Mejores libros españoles de la historia

Los mejores libros de la historia de la Literatura Española. En esta entrada he recopilado los que a mi juicio son los mejores libros de autores españoles y, por lo tanto, imprescindibles para conocer la historia de nuestras letras.

Los libros españoles imprescindibles arrancan en la Edad Media, con la épica, marcada por el Cantar de mío Cid. Hasta ese momento, hubo algunos poemas, fragmentos menores y sueltos, pero nada de gran extensión.

El libro español del Siglo XII

El poema de mío Cid

Es la primera obra literaria de gran extensión en castellano. Pudo haber sido compuesto alrededor de 1140, si bien la copia que nos ha llegado -firmada por Per Abbat- es del siglo XIX. Integrado por 3.700 versos y dividido en tres partes, narra las hazañas de un personaje histórico: Rodrigo Díaz de Vivar. Está compuesto en versos de arte mayor divididos en dos hemistiquios con series monorrimas de extensión variable y rima asonante.

Siglo XIII

Los milagros de nuestra señora. Gonzalo de Berceo

Berceo es el primer autor castellano de nombre conocido y esta su obra más conocida en la que se narran veinticinco milagros protagonizados por la Virgen. Usó como fuente para su composición, manuscritos de obras sobre milagros en latín.

Mejores libros siglo XIV

En este siglo se confirma la actividad literaria en los monasterios, donde se hacen traducciones y se da forma a algunos de los mejores libros de la historia.

El libro de buen amor. Juan Ruiz, arcipreste de Hita

Se construye como una especie de falso relato autobiográfico en el que el narrador cuenta sus aventuras amorosas. Tiene una estructura sumamente compleja con relatos didácticos, relatos alegórigos, poemas de diverso típo... Su interpretación es controvertida entre la advertencia contra los riesgos del "loco amor" y la exaltación del deseo.

El conde Lucanor. Don Juan Manuel

Es una colección de 51 narraciones breves donde el autor intenta reflejar una enseñanza a través de los consejos de Patronio al conde. Todos los relatos siguen un mismo esquema abriéndose con un diálogo donde se pide el consejo, para seguir con la narración de un cuento por parte de Patronio, la aplicación al caso del conde y la intervención final de don Juan Manuel antes de la moraleja en verso.

Mejores libros españoles del siglo XV

En el siglo XV el castellano se ha consolidado y aparecen las primeras grandes obras de la prosa en español. Tenemos, por lo tanto, algunos poemarios de calidad como el de Jorge Manrique, novelas de caballerías, novela sentimental o una novela dialogada como La Celestina.

Coplas a la muerte de su padre. Jorge Manrique

Obra lírica más destacada del siglo XV, un poema elegíaco que Jorge Manrique escribió a la muerte de su padre, Rodrigo Manrique. Está compuesto por cuarenta estrofas de pie quebrado, formadas por dos sextillas con un esquema 8a 8b 4c 8a 8b 4c. La obra reflexiona sobre la muerte, hace un breve retrato de grandes hombres y termina con el elogio a don Rodrigo.

Laberinto de fortuna. Juan de Mena

Poema alegórico de 1444 influido por la Divina comedia. Su estructura reproduce las tres ruedas de la fortuna (presente, pasado y futuro) y su lenguaje se presenta intensamente latinizado, tanto en la sintaxis como en el vocabulario.

Amadís de Gaula. Garci Rodríguez de Montalvo

Esta novela de caballerías fue uno de los libros de mayor éxito de su tiempo. Cuenta las aventuras de Amadís, el hijo secreto de un monarca y una princesa. La historia relata combates y aventuras, los lances de la vida cortesana, cuenta con historias de amor y situaciones de magia.

Cárcel de amor. Diego de San Pedro

Dentro de la denominada novela sentimental es la obra cumbre. Narra el amor imposible entre Laureola y Leriano. Es un relato epistolar, es decir, compuesto de modo que la acción se desarrolla por medio de cartas entre los personajes. Ofrece además acción interior y espacios simbólicos.

La Celestina. Fernando de Rojas

También conocida como Tragicomedia de Calisto y Melibea, es una de las obras fundamentales de toda la historia de la literatura universal por su alcance y profundidad. Además de la historia, tiene un pilar importante, los personajes, quizá no tanto en la pareja protagonista, sino en la figura de la alcahueta Celestina y el entorno marginal de sus pupilas y criados.

Mejores libros del siglo XVI

El Renacimiento es el albor de los siglos de oro de la literatura española. Garcilaso nos riega de poesía con métricas italianas, es el tiempo de los místicos, pero también de las novelas pastoriles y, sobre todo, de la picaresca, esa gran invención española encabezada por uno de los mejores libros españoles de todos los tiempos, el Lazarillo de Tormes.

Sonetos. Garcilaso de la Vega

Podríamos destacar Las églogas, pero nos puede el amor de los sonetos. Hasta 1533 expresa la imposibilidad del amor con Isabel Freyre. A partir de su muerte en ese año, manifestará el dolor por la pérdida de la mujer amada con influencia de Petrarca. Poco a poco consolida su estilo haciéndolo más suave y melancólico.

Poesías. Fernando de Herrera

Figura central de la escuela sevillana y estudioso de la poesía de Garcilaso, su obra continúa el corte petrarquista haciendo de puente entre la primera mitad del siglo y la posterior, ya que va insertando en la literatura una creciente oscuridad que anticipará a la poesía barroca de Góngora.

Cántico espiritual. San Juan de la Cruz

Libro donde el filósofo y teólogo plantea la búsqueda del Esposo por parte de la Esposa. En ese caminar, ella dialoga con la naturaleza hasta que tiene lugar el encuentro erótico con el enamorado. Las otras don grandes obras de Juan de Yepes Álvarez son Noche oscura del alma y Llama de amor viva.

Libro de la vida. Santa Teresa de Jesús

Libro que recoge la vida de santa Teresa de Jesús, y está escrito por ella misma a partir de que le ocurriera lo que denominó "esa cosa fuera de serie". Documenta época y cultura, así como el entorno, clima social y religioso, usanzas, cultura y religiosidad. Todo este contenido es secundario, pues el verdadero clima del libro es interno, pertenece al mundo del alma de la autora. 

Mejores libros del siglo XVI

El Renacimiento es el albor de los siglos de oro de la literatura española. Garcilaso nos riega de poesía con métricas italianas, es el tiempo de los místicos, pero también de las novelas pastoriles y, sobre todo, de la picaresca, esa gran invención española encabezada por uno de los mejores libros españoles de todos los tiempos, el Lazarillo de Tormes.

Diana. Jorge de Montemayor

Obra cumbre de la novela pastoril del siglo XVI, publicada en 1559 y exponente del tópico del locus amoenus. Cuenta los amores de los pastores Sireno y Diana, que se dispondrá a casarse con otro por la ausencia del enamorado. En la historia principal se intercalan tramas secundarias.

Historia de los amores de Clareo y Florisea. Alonso Núñez de Reinoso

Novela bizantina con amor, aventuras y otras peripecias. Como ocurre en otras obras de corte similar, los amantes deberán superar una serie de obstáculos para reencontrarse. 

 

El abencerraje

Texto anónimo que pertenece al subgénero de la novela morisca. El joven y apuesto musulmán Abindarráez ha caído en batalla ante los cristianos de Rodrigo de Narváez y le contará su amor con la hermosa Jarifa. Se atribuye a Antonio de Villegas, al menos en cuanto a su edición.

El Lazarillo de Tormes

Novela picaresca publicada en 1554 que inicia el camino de la novela moderna por su relato verosímil a partir de un personaje central que va evolucionando. Se estructura en un prólogo y siete tratados en torno al paso de Lázaro por diferentes amos. Hay dos teorías acerca de su autoría, una se la atribuye a Diego Hurtado de Mendoza y otra a Alfonso de Valdés.

