Artículos de opinión

En este espacio publicaré los artículos de opinión que escribo cada semana a través de mi Newsletter de Linkedin titulada La opinión del lunes, en mi página de Facebook y en el portal de noticias meneame.net 

Artículo de opinión 17/1/2022

La papelera está llena de verdades

¿Se preocupan de decir siempre la verdad? ¿Se sienten mal si alguna vez no son completamente sinceros? Si su respuesta es sí, quizá sea una especie en peligro de extinción. Un grupo de científicos de una universidad de Países Bajos y otra de Estados Unidos han descubierto que la verdad cada vez es más irrelevante. Este fenómeno no ha dejado de incrementarse en los últimos 40 años. Es decir, que a la gente cada vez le da menos importancia a que le mientan.

¿Y qué queda entonces en el discurso público si se le retira la verdad y la racionalidad? Al parecer, lo que gana terreno frente a lo verdadero es la emoción y la intuición. En cierto modo, es una buena noticia para quien sea capaz de actuar. Da igual lo que digas, empieza a ser más importante cómo lo digas. Da igual su procedencia, déjate guiar por la intuición y sácate un buen argumento de la manga, añádele una buena dosis de emociones, ponle pasión, haz reír o rabiar, pero no te quedes en un discurso plano y, si lo consigues, serás popular, con verdad o sin ella.

Si cada vez hay más empresas dedicadas a detectar noticias falsas y bulos es porque cada vez se difunden más mentiras. Para conocer todo esto no era necesario que viniera ningún estudio universitario a decirlo, aunque no está mal que se haya podido confirmar por parte de un estudio estadístico. Lo que sí me parece relevante es que nos estén tomando el pelo todo el rato y nos dé absolutamente igual.

Es también interesante conocer cómo en ese discurso público, ha empezado a cambiar el yo por el nosotros. Quien habla no lo hace solo en su nombre, sino que se reivindica como el portavoz de un colectivo que quiere, además, integrar al receptor, una de las claves de cualquier argumentación.

El problema es que el atropello de la verdad no lo está haciendo el bocachancla que habla en el bar al que solo escuchan los tertulianos de un momento concreto. Lo grave es que los que deberían dar ejemplo, aquellos que nos representan públicamente, de uno y de otro lado, están limpiándose el trasero con la verdad todos los días sin que después se atisben penalizaciones entre la opinión pública.

Si yo a veces me siento mal por ocultar algún dato o por pronunciar una mentira piadosa a nivel familiar sin repercusión, ¿qué tipo de conciencias tienen quienes lo hacen a gran escala y todos los días? Sea como sea, yo sigo confiando en que la verdad es siempre el camino correcto, el que a la larga evita más problemas y me hará dormir cada noche más tranquilo. Queridos lectores, defiendan la verdad y luchen por ella porque todo lo demás es entrar en terrenos peligrosos. Si nuestros mayores nos enseñaron aquello de "se pilla a un mentiroso antes que a un cojo", algo de razón llevarían, a lo que yo sumo que lo de que la vida es puro teatro solo queda bien en la canción.



Artículo de opinión 10/1/2022

Profe, tú la llevas

Lo fácil siempre es cargar contra la política, pero yo prefiero contarles historias como, por ejemplo, la de Felipe. Se llama Felipe como podría ser Lucas, Trinidad, Pedro o Carmen. Es director de instituto y durante el domingo ha recibido varios mensajes de profesores que no se incorporarán a clase por ser positivos en Covid19. También ha recibido algún mensaje de padres y madres porque sus hijos están en la misma situación o porque, simplemente, están preocupados y quieren tener información. Felipe podría haber desconectado el móvil porque seguía de vacaciones, pero no lo ha hecho.

Por otro lado está María o Darío o Lucía. Hay excepciones, pero el suyo posiblemente haya sido el perfil medio de actividad del niño español en estas navidades: se fue a la hamburguesería con los amigos tras el último día de clase, lo ha repetido varias veces más; ha tenido cenas familiares de Nochebuena y Nochevieja, ha visitado el parque en pandilla, estuvo en la cabalgata de Reyes e incluso ha participado en una fiesta de pijamas.

