POEMAS

Poema Javier Lara Segunda Oportunidad
Poema Javier Lara Segunda Oportunidad

Segunda oportunidad

No llores mamá, ahora lo sé,

tu vida fue siempre gris.

Siempre acechada por la tormenta,

latigazos de insomnio, aislada,

la preocupación permanente del alma.

Tu corazón agonizaba sobre hojas

caídas de un árbol con fruta amarga

como niña prematuramente madura.

Mirábamos para otro lado sin entender

que tu alimento era el viento

de los abrazos que nunca te dimos.

Nuestro cariño terminó

en sonrisas de dientes de leche.

Nuestras verdades se transformaron,

cabalgaron sobre tu dinero,

se hicieron traición y lágrimas.

No llores mamá, ahora lo sé.

Lo vi tras viajar por la miseria,

en mi retorno a la realidad,

cuando sufrí solo una mínima parte

de lo que a ti te hicimos sufrir.

Cuando abdiqué de esa rebeldía

que te llevó al oscuro trayecto

por un desierto espinoso.

Vuelvo infausto y sin manos,

sin todo aquello que te quité,

solo me han quedado abrazos

y los "te quiero" que nunca escuchaste.

Vuelvo dispuesto a barrer las cenizas,

preparado a curar mis dentelladas,

aunque no cicatricen las heridas.

No llores mamá, ahora lo sé.

Por ti me convertiría en mujer,

para tener un hijo como yo

y que me someta a lo mismo.

Quiero sufrir lo que tú sufriste,

sentir el maltrato como tú lo hiciste

y pese a todo no abdicar.

Quiero que me hable mal

y seguir recibiéndolo con una sonrisa

como tú has hecho hoy conmigo.

Te he achuchado y besado

recordando que tus brazos

son el refugio que siempre me cobijó,

que siempre me abrió las puertas,

aunque cargara con sangre y mentiras.

Las mismas que hoy he dejado atrás

porque puse a la vida fuerza y honra,

la humildad y el sacrificio

de la mujer que me concibió.

No llores mamá, ahora lo sé.


Poema premiado con accésit en Certamen de Poesía Victoria Kent. Rincón de la Victoria. 2017

Poema Javier Lara Las Señales del Agua
Poema Javier Lara Las Señales del Agua

Las señales del agua

Si toda gota de agua pura

está formada por hidrógeno y oxígeno

Si agua sobre agua sigue siendo agua

¿por qué somos tan diferentes?

si todos en esencia, somos agua.

Si su azul siempre desaparece

en la palma de la mano.

Si su pureza siempre se evade

cuando en escena entra el humano.

¿por qué no se reveló?

¿por qué no se alejó de nosotros?

Si el agua calma nuestra sed

y limpia nuestras calamidades.

Si el agua nos da energía

y mantiene a plantas y animales.

¿por qué no entendemos de ciclos?

¿por qué apedreamos la vida?

Aunque no dijo basta aún

podría mudarse el agua.

Porque los cielos sin nubes llegaron,

pero siempre eran temporales.

Porque hubo embalses que se secaron,

pero quedaron otros embalses.

Porque un día podemos no beber,

pero tras varios surgirán enfermedades.

¿Por qué no entendemos la esencia?

¿por qué apedreamos el equilibrio?

si agua sobre agua no es más que vida,

pero un mundo sin agua es la muerte.

Poema 2º Premio Certamen de Poesía Hornasol. Hornachuelos (Córdoba).