El Guzmán de Alfarache. Mateo Alemán

Amplia novela picaresca en dos partes que relata de forma autobiográfica la vida del joven pícaro y después del personaje maduro. La obra alcanzó gran popularidad en su tiempo y muestra una visión muy negativa de la sociedad de la época y de la corrupción del imperio español.


La Arcadia. Lope de Vega

Publicada en 1598 fue la obra más leída de ese monstruo de la naturaleza llamado Félix Lope de Vega. Es una novela pastoril escrita durante su destierro en Alba de Tormes. Supone un nuevo acercamiento del género a la cortesanía, enriquecida por la influencia de la escenografía italiana con una alta densidad verbal donde se pueden interpretar los propios amores del poeta.


Mejores libros españoles del siglo XVII

El barroco español son palabras mayores. Abierto por Cervantes, Quevedo, Góngora, Lope de Vega... poco más hay que añadir, salvo que tenemos probablemente la mejor novela universal de todos los tiempos con El Quijote, junto a innovadora poesía y la amplísima producción teatral del Fénix de los Ingenios.


El párnaso español. Francisco de Quevedo

O "monte en dos cumbres, dividido con las nueve musas castellana" donde se recopiló lo más destacado de la poesía de Francisco de Quevedo de forma póstuma, en 1648 y 1670. Estamos ante una de las cimas de la poesía barroca española a partir de una clasificación en nueve apartados que van desde la poesía satírica a la amorosa.

El buscón. Francisco de Quevedo

Quevedo nunca reconoció su autoría, lo que complicó su datación. Según Lázaro Carreter, fue redactada entre 1603 y 1604, constituyendo una de las principales obras del género picaresco. Las correrías de Pablos acompañando a don Diego en sus estudios y su posterior camino en solitario conociendo personajes disparatados, llena la obra de matices haciendo una gran parodia de la sociedad de la época.

Soledades. Luis de Góngora

El ambicioso poema gongorino en cuatro partes quedó incompleto. El escritor cordobés solo concluyó las dos primeras soledades en versos endecasílabos y heptasílabos partiendo con el prólogo al duque de Béjar para a partir de ahí el popular "Era del año la estación florida...". Con esta obra, Góngora confirmaba un cambio poético.


Flores de poetas ilustres. Pedro Espinosa

Esta antología fue recopilada por el poeta antequerano Pedro Espinosa, también con algunas obras propias. Pero lo más importante de este libro de 1605 es que recoge poemas de Góngora, Quevedo, Lope de Vega, Cristobalina Fernández de Alarcón y otros muchos, mostrando el panorama de la poesía de la época y la renovación de dicho género.


Rimas. Lope de Vega

Colección de poemas de corte petrarquista y tema fundamentalmente amoroso, aunque también con otras composiciones mitológicas, morales o de circunstancias. Incluye el Arte nuevo de hacer comedias, texto esencial en la historia del teatro español.

Novelas amorosas y ejemplares. María de Zayas

Las novelas de esta escritora del siglo XVII aportaron una nueva perspectiva al género y declaran una disidencia con la ideología que lo informa. La perspectiva es revolucionaria en cuanto a la sexualidad femenina y además, ironiza sobre el machismo.


El criticón. Baltasar Gracián

Está considerada una de las cumbres filosóficas españolas. La obra fue publicada en tres partes que salieron en 1651, 1653 y 1657, estando enmarcada en el conceptismo barroco. La forma es una gran alegoría en torno a la vida del hombre. Por un lado, Andrenio, impulsivo e inexperto, por otro lado, Critilo, prudente y experimentado.


El diablo cojuelo. Luis Vélez de Guevara

La obra más popular de Luis Vélez de Guevara es de 1641. Desde entonces ha tenido numerosas ediciones y traducciones. El argumento gira en torno a un diablo a quien un estudiante saca de la vasija en la que estaba encerrado. El diablo puede levantar los techos de todas las casas y muestra al estudiante todas las intimidades con sus vicios y cualidades.

Empresas políticas. Saavedra Fajardo

Considerada una de las primeras muestras de ensayo en España, estos libros de 1640 están dirigidos están dirigidos al príncipe Baltasar Carlos como 100 lecciones para educar al príncipe ideal donde se aborda el arte de gobernar con la ética cristiana y la razón de Estado. Se terminó convirtiendo en un tratado de psicología para el hombre como ser político.

Don Quijote de la Mancha. Miguel de Cervantes

Poco podemos decir por aquí que ya no sepas de El Quijote, cuya primera edición se publicó en 1605, saliendo a la luz su segunda parte en 1615. Alonso Quijano, afectado por la lectura de novelas de caballerías, incapaz de diferenciar la realidad de la ficción, sale a derrotar a los malvados y a encontrarse con su amada Dulcinea junto a su escudero Sancho. Lo hace por las tierras de la mancha. El relato de aquel hidalgo, con la incorporación de otras historias, una parte de metaliteratura, poesía y la parodia de la literatura caballeresca, ofrecen un libro que cambió la historia de la literatura.

Fuenteovejuna. Lope de Vega

En Fuenteovejuna, Lope tomó el argumento de acontecimientos reales. Todo el pueblo se une para matar al comendador después de abusar de una joven. Cuando las autoridades preguntan quién ha cometido el delito, todos responderán que Fuenteovejuna. Junto con Peribáñez y el Comendador de Ocaña y El mejor alcalde, el rey, se considera de lo mejor de Lope.

El burlador de Sevilla. Tirso de Molina

Obra teatral llena de acción y emoción al más puro estilo del Siglo de Oro donde aparece por primera vez uno de los mitos literarios españoles, don Juan. Se publicó en 1630, aunque tiene un antecedente conocido en una representación de la compañía de teatro de Jerónimo Sánchez. Y es que los expertos creen que Tirso escribió la obra años antes. 

La vida es sueño. Calderón de la Barca

El teatro español de la época apenas profundizaba en la psicología de los personajes. Sin embargo, esta obra de Calderón es innovadora en este sentido, ya que hace una profunda pintura del protagonista principal, Segismundo A lo largo de la obra, va evolucionando desde una personalidad cruel y despiadada hasta la aparición de ciertos rasgos de humanidad.

Valor, agravio y mujer. Ana Caro

Sí, en pleno Siglo de Oro apareció esta comedia de capa y espada escrita por una mujer. En ella, la heroína es Leonor, que para recuperar su honra tras ser engañada por don Juan, se traviste para enfrentarse a los hombres pese a los intentos de dejarla en ridículo. Encontramos, por lo tanto, un personaje femenino poderoso de una buena escritora española.

Mejores libros españoles del siglo XVIII

La histórica creencia de que la literatura del siglo XVIII hay que tomarla como una producción menor en el conjunto de la literatura española, hay que tomarla con reticencias, ya que algunas de las mentes más privilegiadas de nuestra historia se pusieron a escribir con variedad de géneros, novedades importantes y libros españoles de calidad.

Teatro crítico universal. Benito Feijoo

Extenso conjunto de ensayos en varios volúmenes donde el benedictino aborda materias muy diversas. Hay datos que cifran que alcanzó los 600.000 ejemplares vendidos en el siglo XVIII con numerosas traducciones. Defendió el método experiencial en la ciencia, mostrándose escéptico con el culto y la biografía de algunos santos pese a su condición de religioso.

Cartas eruditas y curiosas. Benito Feijoo

Obra compuesta por 163 cartas donde continúa parte de los contenidos de su gran obra anterior. Analiza nuevamente distintas cuestiones de materias de todo tipo, relacionadas con las creencias populares y personajes de su época. Intenta desmitificar algunas de las creencias más extendidas.

Vida. Diego Torres Villarroel

Este autor fue escritor, poeta, dramaturgo, médico, matemático, sacerdote y catedrático universitario. Por lo tanto, en su autobiografía encontramos mucha variedad, estando además novelada en torno a muchas de las aventuras que vivió. Llegó a ser ermitaño, bailarín, alquimista, matemático, soldado, torero, estudiante de medicina, curandero, astrólogo y adivino. Escribió bajo el seudónimo de "El gran Piscator de Salamanca".