Con las cifras de contagios disparadas, con los hospitales a punto del colapso y con la atención primaria que ni se la ve ni se la espera, esta mañana Felipe y su mermado equipo de profesores tendrán que encargarse de la educación de toda una legión de Marías, Daríos y Lucías en un número unas 30 veces superior al de la "autoridad". Saben además que muchos padres serán inflexibles si a alguien se le ocurre bajarse la mascarilla un segundo, si la distancia de seguridad se reduce algún centímetro, si se escucha un estornudo mal dirigido, si hay un gel de manos que se gasta o hay una ventana abierta menos de lo debido... cualquier cosa será tomada como prueba irrefutable de que la culpa de los positivos que puedan darse ahora en los centros docentes será de los profesores, siendo Felipe y los suyos el centro de las críticas, aunque el foco pueda estar fuera.

Si es padre o madre de alumno en edad escolar tenga en cuenta que en el peor momento de contagios de la pandemia, las herramientas con las que cuentan los centros educativos para afrontar la crisis siguen siendo, no las mismas que en el comienzo del curso pasado, sino menores, ya que hubo refuerzos Covid que no se renovaron en septiembre, se eliminó la semipresencialidad, se ampliaron ratios y ahora habrá bajas que no se cubrirán o tardarán en hacerlo. Además, la atención que los distritos sanitarios podrán dar a colegios e institutos va a ser más lenta teniendo en cuenta la saturación, por no hablar de que instrumentos como tests de antígenos no se han visto ni en caricatura. Eso sí, sepa que, pese a la precariedad de medios, se hará todo lo posible por evitar contagios.

Pero sobre todo, piense que si la salud es fundamental, el profesor de su hijo es un profesional, pero de la educación, y es de lo primero que se tiene que ocupar, aunque muchas veces la labor, y sobre todo en los últimos tiempos, parezca de vigilante de seguridad o técnico de prevención. En definitiva, profe, tú la llevas, te vuelve a tocar ser el "tapavergüenzas" de la administración.


Artículo de opinión 3/1/2022


Esto es España... ¿para qué hacerlo bien?

El minuto de las uvas de Nochevieja es el momento más visto en la televisión de todo el año. Justo después o incluso durante ese momento, se puede emitir publicidad que debe ser carísima. ¿Será el programa de más calidad el que gane para cobrar más? Jeje, ya saben la respuesta. Por primera vez en la historia, La 1 ha perdido su liderato. Antena 3 le sacó casi 3 millones de espectadores de ventaja, mientras que el resto de cadenas se quedaron muy atrás. ¿Fue por la calidad del formato del canal de Atresmedia? Ya saben la respuesta. Fue únicamente por un vestido, por un anuncio de vestido, de puesta en escena, cuerpo o cabeza, que pese a que empieza a oler a la nactalina del "otro año más" ha roto las estadísticas.

Se podrían hacer muchas cosas para hacer televisión de calidad en ese momento: conexiones con toda España, testimonios de gente en la calle, desvelar una exclusiva, impresiones de personajes de relevancia, reflexiones de lo que está por venir, buenos chistes, ofrecer momentos entrañables, coreografías de calidad plástica y musical o incluso dar protagonismo a quien no lo tiene durante el resto del año. Sin embargo, ninguna televisión propone algo diferente a mostrar sus caritas de turno haciendo un paripé que todos esperan que pase lo antes posible. Y aquí, la más cutre es la que se lleva el pato al agua, cutre espectáculo circense, el de la mujer metálica y calva. Eso sí, la más cutre elevada a lo celestial mediante el viejo marketing de generar expectación con el aliño de un discurso para levantar al respetable.

Esta semana sigo sintiéndome un bicho raro porque ni vi a la Pedroche en directo, ni pongo durante todo el año Telecinco y el que creo mejor informativo de este país es el Telediario 2 que presenta Carlos Franganillo, el cual parece no gustar a las audiencias. Soy quizá uno de los últimos admiradores de la televisión de contenido (sí, también veo Página 2). Y lo de la televisión en España no es más que el reflejo de lo que ocurre en otros muchos sectores: vídeos más vistos en internet, música más escuchada o libros más leídos.

Ya lo sabía, pero es que empieza a ser una goleada. El éxito de audiencia no se corresponde con la calidad de un contenido, incluso nos acercamos a lo inversamente proporcional. Pongan una cara bonita, un buen anuncio y denle bombo, lo que venga a partir de ahí ya dará igual porque habrán enganchado al público y lo único que podrá pasar es que surjan muchos memes, pero oiga, hasta eso es de agradecer.

