Concurso de microrrelatos: consejos, ejemplos y textos famosos

¿Buscas un concurso de microrrelatos? No los subestimes porque estamos ante uno de los géneros más complicados al requerir de un vocabulario de alta precisión y de una narración de máximo impacto. Aquí tienes consejos y ejemplos de microrrelatos.

Puede que estés pensando en presentarte a un concurso de microrrelatos. No lo hagas a la ligera porque si piensas que basta con escribir cualquier cosa y enviarla para probar suerte, estas equivocado; será muy difícil que ganes y estarás perdiendo el tiempo. Aunque tenga una extensión breve, el microrrelato es un subgénero narrativo que requiere de una correcta preparación. Así que si quieres ganar un concurso de microrrelatos, te recomiendo que leas textos de esta extensión, que practiques, que hagas una lluvia de ideas, te quedes con la mejor y a partir de ahí comiences a dar forma a tu texto. En este post te voy a dar algunos consejos para escribir buenos microrrelatos, te traigo ejemplos de microrrelatos y microrrelatos famosos.


Microrrelato: ¿Qué es?

En el nombre está la definición. El microrrelato es un relato hiperbreve, una narración corta más breve que el cuento, pero que va más allá que el aforismo, ya que debe contar una historia. Encontraremos microrrelatos que van desde una línea hasta aproximadamente 500 palabras. A mí en concreto es un género que me impone bastante porque requiere contar una historia impactante, generar expectación y sorpresa con un número muy limitado de palabras. Hay verdaderos artistas del microrrelato y los verdaderos especialistas dicen que mientras menor sea el número de palabras, mejor es el texto.

La RAE define el microrrelato como un relato muy breve, pero podemos añadir que además de por su brevedad se caracteriza por:

  • Vocabulario muy preciso.
  • Capacidad de generar intensidad suficiente para turbar al lector.

Yo digo que los buenos microrrelatos son aquellos que te llevan por un camino atractivo, pero que parece previsible y de repente sorprende y te descuadra. También hay microrrelatos que generan un enigma desde el inicio y el final te lo desvela de forma inesperada o lo deja en el aire requiriendo al lector un esfuerzo para comprenderlo o interpretarlo.

De hecho, uno de los valores de la construcción del microrrelato es el doble sentido pudiendo ceñirse el autor a que ese doble sentido signifique lo literal, pero también lo insinuado. De una u otra forma, el final debe dejar al lector con la boca abierta.

Como la literatura en general, el microrrelato debe despertar emociones. Por muy breve que sea debe ser capaz de hacerte reír, llorar, enfadarte, asustarte, ponerte de buen o de mal ánimo.


Microrrelatos ejemplos

A principios de este año me presenté a un concurso de microrrelatos que organizó una asociación de Salamanca. Pensaba que mi texto era bastante bueno, pero entonces cuando se produjo el fallo, leí el microrrelato ganador de un escritor llamado Raúl Clavero y vi que era mucho mejor. Este es:

AVIONES DE PAPEL

En el morro escribe la niña nombres de países lejanos. Aprendió muchos con aquella bola del mundo luminosa que le regaló su tío. Después, en las alas, dibuja a sus amigos del colegio. Cuando el avión de papel ya está lleno, abre la ventana y lo lanza con todas sus fuerzas. La mayoría cae sobre las flores, o en el aparcamiento de las ambulancias, pero algunos comienzan a volar, y se alejan, se alejan. Entonces pide un deseo, y regresa corriendo a la cama, antes de que alguna enfermera la descubra.

Como ves, el microrrelato nos invita a pensar en los sueños de viaje, de conocer el mundo de una niña que, en el final, está ingresada en el hospital, no puede salir de una habitación. Sin duda, es un texto que toca la fibra sensible y que sirve como buen ejemplo de microrrelato.

Existen numerosos certámenes de microrrelatos en la red que pueden ayudar a ir practicando, pero el primer paso si se quiere dominar el arte del microrrelato y además disfrutar con la lectura de estos textos, es leer microrrelatos. Recientemente he escrito el prólogo de una antigua compañera de estudios que ha publicado una antología con sus microtextos.

  • Alas de retales, de Julia Andrades. Noventa microrrelatos con sabor agridulce acompañados de varias ilustraciones, gracias a los cuales podemos vivir fragmentos de otras vidas. Te aconsejo que los degustes poco a poco. https://amzn.to/2I6HpPV

También me gustaría destacar un par de antologías de microrrelatos, una de escritores españoles del último siglo y otra a partir de un concurso de microrrelatos.

  • Antología del microrrelato español (1906-2011): El cuarto género narrativo https://amzn.to/316PmvK
  • Libro de Microrrelatos Sweek 2018: 123 microrrelatos únicos de los finalistas y ganadores de las rondas del concurso de Microrrelatos de Sweek 2018, un certamen mensual con la premisa de dejarse llevar por una palabra clave cada vez. https://amzn.to/2ZTSwBy

Microrrelatos famosos

Algunos de los escritores más importantes a nivel internacional también han cultivado el microrrelato con mayor o menor acierto. Quiero dejarte por aquí algunos:

La partida de Franz Kafka

Ordené que trajeran mi caballo del establo. El sirviente no entendió mis órdenes. Así que fui al establo yo mismo, le puse silla a mi caballo y lo monté. A la distancia escuché el sonido de una trompeta y le pregunté al sirviente qué significaba. Él no sabía nada ni escuchó nada. En el portal me detuvo y preguntó:

-¿Adónde va el patrón?