Fray Gerundio de Campazas. Padre Isla

Para ser más exactos, la obra se titula Historia del famoso predicador fray Gerundio de Campazas, alias Zotes. Fray Gerundio se distingue por su mal gusto y su audacia a la hora de emplear frases rebuscadas y sin ningún sentido. El libro muestra una serie de tipos populares de la época, pero además, pone en ridículo la moda de los oradores de la época que utilizan un lenguaje rimbombante sin un mensaje de fondo. 

Cartas marruecas. José Cadalso

Publicada en 1789, esta obra del género epistolar tiene una intención didáctica y crítica con la sociedad de la época. Gazel es un joven marroquí que está conociendo las costumbres y la cultura de España, comparándolas con las de otros países europeos. Le escribe a su maestro Ben Beley en unos textos caracterizados por una prosa moderna y amena.

Noches lúgubres. José Cadalso

Algunos críticos valoran esta obra literaria como la primera obra del Romanticismo europeo. Se publicó por entregas en el Correo de Madrid entre 1789 y 1790. Gira en torno a Tediato, quien quiere exhumar el cadáver de su amada para suicidarse junto a él. Algún documento atribuye la historia a la propia experiencia de Cadalso.

El sí de las niñas. Leandro Fernández de Moratín

Esta obra teatral de Moratín sigue siendo una de las lecturas obligatorias en la actualidad en muchos institutos de España. Fue un gran éxito en su estreno en 1806. El argumento no es excesivamente original, triunfando finalmente el amor verdadero entre los protagonistas joven superando un intento de matrimonio pactado.

El delincuente honrado. Gaspar Melchor de Jovellanos

Obra teatral de carácter sentimental. Se centra en la historia de Torcuato, que se ve a las puertas de la muerte por haber participado, años atrás, en un duelo donde mató al anterior marido de su esposa. El juez que lo condena es su propio padre, que no hará nada por detener la ejecución.

El egoísta. María Rosa de Gálvez

Nos encontramos con María Rosa Gálvez, la escritora más notable de la Ilustración española. Poeta y autora de diecisiete obras literariodramáticas, destaca con El egoísta, donde saca a la luz un peculiar modelo varonil que no pasa desapercibido para la crítica.

Poesías selectas. Juan Meléndez Valdés

En la mayoría de movimientos poéticos del siglo XVIII aparece el nombre de Juan Meléndez Valdés, que se movió desde la poesía más pura de la ilustración hasta un prerromanticismo eminente. Fue muy prolífico y galardonado en su tiempo, lo mejor para conocer su obra es recurrir a una selección de su poesía.

Fábulas en verso castellano. Félix María Samaniego

La fábula didáctica fue uno de los subgéneros característicos de la Ilustración por influencia francesa. Dentro de los creadores españoles, Samaniego fue uno de los más activos y de los que sentaría base, creador de la popular fábula de la cigarra y la hormiga que todavía se sigue contando a niños de todo el mundo. Este libro se publicó en 1781.

Fábulas literarias. Tomás de Iriarte

Iriarte fue poeta, pero es más conocido por sus fábulas literarias, editadas en 1782 como la "primera colección de fábulas enteramente originales" donde se reivindica ser el primer español en introducir el género. Esto le originó discrepancias con el que había sido su amigo, Félix María Samaniego.

Las tertulias de Madrid. Ramón de la Cruz

El autor madrileño, Ramón de la Cruz, escribió más de 300 sainetes. Uno de ellos fue esta pieza que se inscribe en el grupo más característico de estas obras, en los que se describen las costumbres madrileñas.

Mejores libros españoles del siglo XIX

La literatura del siglo XIX en España comenzó siendo la de los románticos a través de la poesía de Espronceda, Bécquer y Rosalía sin olvidar los artículos periodísticos de Larra y las tragedias teatrales. Abrieron paso de la prosa del Realismo y el Naturalismo con fenómenos como Emilia Pardo Bazán y Benito Pérez Galdós.

El estudiante de Salamanca. José de Espronceda

Poema narrativo de 1704 versos publicado en 1840. Consta de cuatro partes en torno al mujeriego y arrogante don Félix de Montemar, un personaje que sigue la línea del mito de don Juan Tenorio. Entra en juego Elvira, una de las mujeres víctima de los engaños de don Félix. La obra terminar con un duelo a espada con el hermano de la afectada.

El diablo mundo. José de Espronceda

El poema se fue entregando por entregas entre 1840 y 1841, aunque quedó inacabado. Para Espronceda, el mundo está dominado por el mal, ofreciendo una visión dolorosa e irónica. Mientras resume su existencia amarga, en habitación, entre tinieblas, se levanta el fantasma de la muerte, que lo lisonjea y lo invita. Estamos ante la última etapa de Espronceda.

Rimas. Gustavo Adolfo Bécquer

Una de las mejores obras poéticas de todos los tiempos y puede que una de las más redondas en castellano. La musicalidad que dio a su obra sin el rigor de los cánones métricos, además de su amor desgarrado, hacen que las Rimas sean alta literatura. Además de la esperanza y el desengaño amoroso, se detecta una imagen de la poesía inédita hasta la fecha.

Leyendas. Gustavo Adolfo Bécquer

Bécquer llegó a lo más profundo del espíritu romántico, no solo en cuanto a la plasmación del "yo individual", sino también por abordar los temas más tenebrosos que brotaban de la tradición de los pueblos de España. Lo fue mostrando en sus publicaciones periódicas de leyendas, donde mostró su dominio del arte en prosa.

Cantares gallegos. Rosalía de Castro

El 17 de mayo de 1863 se publica este primer gran libro de Rosalía de Castro. La fecha es importante porque en la actualidad, cada 17 de mayo se celebra el Día de las Letras Gallegas. La naturaleza y la añoranza marca esta obra influenciada por las cántigas populares gallegas y que supondría un libro de referencia para el pueblo gallego.

En las orillas del Sar. Rosalía de Castro

Si sus anteriores obras estaban en gallego, este poemario lo escribió en castellano. Rosalía puso toda su sensibilidad e imaginación en la exploración del propio mundo interior. Muestra una visión pesimista de la vida –enmarcada en la naturaleza mediante una lírica de extraordinaria novedad en su momento.


Artículos. Mariano José de Larra

Aunque Larra cultivó otros géneros, por lo que realmente hizo historia en la literatura fue por sus artículos periodísticos, tanto de costumbres como políticos o literarios. Larra era un gran observador de la sociedad de su tiempo y eso se demuestra en sus textos mostrando situaciones reales, que aborda desde perspectivas muy singulares y aportando soluciones originales llenas de sarcasmo.


Sab. Gertrudis Gómez de Avellaneda

Novela publicada en 1841. Sab es el esclavo en el que pone el foco la obra, que aborda las luchas contra la esclavitud en la Cuba del siglo XIX. En ese contexto, surgirá el amor entre el esclavo mulato y Carlota, una joven de raza blanca. Rompe así los valores establecidos en la época para mostrar la grandeza del amor.


La conjuración de Venecia. Francisco Martínez de la Rosa

Obra de teatro del Romanticismo que nos traslada a la Venecia del siglo XIX donde se planea una conspiración contra los nobles que será ahogada entre ruidosas escenas de carnaval. No falta el amor, la muerte o la lectura de la obra desde el prisma de la libertad humana. Más información


Don Álvaro o la fuerza del sino. El duque de Rivas

Estrenada en 1835 es el drama romántico por antonomasia y la obra que consolida y hace triunfar en Romanticismo en España en torno a la historia de don Álvaro y su apasionado romance con doña Leonor y la repentina muerte del Marqués de Calatrava de por medio. La acción salta a varios lugares y se salta las reglas del teatro clásico tocando gran variedad de temas que van desde el amor y el honor a la venganza.