Un día dejé de ser periodista para dedicarme a la docencia. ¿Cómo analiza esto un profesor? La defensa del esfuerzo y del hacer las cosas bien para lograr objetivos y obtener recompensas se ve desmontada en este país todos los días, pero para colmo está lo del último minuto del año. Sea como sea, feliz 2022.


Artículo de opinión 27/12/2021

¿Y por qué me sigo sintiendo raro?

Leo -nunca mejor dicho- demasiado optimismo en el mundillo de los libros por el crecimiento de las ventas en 2021. "Nadie lo esperaba y tampoco le encontramos una explicación", dicen los libreros. Pero entonces, ¿por qué me sigo sintiendo el raro de mi barrio cuando saco un libro y me pongo a leer en el parque, en la sala de espera del dentista o en la lavandería? Expondré algunos datos y los mezclaré con gaseosa.

Las ventas de libros en España van a sumar en 2021 un crecimiento del 25% respecto al año pasado, que tuvo todo el periodo de cierre por el confinamiento. Respecto a 2019, el aumento es del 20%, prefiero quedarme este. Antes del confinamiento, los lectores frecuentes eran un 50%, y ascendió hasta el 54% con la reclusión. Es decir, el número de lectores asciende un 4%, pero las ventas lo hacen el 20%. Primera conclusión: somos los que ya leíamos los que compramos mucho más. Lo hacemos porque o leemos más (nos hacemos más friquis, más raros todavía) o porque no nos fiamos de otras fórmulas como sacar libros de la biblioteca o prestarnos los libros entre nosotros.

Otro dato que aparece en la noticia de esta semana es que las plataformas de vídeo llegan ya al 52% de la población y esto sí que es para preocuparse. El libro impreso lleva once siglos inventado para llegar al 54% de la población y la tele por internet, en unos pocos años, casi lo ha igualado. Si la lectura ha crecido en esta época difícil para las relaciones en la calle, el consumo de formatos audiovisuales le gana por goleada.

Hay ocasiones en las que no solo hay que vigilar el bolsillo propio, tampoco está de más mirar cómo le va al vecino. Si nos ponemos a comparar, creo que el crecimiento lector era esperado cuando no se puede salir de casa, pero ni mucho menos está a la altura del de otras industrias de entretenimiento.

Podía quedarme con algún otro rayo de luz como el crecimiento de los lectores jóvenes o con el sentimiento de comunidad cada vez más arraigado que tenemos todos los apasionados de los libros. Se está trabajando en buena dirección, pero hay que apuntar más alto porque no soy capaz de quitarme de encima la sensación personal de que, cuando me salgo de mis círculos de adictos a la lectura para adentrarme en la vida real, sigo siendo el oasis de papel en un desierto de pantallas.

Artículo de opinión 20/12/2021

Resurrección

Si han pedido regalos para estas Navidades, probablemente hayan pensado en aquello que es posible que alguien les pueda comprar o conseguir. En este mundo con exceso de realismo, a pocos se les ocurre pedir como regalo de Reyes lo imposible. Como mucho, quizá lo más arriesgado en lo que pensamos sea el deseo de que nos toque la Lotería. Quizá deban tener más confianza. Leía esta semana que 18 pacientes con mieloma múltiple, un cáncer de la sangre incurable, han visto remitida completamente su enfermedad tras la aplicación de un tratamiento experimental en el Hospital Clinic de Barcelona. Es decir, con ellos, lo que parecía imposible, se ha conseguido.

No ha sido ni suerte ni magia, sino investigación. El ARI-0002h, que es como se denomina la terapia, toma su nombre de Ariana, una chica que falleció con 18 años que ayudó a impulsar la investigación de la enfermedad antes de fallecer. Esta terapia forma parte de una nueva generación de tratamientos que ya comercializan dos farmacéuticas al precio de 300.000 euros. En este hospital público pensaron que se podían desarrollar a un coste más bajo, y así fue, porque el ya autorizado ARI-0001 -anterior al tratamiento experimental actual- cuesta 90.000 euros. ¡Ay, lo público!

