Porque en el deporte, el poder del talonario no lo es todo


Mi programa de radio es de 3 a 4 de la tarde. Cuando llamo a los jugadores de la UMA Antequera, unos están trabajando, otros en clase o incluso cuidando de sus hijos. Es lo que tiene ser un "currante". A la misma hora, Moli suele estar mirando estadísticas o viendo vídeos del rival, pero él siempre tiene tiempo para entrar en antena y hablar de su equipo. Vive para y por el fútbol sala, pasan los años y mantiene o incrementa su dedicación

A veces denostados
Cuando llegaron a Antequera, tras la fusión con el club local, pocos lo entendieron. "Si a esos de la UMA no va a verlos casi nadie", me ha dicho algún oyente por la calle después de hablar de ellos en la radio. Puede ser. Pero ellos siempre tuvieron el perfil de lo que tiene que ser un deportista: capacidades, disciplina, amor por lo que hacen, sacrificio, un punto de ambición y humildad. Yo lo vi desde el primer día, en cada partido, llegando grandes resultados desde el principio: quedar en la eliminatoria previa al ascenso, ganar Campeonatos de España universitarios, volver a los play off, tener un jugador y un entrenador internacional o derrotar a grandes plantillas, todo sin cobrar nunca una entrada.

Lo del sábado no fue un sueño ni cuestión de un día
Cuando el carácter cuenta. Cuando la cohesión de un grupo suma. Cuando la vocación y la lucha pueden más que los fichajes realizados a golpe de talonario. No fue un sueño, lo vivimos, es una realidad, y la UMA Antequera estará luchando la próxima temporada en la mejor liga del mundo de fútbol sala. Un equipo de jugadores amateur, universitarios en su totalidad, que no viven del deporte, la han liado y han hecho que los medios de comunicación de todo el país hablen del conjunto que dirige desde hace más de dos décadas Moli respaldado por un hombre que siempre confió en este deporte como el presidente del club, Pedro Montiel.

Querer es poder
Pocos confiaban en ellos, ni los que entendían ni los que solo se limitan a mirar el resultado cada semana. En un año no sin dificultades. Largos desplazamientos para cruzar el país tras jornadas de trabajo, otra vez partidos en casa con escaso público presente, una plantilla corta y joven con algunos jugadores debutando en la categoría e incluso alguno que no consiguió permiso para jugar, una eliminación prematura en la Copa del Rey ante un equipo de categoría inferior, compaginar la liga con las competiciones universitarias... pero pudieron.

El día en el que todos se hicieron del equipo
El sábado todo el mundo quiso sumarse al carro. 3.000 espectadores llenaron el pabellón con un público donde no faltaron familiares, amigos, paisanos, políticos, incluso muchos de aquellos que criticaban que hablase de un equipo a los que no veía casi nadie. Solo en 40 minutos comprendieron el carácter, ambición y la calidad humana de este grupo que ha vestido de verde y ha llevado el nombre de Antequera y de la Universidad de Málaga a escribir páginas en el libro de la historia del deporte. Merecido y no solo por 40 minutos, ni por una temporada, ya son muchas con esta filosofía, haciendo valer la materia prima frente a las grandes factorías del fútbol sala nacional.

Por esto nos apasiona tanto el deporte
Y tú ahora, que probablemente no puedas jugar en los mejores estadios, ni puedas desplazarte a disputar la mejor competición de tu deporte, o que ni tengas para comprarte las mejores zapatillas, ni la mejor bicicleta, sabrás que lo que se puede comprar con dinero es solo accesorio y que en el deporte vale mucho más lo que avanzas en cada entrenamiento y lo que consigues con cada gota de sudor que derramas ¡Gracias UMA!

No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.