Don Juan Tenorio. José Zorrilla

Si bien el mito de don Juan ya se ha dado anteriormente en el teatro español, Zorilla terminará elevándolo a cotas máximas con el don Juan Tenorio y esa apuesta que le llevará hasta los brazos de doña Inés. Es una obra con numerosos matices y que dentro del ambiente tétrico final nos descubrirá a un caballero que se humaniza y comprende el mal que ha ocasionado.

Los amantes de Teruel. Eugenio Hartzenbusch

Esta obra de teatro surge en torno a la leyenda de Isabel de Segura y Juan Martínez de Marcilla y su muerte por amor. Ya tuvo sus recreaciones en el teatro barroco, pero Juan Eugenio Hartzenbusch se lo lleva hasta el terreno del Romanticismo para construir un drama en cuatro actos que salió de la imprenta en 1849.

Marcela o ¿a cual de los tres? Bretón de los Herreros

En el Romanticismo también hubo comedia y Bretón de los Herreros escribió una de las más importantes en torno a esta historia donde tres pretendientes rodean a una joven y acomodada viuda, Marcela. Los intentos por seducirla están llenos de situaciones cómicas, ya que son persojanes muy peculiares.


La gaviota. Fernán Caballero

Cecilia Böhl de Faber y Ruiz de Larrea escribió bajo el seudónimo de Fernán Caballero, autora de obras costumbristas donde se defienden las virtudes tradicionales. En La Gabiota, la protagonista es una joven dotada de una bellísima voz que le hace triunfar en los escenarios, pero que encontrará la tragedia en el amor.

El alma de una madre. María Mendoza

Libro de 1862 de esta escritora nacida en la provincia de Málaga. Es un libro raro, de los que tengo pendiente su lectura, pero que fue una de las novelas más exitosas de María Mendoza, de quien sí conocemos y tenemos más a mano una excelente obra poética.

Pepita Jiménez. Juan Valera

Un seminarista que llega al pueblo donde su padre está a punto de contraer matrimonio con la joven Pepita Jiménez. No hay que ser muy avispado para prever parte del argumento. No obstante, el trasfondo psicológico y la suave ironía, hacen que este libro de 1874 trascienda de lo folletinesco.

El sombrero de tres picos. Pedro Antonio de Alarcón

Historia de corte realista que tiene como escenario un pueblo de los alrededores de Granada. Allí viven el tío Lucas y Frasquita, un matrimonio próspero y feliz, amenazado por el corregidor, que desea conquistar a Frasquita. Se publicó en 1874.


Marianela. Benito Pérez Galdós

En el caso de esta novela galdosiana de 1878, estamos ante un texto más breve que nos lleva a un entorno rural, una población minera donde vive un niño ciego, Pablo, hijo de los señores del lugar. En su ceguera, se enamora de la pequeña Marianela, que prefiere alejarse para que no contemple su fealdad cuando Pablo es operado para ver.

Fortunata y Jacinta. Benito Pérez Galdós

Una de las obras canónicas de Galdós y uno de sus mejores libros. Publicada en 1887, se considera una de las novelas representativas del Realismo. Se sitúa en el Madrid de la segunda mitad del siglo XIX reflejando las vidas cruzadas de dos mujeres en distinta escala social que se encuentran unidas por su destino trágico.

Misericordia. Benito Pérez Galdós

La obsesión por las apariencias, los falsos ricos, el pillaje, la vida en los bajos fondos, la caridad, el trato a aquel que viene de otro lugar, el poder de la Iglesia... Misericordia, de 1897, es posiblemente mi obra preferida de Galdós. Su protagonista es Benina, una mujer de un carácter extraordinario, de gran generosidad, pero capaz de hacer cualquier cosa, buena y mala, junto al ciego "Almudena".

Peñas arriba. José María de Pereda

Dicen de esta obra que es la máxima representante del rrealismo costumbrista. En Peñas arriba (1895), cuya primera edición se agotó en 21 días, se presenta la fidelidad a su tierra (Santander) y la defensa de los valores tradicionales. Este libro tiene una apariencia de amenidad sin que falte ambición regeneracionista.

Los pazos de Ulloa. Emilia Pardo Bazán

Dentro de la corriente naturalista del realismo español, esta novela de 1886 nos lleva hasta los dominios de la Galicia interior de don Pedro. Hasta allí llega un joven sacerdote que verá cómo el señor abusa de todos a los que sirve a su alrededor con el consentimiento generalizado y cómo después tratará de forma muy particular a su esposa. El libro muestra una situación social, pero deja escapar cierta rebeldía.

La madre naturaleza. Emilia Pardo Bazán

Solo un año después, en 1887, Pardo Bazán concluye la historia de los personajes de Los Pazos de Ulloa. Lo hace con una prosa más poética y descriptiva metiéndose en el terreno de la atracción incestuosa entre Perucho y Manuela con el choque entre naturaleza y cultura.

La Regenta. Leopoldo Alas "Clarín"

Publicada en dos tomos entre 1884 y 1885, comienza con un ritmo extremadamente lento, pero poco a poco, la ciudad de Vetusta y sus personajes te van enganchando hasta conocer cómo Ana Ozores está en un mundo que parece no pertenecerle y es el mismo lector el que parece empujarla hasta su idilio extramatrimonial.

El gran galeoto. José Echegaray

Entiendo que a los premios Nobel hay que incluirlos en esta entrada de los mejores libros. Me quedo de Echegaray con El gran galeoto, título que hace referencia al episodio de Paolo y Francesca de la Divina Comedia de Dante. En esta obra en verso, el joven escritor, Ernesto, se enfrentará a don Julián a causa de su esposa Teodora.

Pequeños poemas. Ramón de Campoamor

El realismo también tuvo poesía con Ramón de Campoamor como principal exponente. Se caracteriza por un prosaísmo que huye de la idealización de la belleza. Su lenguaje es llano y castizo, tanto que servirá para la prosa de algunos escritores posteriores. Enlace a la versión web gratuita del libro.


Mejores libros españoles del siglo XX

Los mejores libros españoles del siglo XX aglutinan en su comienzo a algunos autores de generaciones anteriores como los del Realismo, a los que hay que añadir la Edad de Plata con Generación del 98, Generación del 14 y Generación del 27. Hay que sumar además todo lo que vendrá durante el Franquismo, con mucha literatura en el exilio y añadir a los grandes narradores como Cela o Delibes. Estamos, por lo tanto, ante un siglo de muy buenos libros españoles. Recogemos novela, poesía, teatro y, en menor medida, ensayo.

Cañas y barro. Vicente Blasco Ibáñez

Publicada en 1902 supone uno de los últimos vestigios de Realismo decimonónico. Se ambienta en la Albufera valenciana y gira en torno a la historia de amor entre Tonet y Neleta. La marcha de Tonet para participar en la Guerra de Cuba hace que ella contraiga matrimonio con otro hombre y mejorando su posición social. Entre los mejores libros tenía que estar uno de los mejores escritores de nuestro país, de gran repercusión en el extranjero y, en concreto, en Estados Unidos.

Zalacaín el aventurero. Pío Baroja

1908. Es difícil elegir una novela de Baroja, aunque casi siempre se destaca El árbol de la ciencia, lectura obligatoria en 2º de bachillerato. Sin embargo, me quedo con esta novela de aventuras en plenas guerras carlistas en la frontera entre Navarra, el País Vasco y Francia. Zalacaín es un héroe español con el que me divertí mucho impulsado por el ritmo trepidante de la escritura de Baroja.

La niña de Luzmela. Concha Espina

1909. Luzmela es el nombre del pueblo al que regresa el hidalgo Manuel de la Torre junto a su hija bastarda, Carmencita. Acaba de perder a su madre y él se presenta como su padrino y benefactor. Aunque el testamento le sonríe, se encontrará con su interesada tía doña Rebeca. 

