Hábitos del escritor: esas primeras notas a mano

Durante estos días he preguntado a través de las redes sociales de la editorial para la que trabajo sobre algunos hábitos del escritor. En concreto, nos interesaba saber si la mayoría de creadores comienza su proceso de creación literaria escribiendo a mano en papel o si son más quienes lo hacen directamente en el ordenador. Tras recibir bastantes comentarios e incluso tras hablar personalmente con algunos escritores, he llegado a la conclusión de que la cosa está bastante dividida, de que los hábitos son bastante diversos, aunque creo que sí hay una mayoría que arranca tomando notas a bolígrafo en un cuaderno y a partir de ahí, llega el momento en el que lo transfieren al procesador de textos limando la obra y realizando las modificaciones necesarias.


Sobre estos hábitos, por si sirven como consejos para escribir, yo quiero hablaros de mi método, aunque es verdad que también en esto he atravesado diferentes épocas. En estos momentos intento escribir con regularidad, es verdad que no todos los días puedo ponerme a crear o a pulir, pero sí intento hacerlo al menos tres o cuatro días a la semana.

Mis hábitos de escritor

Hablaré a continuación de los hábitos concretos de Javier Lara. Aunque hubo tiempos en los que escribí directamente en el ordenador, sobre todo cuando escribía prosa, casi siempre parto de unas primeras anotaciones en papel, en su día fui de folios sueltos, aunque desde hace un tiempo utilizo libretas de papel totalmente blanco, ya que me ofrecen una mayor sensación de limpieza y tengo la sensación de que el texto fluye más libre.

Yo soy también de los que empieza en papel. Una de las ventajas que me ofrece el cuaderno es que puedo escribir en cualquier lugar, por algunas de las entradas de este blog habéis visto que busco lugares, últimamente atardeceres especiales, llevar encima la libreta hace que pueda trasladar en el propio lugar mis primeras sensaciones, aunque posteriormente las deba ampliar y limar.

A la hora de escribir poesía, hay poemas que ya terminan muy avanzados en el propio cuaderno, al menos en su esqueleto básico. Es verdad que después llega el trabajo que yo llamo de pico y pala, hay que pulirlo, cuadrarlo, cambiar determinadas palabras, el orden de algunos versos, dependerá de cada texto, muchos los cambio totalmente y otros terminan en la papelera. Pero todo este proceso de modificación si lo hago ya directamente en el ordenador.

A la hora de escribir prosa, he detectado que haciendo un guión previo en el cuaderno, después lo desarrollo más fácilmente en el ordenador. Es decir, en el cuaderno anoto cuestiones como el escenario, adjetivos que puedo utilizar en la descripción, un avance de la acción y en base a ese esquema después voy dando forma al relato en sí.

Además, en todo esto surgen las manías del escritor. Yo necesito mucho silencio y también es importante tener confianza en el material que uso. Ya he dicho que necesito hojas blancas, pero también el bolígrafo, lápiz o pluma es para mí importante. Yo me siento muy a gusto escribiendo con una pluma estilográfica que me regaló mi mujer el día de nuestra boda, me gusta mucho cómo se desliza por el papel, es como si las ideas brotasen más fácilmente con ellas, me da confianza y si se queda sin tinta solo tengo que ponerle un recambio nuevo.

También tengo mis manías cuando me pongo frente al ordenador. Últimamente escribo mejor cuando me llevo el ordenador portátil al salón que cuando escribo en el despacho, cuando en épocas anteriores había sido al contrario. También es importante eliminar al máximo las distracciones, es decir, desconectar internet, no tener cerca el teléfono móvil, ni mucho menos la televisión encendida.

También te recomiendo que establezcas pequeños objetivos para tus sesiones de escritura. Es decir, escribir un número determinado de palabras, terminar el poema que tienes empezado o cerrar definitivamente un capítulo. Escribir es una labor de largo recorrido, pero que se hace paso a paso. Sobre todo al principio, puede que te cueste estar periodos muy largos escribiendo, pero piensa que muchos "poquitos" hacen también un todo.

¿Y tú? ¿Qué hábitos tienes? Puede que coincidas en parte conmigo o puede que tu método sea totalmente diferente. Además de en la obra, la literatura también es rica por la diferencia de métodos. También existen algunos manuales que hablan de hábitos del escritor, yo nunca he llegado a leer ninguno, pero sé de gente a la que les ha sido útil.