Quiéreme siempre: asuntos vitales con dudosa envoltura

Nuria Gago se ha ganado un hueco en la escena literaria con dos novelas, Cuando volvamos a casa y de la que vengo hoy a hablar, Quiéreme siempre, Premio Azorín 2018. Antes de ofrecer mi valoración sobre la obra, he de decir que previamente me encontraba en la red dos corrientes de opiniones bien diferenciadas. Por un lado, la de muchas lectoras que destacaban a la novela como el reflejo de una realidad social, la que viven las personas mayores en soledad, las cuales encuentran un apoyo y compañía en la desencantada protagonista. Otra corriente de lectores es la que tilda la novela de aburrida y de escaso valor literario, un "tocho" de páginas lento y donde apenas pasa nada. Yo creo que me quedo en una visión intermedia.

Es verdad que Quiéreme siempre tiene sus momentos de emoción y ternura entre una joven que descubre un nuevo hogar cuidando de mayores, donde se muestra la crueldad de las enfermedades mentales o la discapacidad física. Pero además de esto, el libro también está sobredimensionado, creo que tiene muchos pasajes que no aportan nada a la historia de fondo, muy superficiales, y que principalmente están basados en las idas y venidas amorosas de la protagonista.


Nuria Gago

Sí me gustaría destacar ante todo que no estamos ante una cara de la pequeña/gran pantalla a la que hayan regalado su espacio literario. Podemos opinar sobre el acierto o no de otorgar a esta novela el Premio Azorín, pero creo que hay un importante trabajo detrás y el problema social está bien documentado, aunque probablemente no se aborda con el envoltorio adecuado. Nuria Gago es una jornalera de la interpretación, una actriz que pelea cada papel y refleja emoción en sus intervenciones. Todo ello también está en sus libros.


El retorno a Barcelona de Lu

La novela comienza con el desencanto amoroso, uno más, de Lu, a quien su pareja engaña con una amiga. Decide irse de París para regresar a Barcelona, pero cuando aterriza, su madre le ha buscado trabajo como cuidadora de Marina, una jubilada viuda que necesita ayuda. A esta relación se incorporan otros personajes del entorno de la mujer mayor con una realidad que puede llegar a ser bastante triste, pero donde cualquier gesto se valora enormemente.

La novela, narrada en primera persona, realiza un análisis psicológico en profundidad de la protagonista. Su perfil es muy actual, una chica de treinta y tantos que vive en pareja y tiene una profesión liberal en el extranjero. De repente, un día, tiene que volver a la ciudad de su familia y cuando parece que no encajará, se encuentra con una realidad muy diferente, una nueva vida de la que le costará desligarse.

Los detalles los encontramos en las anécdotas de la tercera edad, el alzhéimer y los recuerdos, una niña con parálisis, los paseos por el barrio, la realidad de los cuidadores o las anécdotas de los habitantes de una residencia de mayores. La trama se inserta en esas personas para las que pasa el tiempo y todos sus seres queridos mueren a su alrededor.

Otros guiños de Nuria Gago irán hacia la introducción de las nuevas tecnologías en la tercera edad, la música como terapia, las relaciones esporádicas, demostrando además que para la amistad no hay edad o que se puede ser de un sitio, pero vivir y pertenecer a otro.

Nuria Gago aborda asuntos necesarios, pero la lentitud de la narración nos puede hacer que se evadan algunas de las emociones que implica la historia.


Título: Quiéreme siempre

Autora: Nuria Gago

Editorial: Planeta

Páginas: 224