Las cerezas del cementerio. Gabriel Miró

1910. Novela de la etapa decadentista de este escritor de la Generación del 14 en la que cuenta el amor del joven Félix Valdivia y su madrina, mujer casada mayor que él, Beatriz. Supone algo totalmente enfrentado a la moral rígida de la época. El libro se asimila mucho a las novelas del Realismo, marcadas por las diferencias de clase, lo que es moral y lo que no y, en esta obra, con gran importancia de la descripción de paisajes, aunque en escenarios con nombres ficticios.

La bien plantada. Eugenio D'Ors

1911. Se ha calificado como una representación de la Cataluña naciente. La protagonista, de la que no se dice su nombre al comienzo, llega a un típico pueblo mediterráneo de veraneo. Poco a poco irá cobrando poder. Estamos ante una novela llena de simbolismos, aburrida para muchos, pero estandarte de una ideología para otros.

Castilla. José Martínez Ruiz "Azorín"

Dentro de la reflexión crítica sobre la situación del país, Castilla es un libro de 1912 repleto de descripciones que se muestran a medio camino entre el avance y la evolución de los pueblos españoles, siempre unidos a su tradición. Está estructurado en relatos llenos de metáforas que dejan muy buen sabor de boca.

Campos de Castilla. Antonio Machado

Con este libro de 1912 y ampliado en 1917, la poesía de Antonio Machado evoluciona hacia la estética de la Generación del 98 en torno al paisaje castellano, el amor y la muerte y el carácter filosófico de los proverbios y cantares.

Diario de un poeta recién casado. Juan Ramón Jiménez

Este libro de 1916 hizo que el poeta de Moguer pasara de su etapa sensitiva a la etapa intelectual. La desnudez y la reflexión en torno a temas transcendentes con una fuerte presencia del mar, desembocan a uno de los mejores libros de la poesía española de todos los tiempos.

Luces de bohemia. Ramón María del Valle-Inclán

La obra en la que se define el esperpento es de 1920 y su protagonista, Max Estrella, deambula por unas calles de Madrid que a muchos nos hubiera gustado transitar. Bohemios, vividores, delincuentes, corruptos... es un descenso a los infiernos exagerado, pero con lazos directos con la realidad más actual. 

La malcasada. Carmen de Burgos

1923. Una mujer asfixiada por la presión del marido. Es Dolores, una mujer de gran sensibilidad que se queda sin oportunidades para abrirse un camino propio. Es posiblemente una obra que roza lo autobiográfico por parte de una escritora fascinante, que llenó este libro de los claroscuros de la sociedad de la época.

Marinero en tierra. Rafael Alberti

Este libro de 1924 recibió el Premio Nacional de Literatura. Su tono es nostálgico, con una gran base de poesía popular proveniente del cancionero tradicional. Pertenece a la primera etapa de la producción poética del escritor del Puerto de Santa María.

Versos humanos. Gerardo Diego

Libro de poesía con el que el autor cántabro ganó en 1925 el Premio Nacional de Literatura consolidándole en la cúspide de la poesía española. Es una colección de canciones, sonetos y odas en su vertiente neoclásica, enfrentada a su vertiente más surrealista. Compartió el premio con Rafael Alberti.

Romancero gitano. Federico García Lorca

Para Lorca, este libro es el poema de Andalucía porque el gitano es "lo más elevado, lo más profundo, lo más aristocrático, lo más representativo de su modo y el que guarda el ascua, la sangre y el alfabeto de la verdad andaluza y universal". Con este conjunto de versos, Federico García Lorca eleva la cultura popular a lo máximo.

Doña Inés. José Martínez Ruiz Azorín

Sí, ya sé que ya he mencionado un libro de Azorín, pero este autor de la Generación del 98 es de mis preferidos. Esta posiblemente sea de sus mejores novelas, situada en la ciudad de Segovia en el siglo XIX, marcada por sus personajes ilustres y por sus gentes y en torno a una mujer soltera y rica, doña Inés, las conversaciones con su tío y un joven poeta. Su final nos descubre una novela muy redonda, de capítulos cortos y de descripciones al puro estilo de Azorín.

La rebelión de las masas. José Ortega y Gasset

En 1929 comenzó a publicarse en una serie de artículos en el diario El Sol y aquel mismo año salió en forma de libro este ensayo que habla del proceso en el que la mayoría suplantará a la minoría en torno al desarrollo del concepto de hombre-masa.

Poeta en Nueva York. Federico García Lorca

Escrito probablemente entre 1929 y 1930, no fue publicado hasta 1940. En él se puede ver el impacto que causó en el escritor granadino la cultura norteamericana y la ciudad de Nueva York. Con una fuerte aversión al capitalismo, el Lorca más surrealista lanza un grito de horror contra la injusticia y la discriminación existente en la sociedad moderna.

San Manuel Bueno, mártir. Miguel de Unamuno

1931. La imagen del párroco que ha perdido la fe hace que el lector se haga preguntas en torno al papel social de la religión y de las creencias. Este texto breve está lleno de un valor simbólico en torno a los escenarios (la montaña o el lago) o a los nombres de los personajes (Ángela, Manuel y Lázaro).

La destrucción o el amor. Vicente Aleixandre

Aún nos sorprende que Vicente Aleixandre, que no es el poeta más popular en España, ganara el Nobel de Literatura en 1977. Pero la academia sueca se lo otorgó «por una obra de creación poética innovadora que ilustra la condición del hombre en el cosmos y en nuestra sociedad actual, a la par que representa la gran renovación, en la época de entreguerras, de las tradiciones de la poesía española». Con La destrucción o el amor ganó el Premio Nacional de Poesía en 1935, marcado por el amor, entendido como oposición o como complemento a la muerte.

La casa de Bernarda Alba. Federico García Lorca

Obra estrenada en 1945, pero escrita en 1936. Estamos ante un drama que muestra la situación de una familia en la España rural del primer tercio del siglo XX. Bernarda Alba se queda viuda tras la muerte de su segundo marido y todas sus hijas deberán guardar el luto ante las posibles habladurías en el pueblo y con la amenaza de Pepe el Romano, el galán que puede deshonrar la tranquilidad de la casa. También podríamos destacar del teatro de Lorca, Yerma o Bodas de Sangre. Más sobre La casa de Bernarda Alba.

La Realidad y el Deseo. Luis Cernuda

En 1936, Luis Cernuda comenzó a agrupar su poesía con este nombre y hasta su muerte en 1962 se fue ampliando, pero tomemos como fecha la original, aunque después se añadieran libros y poemas. Podemos comenzar con Cernuda a partir de la antología que se lee en 2º de bachillerato con 39 poemas, tendremos ya un gran reflejo de su altura poética en torno a ese amor caduco, intenso, muchas veces no disfrutado, o la soledad que supone sentirse diferente, vivir lejos o verse víctima del paso del tiempo. Sobre Luis Cernuda

Madrid, de corte a checa. Agustín de Foxá

Esta novela de 1938 está narrada a través de los ojos de un joven falangista y parte en las elecciones municipales de 1931. De Foxá hace un esfuerzo por retratar la sociedad madrileña en el tránsito entre la Monarquía y la República con un marcado estilo poético. Sin duda, su visión se acerca más al bando de derechas.

La familia de Pascual Duarte. Camilo José Cela

1942. Pascual Duarte, pese a su violencia, enarbola el pensamiento de la España rural y la fuerza de venganza que solo se consigue derramando sangre. Cela muestra una sociedad patriarcal de mujeres infieles, abortos y niños que mueren o hasta discapacitados que se ponen a la altura de los cerdos. Se trata de un relato que estremece por su capacidad para criticar un modelo social.

