elementos sobreentendidos. Mi hermano estudia Medicina; yo, Literatura.
18. Ironía: expresión de un sentido diferente o contrario al literal. ¡Menudo día de playa!, dijo mientras llovía intensamente.
19. Metonimia: sustitución de un término por otro relacionado. El museo expone un Picasso.
20. Sinécdoque: designación del todo mediante una parte o viceversa. En la manifestación había mil cabezas.
21. Oxímoron: combinación de términos contradictorios. Una amarga dulzura invadió sus recuerdos.
22. Paradoja: expresión aparentemente contradictoria con sentido. Para encontrarse, primero tuvo que perderse.
23. Sinestesia: asociación de sensaciones de distintos sentidos. Una melodía dulce llenaba la habitación.
24. Interrogación retórica: pregunta formulada sin esperar una respuesta. ¿Acaso podemos recuperar el tiempo perdido?
25. Apóstrofe: invocación expresiva a alguien o algo. ¡Oh, mar, guarda todos mis secretos!
26. Epíteto: adjetivo que destaca una cualidad característica. La fría nieve cubrió el sendero.
Al finalizar la ESO, el alumnado debería ser capaz no solo de identificar estos recursos, sino también de explicar qué aportan al significado del texto.
Figuras literarias de Bachillerato: nivel avanzado
En Bachillerato resulta especialmente importante reconocer los recursos expresivos dentro del comentario literario. Se amplía el repertorio y, sobre todo, se profundiza en su interpretación.
A las figuras de los niveles anteriores añadiría estas catorce:
27. Anadiplosis: repetición al comienzo de un enunciado de la palabra final del anterior. Buscaba respuestas. Respuestas que nunca llegaron.
28. Epanadiplosis: repetición de una palabra al principio y al final de un enunciado. Lejos, cada vez más lejos.
29. Quiasmo: disposición cruzada de estructuras sintácticas. En la montaña domina el silencio; el ruido domina en la ciudad.
30. Retruécano: inversión de palabras para modificar el significado. No debes vivir para estudiar, sino estudiar para vivir.
31. Calambur: nueva agrupación de sílabas o palabras para obtener otro significado. Plata no es; plátano es.
32. Alegoría: sucesión de imágenes que representan una realidad abstracta. Navegaba por la vida entre tormentas de dudas y puertos de esperanza.
33. Símbolo: elemento concreto que representa una idea abstracta. Una cadena rota descansaba sobre el suelo, como imagen de la libertad recuperada.
34. Lítote: afirmación atenuada mediante la negación de lo contrario. No es poco lo que has conseguido.
35. Pleonasmo: repetición expresiva de información redundante. Yo mismo lo escuché con mis propios oídos.
36. Gradación: ordenación progresiva de ideas según su intensidad. Sintió inquietud, después miedo y finalmente terror.
37. Perífrasis o circunloquio: sustitución de una expresión directa por otra más extensa. La ciudad de la luz para referirse a París.
38. Eufemismo: sustitución de una expresión dura por otra suavizada. Pasó a mejor vida.
39. Dilogía: utilización de una palabra con dos significados diferentes dentro de un mismo contexto. El banco me dejó sin banco donde sentarme.
40. Políptoton o polipote: repetición de una misma palabra en diferentes formas flexivas. Quien ama, amó y amará no olvida fácilmente.
En Bachillerato también resulta conveniente estudiar variantes de la metáfora y las relaciones entre recursos semejantes, como metonimia y sinécdoque, antítesis y paradoja, o anáfora y paralelismo.
Cómo diferenciar las figuras literarias que más se confunden
Algunas figuras literarias se parecen mucho entre sí. Para identificarlas correctamente, es necesario fijarse en cómo están construidas y en qué relación establecen entre las palabras.
Metáfora y comparación
Ambas relacionan realidades que comparten alguna semejanza, pero la comparación la expresa de forma explícita, mientras que la metáfora establece una identificación o sustitución.
Comparación: Sus ojos brillaban como estrellas.
Metáfora: Sus ojos eran estrellas.