-No lo sé -le dije-, simplemente fuera de aquí, simplemente fuera de aquí. Fuera de aquí, nada más, es la única manera en que puedo alcanzar mi meta.

-¿Así que usted conoce su meta? -preguntó.

-Sí -repliqué-, te lo acabo de decir. Fuera de aquí, esa es mi meta.

Un sueño, de Jorge Luis Borges

En un desierto lugar del Irán hay una no muy alta torre de piedra, sin puerta ni ventana. En la única habitación (cuyo piso es de tierra y que tiene la forma de círculo) hay una mesa de maderas y un banco. En esa celda circular, un hombre que se parece a mi escribe en caracteres que no comprendo un largo poema sobre un hombre que en otra celda circular escribe un poema sobre un hombre que en otra celda circular...El proceso no tiene fin y nadie podrá leer lo que los prisioneros escriben.

La manzana, de Ana María Shua

La flecha disparada por la ballesta precisa de Guillermo Tell parte en dos la manzana que está a punto de caer sobre la cabeza de Newton. Eva toma una mitad y le ofrece la otra a su consorte para regocijo de la serpiente. Es así como nunca llega a formularse la ley de gravedad.

Hablaba y hablaba, de Max-Aub

Hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba. Y venga hablar. Yo soy una mujer de mi casa. Pero aquella criada gorda no hacía más que hablar, y hablar, y hablar. Estuviera yo donde estuviera, venía y empezaba a hablar. Hablaba de todo y de cualquier cosa, lo mismo le daba. ¿Despedirla por eso? Hubiera tenido que pagarle sus tres meses. Además hubiese sido muy capaz de echarme mal de ojo. Hasta en el baño: que si esto, que si aquello, que si lo de más allá. Le metí la toalla en la boca para que se callara. No murió de eso, sino de no hablar: se le reventaron las palabras por dentro.

Calidad y Cantidad de Alejandro Jodorowsky

No se enamoró de ella, sino de su sombra. La iba a visitar al alba, cuando su amada era más larga

El dinosaurio de Augusto Monterroso

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí.

Amor 77, de Julio Cortázar

Y después de hacer todo lo que hacen se levantan, se bañan, se entalcan, se perfuman, se visten, y así progresivamente van volviendo a ser lo que no son.

Carta del enamorado, de Juan José Millás

Hay novelas que aun sin ser largas no logran comenzar de verdad hasta la página 50 o la 60. A algunas vidas les sucede lo mismo. Por eso no me he matado antes, señor juez.


Cómo escribir un microrrelato

Dicen que el microrrelato es una buena forma de iniciarse en la narrativa, pero yo tengo mis dudas, al menos para escribir buenos microrrelatos es necesaria una trayectoria como lector y dominar el arte de la escritura. Sí es verdad que a modo de ejercicio es bastante útil para trabajar con jóvenes y yo en mis clases del instituto he implantado el taller de microrrelatos para trabajar los textos narrativos. Por ejemplo, motiva a los jóvenes proponer una serie de palabras y a partir de ellas comenzar a construir un microrrelato. No obstante, voy a dar unas pautas sobre cómo escribir un microrrelato:

  1. Un microrrelato no es el resumen de un cuento más largo, ni una anécdota, ni una frase graciosa u ocurrente, es una historia mínima con principio, pero sobre todo, final.
  2. No suele funcionar el esquema narrativo de planteamiento, nudo y desenlace. El nudo, que suele ser el desarrollo de la historia, se suprime para ir directamente al clímax, ese momento cercano al final donde el protagonista encuentra la dificultad máxima y es ahí donde aparece el giro inesperado.
  3. Al escribir un microrrelato las descripciones sobran, no se pueden introducir muchos personajes, ni múltiples escenarios, ni el periodo de tiempo puede ser largo, hay que concentrarse en uno o dos protagonistas y en una sola acción.
  4. La selección de lo que mostramos es fundamental. A veces, un único detalle puede decirlo todo, podemos empezar confeccionando un texto más largo y jugar a recortarlo lo máximo que podamos, aunque cuidado con la tijera, porque puede hacer que la historia pierda el sentido.
  5. Ponerse en la piel del lector es importante cuando se escribe un microrrelato, se debe intentar pensar distinto a lo que el lector pensaría, es así como se consigue el efecto sorpresa.
  6. En todos los géneros, pero sobre todo en el microrrelato, se debe huir de tópicos, de comienzos trillados y de personajes comunes.
  7. No te quedes con la primera versión, intenta jugar con las palabras y moldear el microrrelato para conseguir el mejor efecto posible y la sorpresa máxima.

Por lo tanto, si quieres aspirar a ganar un concurso de microrrelatos, medita bastante bien el texto. Un buen microrrelato como el que hemos visto en los ejemplos requiere de una planificación y de una redacción certera y precisa donde el final sea tan sorprendente que deje al lector y al jurado sin palabras.