Campo cerrado. Max Aub

Intenso como pocos autores, Max Aub fue un maestro de la novela y del teatro. En otras listas se ha destacado Las buenas intenciones, pero nosotros resaltamos esta obra narrativa de 1943, Rafael López llega desde Castellón a Barcelona en los preámbulos de la Guerra Civil comprobando la dureza de esta época. Aub lo cuenta con una pluma exquisita y un vocabulario del castellano más clásico para reflejar una observación con múltiples puntos de vista.

Nada. Carmen Laforet

1945. Primer premio Nadal y lo gana una mujer, Carmen Laforet sorprendió al jurado, casi como su protagonista, una chica de pueblo que llega para estudiar a la ciudad con una forma de ver la vida muy peculiar y que se ve en una familia rota y marcada por las disputas personales. Laforet introduce su argumento mostrando con mucho detalle la Barcelona de Posguerra.

Historia de una escalera. Antonio Buero Vallejo

Estrenada en el Teatro Español en 1949, esta obra hizo una crítica a la sociedad de la época en pleno Franquismo en torno a la historia de impotencia de unas familias de un humilde vecindario. Los deseos por salir de aquella escalera de los jóvenes Carmina, Urbano, Fernando y Elvira se ven imposibilitados por su condición en un fenómeno que se reeditará en generaciones venideras. Resumen de Historia de una escalera

La cabeza del cordero. Francisco Ayala

Este libro publicado por primera vez en 1949 está compuesto por cinco narraciones que tiene como transfondo experiencias personales del autor en la guerra civil. Ayala hace una reflexión melancólica, con ironía y dando un enfoque de superación moral. De contenido muy profundo, subyace la característica pluma de su autor, la cual te engancha o no, pero siempre destacada por la crítica.

Este libro en Goodreads

La colmena. Camilo José Cela

Una de las genialidades de Cela en esta novela de 1951 es cómo hace que numerosos personajes se vuelvan solo uno. El autor va pegando trozos de vida ordinarios y pesimistas del Madrid de 1943 con una técnica objetivista para mostrar los límites de la vida y advertir cómo los días pueden repetirse eternamente sin avanzar de ningún modo. Comprar La Colmena

Tres sombreros de copa. Miguel Mihura

La obra fue estrenada en 1952, pero escrita 20 años antes. Supone una renovación completa de la escena española anticipando el teatro del absurdo en cuanto a inquietudes y lenguaje, sin que falte un tono de comedia existencialista. Es la obra más importante de Mihura, muy vigente todavía en la actualidad.

Los cipreses creen en Dios. José María Gironella

Hay sinopsis donde se dice que es la novela española más leída del siglo XX. Es una crónica de la Segunda República publicada en 1953 y que, a través de la vida de una familia de clase media, los Alvear, profundiza en los aspectos de la vida social de la época y de sus diferentes clases.

Pequeño teatro. Ana María Matute

De Ana María Matute se podrían destacar también otros libros, pero nos quedamos con este de 1954 donde los protagonistas son títeres movidos por un anciano bondadoso. Al mismo tiempo, son seres humanos que se mueven por la ciudad dejando al descubierto miserias, torpes sentimientos, odios y mezquindades, toda una metáfora de la sociedad.

El Jarama. Rafael Sánchez Ferlosio

1956. Una jornada junto al río, una única jornada donde no parece ocurrir nada y precisamente esa es la riqueza de esta novela, de diálogos tan naturales y con tantos matices y de descripción tan viva y detallada, que la estamos ante un libro único y maestro. Y sí, al final termina sucediendo algo importante y grave que no impide que el autor mantenga su fórmula narrativa. 

Entre visillos. Carmen Martín Gaite

1957, La novela rompe desde su realismo. En él se refleja la vida conformista de las jóvenes casaderas de una ciudad de provincias. La llegada del nuevo profesor alemán al instituto cambia los esquemas e incrusta un nuevo mensaje social en la literatura española.

Réquiem por un campesino español. Ramón J. Sender

Desde el exilio, uno de los novelistas españoles más prolíficos del siglo XX fue Ramón J. Sender. En 1960, aunque hubo una edición anterior con otro nombre, publicó esta novela breve, sobria y muy concisa. Sender, a través de la historia de Paco el del Molino, intentó plasmar la actitud donde unos sometieron a otros con una gran base de miedo y venganza.

Las mocedades de Ulises. Álvaro Cunqueiro

Está Cunqueiro y está el resto de los escritores. Desde el mundo rural, este escritor realizó una literatura de ciencia ficción basada en la tradición que sorprendió a muchos. En 1960, sacó este libro que no califica como novela, sino un libro de sueños y asombros de largo aprendizaje. En torno a la historia de Ulises, Cunqueiro saca una historia de imitación, pero original en muchos sentidos, llena de lírica tradicional y que merece segundas lecturas.

Tiempo de silencio. Luis Martín-Santos

1961. He de reconocer que por momentos estuve a punto de dejar fuera esta novela debido a que la narración me parece que llega a ser pedante y la haga difícil de seguir para el lector de a pie. Sin embargo, creo que hace un gran uso del español culto que no está mal recordar de vez en cuando. El argumento, en torno a don Pedro, un joven médico que investiga un cáncer con ratones, es surrealista y delirante con momentos brillantes. 

Total de greguerías. Ramón Gómez de la Serna

La producción de estos textos hiperbreves por parte de Gómez de la Serna se dio durante toda su trayectoria y en publicaciones muy diversas, pero nos quedamos con este volumen de greguerías de 1962, justo antes de su muerte un año después. Se trata de un conjunto de sentencias ingeniosas donde se mezcla la metáfora y el humor que dan para echar unos cuantos ratos e ideales para leer en pequeñas dosis.

Total de greguerías. Ramón Gómez de la Serna


Cinco horas con Mario. Miguel Delibes

El monólogo de Carmen velando el cadáver de su marido supuso un impacto para los lectores en 1966. Es toda una evolución desde el realismo hacia la novela experimental dibujando mediante palabras de mujer la miseria humana y moral de la posguerra en un discurso que se contradice a sí mismo. Además, el juego narrativo propuesto por el autor es sublime, ya que el verdadero protagonista es Mario, aunque la narradora en primera persona sea Carmen.

Señas de identidad. Juan Goytisolo

Junto a Don Julián y Juan sin tierra forma parte de una trilogía que situó Goytisolo entre los autores de las mejores novelas españolas. Este volumen se publicó en 1966 y, además de perfectas radiografías de ambiente, tienen frases dignas de los mejores aforismos: "No critiques a tus enemigos que a lo mejor aprenden". Está protagonizada por Álvaro Mendiola, un fotógrafo barcelonés exiliado en París, que vuelve a España enfermo. Información sobre esta novela española

Volverás a Región. Juan Benet

Los de Región son unos montes salvajes que en 1967, Juan Benet toma como escenario al que escapa un grupo de combatientes tras la guerra. Entre ellos está el hijastro del doctor Daniel Sebastián, que en su residencia cuida de un muchacho que ha perdido el sentido por la ausencia de su madre. La visita de una mujer misericordiosa lo cambiará todo. El libro es denso y complejo, rico en términos científicos y que tiene como gran pilar la definición de sus personajes.

La oscura historia de la prima Montse. Juan Marsé

La oscura historia de Montse conmocionó a muchos lectores a partir de la publicación de esta novela en 1970. Es una joven de buena familia que se consagra en una orden de caridad. Detrás de lo que le ocurre a su protagonista se esconde una disección implacable de un sector de la sociedad tradicional catalana a través de las cotas más altas de narración. Juan Marsé, con una estructura no lineal, consigue encerrar al lector distanciándose en forma de su anterior novela, Últimas tardes de Teresa.

La saga/fuga de J. B. Gonzalo Torrente Ballester

Novela de 1972 de naturaleza irónica que se convierte en una gran parodia de la narrativa experimental. Torrente, con un magistral dominio del lenguaje, construye una divertida novela en la capital de la quinta provincia gallega, Castroforte del Baralla, lugar donde desaparece la reliquia del Cuerpo Santo. En sus casi 600 páginas, debemos estar preparados a explicar lo inexplicable y a admitir lo inadmisible.