Anáfora y paralelismo
La anáfora repite palabras al principio de varios segmentos, mientras que el paralelismo repite estructuras sintácticas semejantes.
Anáfora: Quiero vivir, quiero aprender, quiero viajar.
Paralelismo: Busco respuestas, encuentro preguntas, descubro caminos.
Ambas pueden aparecer simultáneamente en un mismo texto.
Antítesis, oxímoron y paradoja
Las tres utilizan algún tipo de oposición o contradicción, pero funcionan de manera diferente.
Antítesis: contrapone ideas o términos opuestos. Unos reían mientras otros lloraban.
Oxímoron: une términos contradictorios dentro de una misma expresión. Una luminosa oscuridad.
Paradoja: plantea una idea aparentemente contradictoria que encierra un sentido. Cuanto más corría para escapar de sus problemas, más cerca los sentía.
Metonimia y sinécdoque
Las dos figuras sustituyen un término por otro relacionado con él.
Metonimia: la relación puede ser de autor y obra, continente y contenido u otras asociaciones. Compré un Dalí.
Sinécdoque: la relación es de inclusión, especialmente entre parte y todo. Nos faltan dos manos para completar el equipo.
Asíndeton y polisíndeton
Estas figuras actúan de manera opuesta sobre las conjunciones.
Asíndeton: Llegó, vio, venció.
Polisíndeton: Y llegó y miró y esperó y volvió.
El asíndeton puede acelerar el ritmo, mientras que el polisíndeton puede transmitir insistencia o ralentización.
Cómo identificar las figuras literarias en un texto
Reconocer una figura literaria no consiste únicamente en memorizar su definición. Es necesario observar las palabras y comprender qué efecto produce su utilización.
Para ello, puedes seguir estos pasos:
Lee el texto completo. Antes de buscar figuras, identifica el tema y el sentido general.
Localiza expresiones llamativas. Presta atención a las repeticiones, imágenes, exageraciones, contrastes y alteraciones del orden habitual.
Identifica el procedimiento utilizado. Pregúntate si se repiten sonidos, se comparan realidades, se atribuyen cualidades humanas o se contraponen ideas.
Comprueba la definición. No basta con que una expresión resulte bonita o sorprendente para considerarla una figura determinada.
Explica su función expresiva. Relaciona el recurso con las emociones, ideas o imágenes que transmite el texto.
Ejemplo de análisis de figuras literarias
Observa este breve fragmento:
La noche despertó sobre el pueblo. Las ventanas eran pequeños ojos de luz. Nadie hablaba, nadie reía, nadie esperaba. Solo el viento recorría las calles vacías.
Podemos identificar varios recursos:
Personificación: La noche despertó sobre el pueblo. Se atribuye a la noche una acción propia de un ser vivo.
Metáfora: Las ventanas eran pequeños ojos de luz. Las ventanas iluminadas se identifican con ojos.
Anáfora: Nadie hablaba, nadie reía, nadie esperaba. Se repite nadie al comienzo de tres segmentos.
Paralelismo: esos mismos segmentos comparten una estructura semejante: pronombre indefinido seguido de verbo.
Todos estos recursos contribuyen a construir una atmósfera de soledad, silencio y misterio.
Es importante comprender que una misma expresión puede contener varias figuras literarias. No siempre existe una única respuesta válida, pero cualquier interpretación debe estar fundamentada en el texto.
Ejercicios de figuras literarias con soluciones
Identifica la figura literaria predominante en cada una de las siguientes expresiones.
Pon a prueba tus conocimientos
12 expresiones · ESO y Bachillerato
0/12
1. La serpiente se deslizó silenciosa sobre la seda.
2. La tristeza llamó esta mañana a mi puerta.
3. Te esperé durante mil años.
4. Sus palabras eran cuchillos.
5. Cuando ríes, cuando cantas, cuando sueñas.
6. De la montaña bajaba un río.
7. No era un cobarde, pero tampoco era valiente.
8. El dulce sonido de su voz me tranquilizó.
9. Y canta y baila y ríe y salta.
10. Un silencio ensordecedor llenaba el aula.
11. Se compró un Picasso en una subasta.
12. Sus ojos parecían dos luceros.