Este hospital de Barcelona es público ¿lo he dicho ya, no? y es uno de los centros de investigación más relevantes de Europa, estando ligado a la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona. Sin embargo, es un centro hospitalario que ha sufrido y sufre los mismos problemas que toda la sanidad pública en estos tiempos complicados. En concreto, en el Clinic hay además serios problemas de espacio para desarrollar su labor investigadora junto a su día a día en la atención.

Con más o con menos espacio, pero con toda la profesionalidad, ha quedado demostrado que no cesan en su empeño. Con uno de los pacientes en los que se ha obrado el milagro de la investigación, Joan, de 67 años, se emprendía el quinto tratamiento a la desesperada, fue una última oportunidad cuando todo parecía perdido. "Yo, en otros países, y no me refiero al Tercer Mundo, ya no estaría aquí", dijo a la prensa. ¿Comprenden ahora el título de este artículo?

En estos tiempos en los que tanto se habla de una única enfermedad de la que será la investigación la que nos salve, la ciencia tiene múltiples campos abiertos que las administraciones no pueden olvidar. Sé que hay que priorizar, pero si España con una inversión en ciencia alejada de las grandes potencias obra tan habitualmente noticias de este tipo, me hace pensar que se puede conseguir mucho más. 18 de los 30 pacientes que recibieron el ARI-0002h han conseguido esta resurrección y puede que a partir de ahora sean muchas más. Ellos se llevaron la mala suerte de caer en las redes del cáncer, pero ahora estuvieron en el lugar y en el momento apropiado para obtener la solución. Es decir, para bien y para mal hubo una buena porción de azar. En salud, es la investigación lo que convierte la suerte en seguridad, seguridad que se gana con profesionales y equipamientos, es decir, con inversión. Señores políticos, en la semana de la Lotería, que no se les olvide que una buena porción de los impuestos debe ir a nuestros investigadores, es lo que pido estas Navidades, aunque también parezca imposible.

Artículo de opinión 13/12/2021 

¿Llegamos tarde? 

A través de voluntarios en un centro comercial, en plena calle, en programas de radio y televisión, por redes sociales... Cada año, cuando se acerca la Navidad, se intensifican las acciones solidarias: recogidas de alimentos, de juguetes, fondos para esta o aquella causa... Me parece loable la labor de las personas que trabajan en torno a esto, pero no perdamos el foco: ¿Es lo mejor que podemos hacer para aliviar los problemas?

La palabra solidaridad significa "adhesión circunstancial a la causa o empresa de otros". Y es verdad, todas estas campañas navideñas suelen suponer una colaboración puntual, circunstanciales, corremos el riesgo de ofrecer nuestras migajas en un momento concreto del año y después olvidarlas. Aportar en Navidad no supone redimirnos de la pasividad durante todo un año. En la mayoría de los casos, estaremos poniendo parches, aquello del manido dicho del "pan para hoy, pero hambre para mañana".

Quizá no esté de más, de vez en cuando, mirar lo que hay detrás de todas estas campañas solidarias. ¿Para quién se recauda? Familias pobres, niños pobres, afectados por la enfermedad, problemas en otros países... ¿Y qué se hace en la raíz para que esas familias no lleguen a la pobreza?, ¿para que se vean sin cena una noche cualquiera?, ¿para que esos niños no tengan juguetes?, ¿para que los pacientes de una enfermedad no estén cubiertos?, ¿para que en un determinado país la gente muera de hambre o tenga que jugarse la vida cruzando el mundo?, ¿qué medidas de prevención y formación se han tomado antes?

Posiblemente, la prevención a todos estos problemas no esté en la mano de los particulares, al menos no individualmente, pero tampoco se trata de mirar para otro lado y, de vez en cuando, hay que recordar que es mejor prevenir que curar, es mejor trabajar en el inicio de la cadena que en su final. Quizá es que todo esto muchas veces se aleja de las agendas de actualidad entre tanto ruido, quizá también se aleje de nuestra propia agenda si a nosotros hoy las cosas nos marchan bien.

Cuenten conmigo si hay una causa solidaria en la que pueda ayudar, pero aquí también habrá una persona que prefiera la acción social con antelación y que recordará que cuando se recurre a la solidaridad es ya tarde pues existe una situación, una persona o grupo de personas a las que el sistema ha dado la espalda en su derecho de garantizar las mismas oportunidades para todos.