Ágata, ojo de gato. José Manuel Caballero Bonald

Cuando en 1974, Caballero Bonald rompe su trayectoria poética y publica una primera obra narrativa, quizá no se esperaba un fenómeno que estaría entre las mejores novelas del siglo, aunque no desentona a la hora de abordar una obra de estética social. En esta historia aborda la colonización de un lugar de las marismas andaluzas. Se nota la influencia del realismo mágico a través de la llegada al sur de España del normando Pedro Lambert, la adquisición de una concubina y el paso de generaciones.

Mortal y rosa. Francisco Umbral

Sus casi 500 opiniones en Goodreads con una altísima puntuación dejan claro que esta novela de 1975 está entre las mejores novelas españolas. Francisco Umbral escribe sobre sí mismo en torno a la pérdida de su hijo y es un libro que transmite dolor, que estremece y enternece, que deja en shock con una bellísima prosa difícil de olvidar.

La verdad sobre el caso Savolta. Eduardo Mendoza

En los libros de texto se considera esta novela de 1975 como el comienzo de la nueva narrativa española. Combina la herencia experimental, la recreación de una época de Barcelona y una trama negra en torno a personajes y ambientes muy peculiares.

Claros del bosque. María Zambrano

Un claro del bosque es ese espacio aislado, rodeado de gigantes, pero desde donde se puede ver el azul del cielo y recibir la luz solar con libertad, es una especie de renacimiento que María Zambrano en 1977 toma como metáfora de la vida, del nacimiento y del renacimiento, de la poesía y del amor. Dice la autora de Vélez Málaga que hubo un momento en la historia en la que filosofía y poesía se separaron, ella lo vuelve a juntar en este ensayo lírico.

Barrio de Maravillas. Rosa Chacel

Su trama no es apasionante, como una gran mayoría de novelas de esta entrada, pero es un libro de 1976 que hay que leer lentamente y saboreando los detalles, algo solo soportado por una pluma exquisita como la de Rosa Chacel. La historia gira en torno a unas niñas en un barrio del corazón de Madrid a comienzos del siglo XX donde el argumento es la vida en ese barrio.

El mismo mar de todos los veranos. Esther Tusquets

En 1978, Esther Tusquets saltó a las librerías como una de las grandes revelaciones de la literatura española. Este libro cuenta un amor de los llamados prohibidos, ya que una profesora mantiene una relación con una alumna. Es el amor de la ilusión y de las sacudidas de placer en el que Tusquets ahonda con un lenguaje eficaz y suntuoso al mismo tiempo.

Crónica del desamor. Rosa Montero

En 1979, Rosa Montero mezcla lo sentimental con la novela de tesis y la introspección de su personaje con la voluntad de denuncia. Montero lo borda a través de Ana, una periodista que tras tres años de convivencia con Juan, un escritor, intenta poner en orden su vida criando a su hijo e intentando responder a lo que de ella se espera profesionalmente. La obra supone una reveladora reflexión a la España de la época.

La estanquera de Vallecas. José Luis Alonso de Santos

Alonso de Santos sorprendió en 1981 con esta obra teatral con personajes muy bien planteados y momentos surrealistas. Con humor negro y lenguaje castizo, la historia envuelve al lector o espectador, que no sabe cómo evolucionará la trama. Sin duda, el dinamismo y el ingenio de los diálogos suponen otros de los puntos fuertes de la obra.

Los santos inocentes. Miguel Delibes

La evolución de Delibes llega a su cúspide narrativa con Los santos inocentes en 1981, conocida tanto por el libro como por su adaptación cinematográfica. La historia de la familia de campesinos al servicio de los señores del cortijo conmociona en torno a las humillaciones consentidas y a ese mundo donde unos mandan y otros obedecen. Delibes vuelve a hacer un enorme ejercicio de denuncia social.

Bélyer Yin. Jesús Ferrero

En 1981, Jesús Ferrero sorprendió con un libro diferente. Sorprende la historia de dos hermanos chinos, hijos de una prostituta, que se mueven entre la tragedia familiar y el crimen, pero también la forma de narrar de su autor para representar dos principios vitales, las fuerzas masculinas y femeninas que fluyen hacia la unidad primigenia.

Los pájaros de Bangkok. Manuel Vázquez Montalbán

Aunque ganó el premio Planeta con Los mares del sur, Manuel Vázquez Montalbán será recordado por su detective Pepe Carvalho, que en esta entrega de 1983 viaja a Tailandia, constituyendo una de las novelas más redondas del autor.

Historia general de las drogas. Antonio Escohotado

En 1983 fue editada por primera vez esta obra de 1542 páginas considerado el principal tratado en la materia y que aborda la historia y el fenómeno de las sustancias legales y no legales con precisión y profundidad sin que falte material gráfico. 

La sonrisa etrusca. José Luis Sampedro

De 1985, supone un bello ejemplo narrativo sobre el eterno problema del amor y la verdad que esconde el alma humana. Aunque el tema parece común y demasiado repetido, el punto de vista es singular bajo la mirada de un pastor condenado a muerte por el cáncer y que en una visita a la ciudad (Milán) descubre sus últimos amores en torno a su nieto y a una mujer que conoce en un parque.

No digas que fue un sueño. Terenci Moix

Terenci Moix marcó la narrativa española en los años 80 y 90. En 1986 se publicó una de sus novelas mejor valoradas, una historia de amor sobre un fondo histórico. La reina Cleopatra ha sido abandonada por su amante, el romano Marco Antonio. Dicen de esta lectura que incluso mejora con los años, damos fe de ello, por su escritura con un estilo personal y fluido y unos personajes fascinantes incluso por sus excesos.

¡Ay, Carmela! José Sanchís Sinisterra

De 1987 es esta obra de teatro de José Sanchís Sinisterra, ligera de leer, de personajes aparentemente simples, pero que emana un trasfondo indiscutible constituyendo una forma diferente de abordar la Guerra Civil en torno a las peripecias de una pareja de cómicos. Su éxito en el teatro y posteriormente en su adaptación en el cine fueron muy importantes. 

El maestro de esgrima. Arturo Pérez-Reverte

El autor que más libros vende en España en la actualidad, me enganchó a la lectura con el capitán Alatriste cuando aún estaba en el instituto. Los títulos de Pérez-Reverte publicados son muchísimos, pero yo me quedo con los de la primera época, por eso destaco El maestro de esgrima, de 1988, la novela que probablemente lo consagró como escritor, cuenta la historia de uno de los últimos maestros de esgrima de mediados del siglo XIX, don Jaime Astarloa, las tramas que intenta ponerle la joven Adela, todo en un mundo de corrupción y de duelos.

Juegos de la edad tardía. Luis Landero

Muchas de las personas que hoy empezamos a peinar canas nos vemos reflejados en Gregorio, el protagonista de esta novela de 1989. Hemos renunciado a muchos de nuestros sueños juveniles para pasar a vivir con cierta monotonía. Sin embargo, aquel espíritu puede regresar y Landero despierta el anhelo del pudo ser y no fue. La novela es además muy entretenida con momentos hilarantes.

Las edades de Lulú. Almudena Grandes

En 1989, la literatura erótica llegó al gran público con Lulú, a medio camino entre la niña que descubre el sexo, la dependencia hacia un hombre, la libertad sexual y el juego de vicio, con una gran dosis de morbo que roza la indiscreción y más tarde incluso el abuso. Supuso la entrada a lo grande de Almudena Grandes en nuestra literatura. 

El camino del corazón. Fernando Sánchez Dragó

En esta obra de ficción de 1990, Fernando Sánchez Dragó construye una historia donde el protagonista lo deja todo para viajar hasta oriente en busca de la espiritualidad y una vida diferente. En diez capítulos, se narra un viaje que tiene tanto de exterior como de búsqueda interior hasta encontrar la sabiduría.

El jinete polaco. Antonio Muñoz Molina

En esta novela de 1991, el autor nos lleva hasta los orígenes de una familia campesina de Mágina, en Jaén, donde nació el protagonista en 1956. Él es ahora un hombre que trabaja como traductor, que ha huído de sus orígenes, pero al que se le van recordando recuerdos dentro de una peculiar nostalgia sobre una adolescencia vergonzosa. Los recuerdos van tirando de varios hilos hasta enmadejarse y conectar.

La pasión turca. Antonio Gala

Con esta novela de 1993, Antonio Gala propuso un libro que puedes amar u odiar, pero que no deja indiferente. A la narración tan detallada, suma la potencia de sus personajes. Sin duda, el manipulador, celoso, mentiroso, posesivo e infiel Yaman provoca el odio; mientras que Desi, ingenua enamorada capaz de hacer todo por amor, despierta emociones encontradas por verla víctima, pero también responsable de sus desdichas.

Lituma en los Andes. Mario Vargas Llosa

Añadimos este libro de 1993 del maestro peruano porque desde ese año tienen también nacionalidad española, aunque libros como La ciudad y los perros o Conversación en la Catedral también se consideran entre las mejores novelas del siglo XX.

Héroes. Ray Lóriga

Libro de 1993 que se enmarca como novela del denominado realismo sucio. Dicen de él que no tiene sentido alguno, pero que contiene unas frases tan potentes, que lo justifica todo. Efectivamente, no intenten seguir un argumento lógico, sino guíense por la fuerza de sus palabras: "Los sueños que se adaptan a las circunstancias no son sueños, se llaman anuncios y los utilizan para fastidiarte las películas".

Azul. Rosa Regás

Ganadora del Premio Planeta en 2001, con esta novela, Rosa Regás ganó el Premio Nadal en 1994. Es una gran historia que remueve los malos instintos humanos en torno a la pasión amorosa de una mujer casada, Andrea, y un muchacho más joven, Martín Ures. A partir del hilo entre ambos, el amor se vuelve peligroso.

Historia de una maestra. Josefina Aldecoa

Tras un tiempo sin publicar, en los ochenta, Josefina Aldecoa decidió regresar a la literatura y en 1996 se publicó este entrañable relato en primera persona de una dura época de la educación en España. Esta novela supone un documento que nos hace entender las condiciones en las que tenían que dar clase las maestras de la República por los pequeños pueblos rurales de España.

La máscara del héroe. Juan Manuel de Prada

Novela de 1996 que hace un retrato de la bohemia madrileña de principios del siglo XX. Sus protagonistas son fracasados de la literatura, aquellos que empeñaron su vida por su vocación hasta llegar a morir vacíos. La novela está llena de contrastes e intercala momentos de más y de menos interés, por lo que hay que estar muy atento para seguir esta densa lectura.

Corazón tan blanco. Javier Marías

Las novelas de Javier Marías combinan lirismo, narratividad y profundidad ensayística. Destaco entre sus novelas, esta de 1994, hipnótica desde el comienzo. Su protagonista, Juan Ranz, escucha durante su viaje de novios una conversación en torno a la cual todo se empieza a complicar: sospechas, asesinato, hablar y callar, persuasión... son muchos los ingredientes que van surgiendo durante el relato.


Tranvía a la malvarrosa. Manuel Vicent

Novela publicada en 1994 dentro de la narrativa intimista de finales del siglo XX donde el viaje surge como metáfora de la vida del protagonista, en concreto su adolescencia y su despertar sexual, mostrando el entorno rural en el que vive y con un lenguaje muy lírico. 

Habitaciones separadas. Luis García Montero

Este de 1994 es posiblemente el poemario más redondo de Luis García Montero. Es uno de esos libros que te va llevando de poema en poema sin advertirlo, como una visita a un museo que te guía de pintura a pintura y hace que se pase la tarde sin darte cuenta. Sin duda, un conjunto equilibrado, armonioso y que sabe a poco.

Un calor tan cercano. Maruja Torres

Otra de las voces de la narrativa española que marca el cambio de milenio en la literatura española es Maruja Torres, que en 1998 publicó este libro que sitúa perfectamente al lector en el lugar, ya que es muy descriptivo, también en cuanto a los sentimientos de la protagonista, Irene. El libro hace una reflexión sobre la infancia, sobre esa mirada infantil que marca en gran medida el devenir de la persona.

Beatriz y los cuerpos celestes. Lucía Etxebarria

1998. Una joven madrileña, Beatriz, se descubre a sí misma como mujer, ahondando en la sexualidad, las drogas, las relaciones familiares y su lugar en el mundo. Beatriz considera que el amor no tiene género. El libro de Lucía Etxebarria va haciendo cambios de tiempo y espacio, trasladándonos a tres momentos de su vida y a la ciudad de Edimburgo.

Su nombre era el de todas las mujeres. Luis Alberto de Cuenca

El buen poeta no tema a sacar su interior para entregárselo crudo al lector. Es el ejercicio que hizo Luis Alberto de Cuenca en 1999 con este libro. En él se desnuda y se confiesa con algunos poemas de gran brillantez, aunque puede que haya alguno que no parezca a la misma altura.

Puedes ampliar información sobre mejores novelas del siglo XX.


Siglo XXI

Introducimos también algunas de las mejores lecturas en nuestra opinión de lo que llevamos de siglo XXI. Como decimos siempre, se trata de un listado vivo y que acepta sugerencias. Vamos con estos mejores libros españoles del siglo XXI, poco a poco irá creciendo.

Soldados de Salamina. Javier Cercas

En 2001, vio la luz esta novela testimonio sobre cómo el propio Cercas trabajando como periodista desarrolla la historia de Rafael Sánchez Mazas, ideólogo de Falange que en la Guerra Civil, cuando estaba acorralado, salvó su vida milagrosamente debido a que un soldado republicano no le disparó cuando lo tenía a tiro. La referencia a hechos y personajes reales que poco a poco van enlazando, hace que el texto sea muy llamativo.

Los girasoles ciegos. Alberto Méndez

En 2004, Méndez publicó estas cuatro historias llenos de dolor en torno a la Guerra Civil española. Los relatos están basados en torno a historias reales y tanto el lenguaje como el tono del libro trasladan al lector al contexto. Los relatos son distintos, pero están magistralmente enlazados: un soldado nacional que se rinde justo antes de ganar la guerra, un padre y su hijo recién nacido en el invierno junto a la madre muerta, un condenado inventa historias sobre un caído para posponer su pena de muerte, y una madre y un hijo esconden al padre republicano tras el armario.

Historia de un abrigo. Soledad Puértolas. 

En 2005, Soledad Puértolas parte del recuerdo de un abrigo, algo tan sencillo, pero que le sirve para ir enlanzando personajes. Otros libros de este artículo son de lectura difusa y complicada. No ocurre con este, que engancha desde el principio y fluye entre los pequeños detalles y las pequeñas decisiones que surgen en el día a día.


Crematorio. Rafael Chirbes

La obra más premiada de Rafael Chirbes y que le valió el premio nacional fue En La orilla (2013). Pero opinan muchos críticos que el éxito de esa novela está en una anterior, Crematorio, de 2007. A través de una narración en primera persona, pero con múltiples puntos de vista, ahonda en personajes que se mueven entre la especulación inmobiliaria, la corrupción política, el mundo de las drogas y de la prostitución, una radiografía de la cultura del pelotazo tan española.

Patria. Fernando Aramburu

Es el libro más vendido de lo que va de milenio en España. Patria supuso una revolución en 2016 que todavía se siente en las librerías a través de su historia en torno al terrorismo vasco bajo la óptica de dos familias enfrentadas por un problema que convirtió en rivales a vecinos y familias. Aramburu muestra los damnificados de uno y de otro lado metiéndose en el lado más humano del conflicto con un lenguaje cercano.