Motivación: Esos días en los que no te crees capaz



Cada paso te resulta molesto, pensar en lo que tienes que hacer hoy es ya duro, piensas que no vas a ningún sitio, que llegas tarde a todo, que no te llena lo suficiente aquello que haces, no tienes motivación... no le des más vueltas, todos nos enfrentamos de vez en cuando a uno de esos días malos, uno de esos días en los que no nos creemos capaces ¿cómo debemos afrontarlo?

Aunque creas que es algo que solo te ocurre a ti, debes verlo como algo común, a todo el mundo le pasa, incluso a aquellas personas que tienes como referencia, la vida no es siempre color de rosa. Para nadie. Otra cosa importante que debes pensar y que yo siempre tengo en cuenta es que si saco adelante uno de estos días difíciles, voy a estar mucho mejor preparado, me voy a hacer mucho más fuerte, el paso adelante que dé hoy será mayor que el que dé un día en el que todo sea más fácil.

Para reactivar nuestra motivación e intentar sacar adelante días complicados de trabajo, de entrenamientos o en cualquier ámbito de la vida voy a hacer cuatro propuestas:

Exprésate, desahógate
Puede parecer una evidencia, pero expresar lo que nos ocurre siempre ayuda, sirve como desahogo y si lo hacemos con una persona que nos dé su punto de vista, nos ayudará aún más. No tengas problema en decir que tienes un mal día, incluso hoy en día internet y las redes sociales también sirven para ello. O por ejemplo, plantea que aunque tienes un mal día, que aunque te has levantado y no puedes con tu alma vas a sacarlo adelante. Háblalo con tu pareja, con un familiar, con un amigo, pero no te lo quedes dentro.

Piensa en tu objetivo
Si ese día te levantas y tienes que hacer determinada cosa, es para conseguir algo. Recuerda tu objetivo, recuerda el por qué, visualízate cumpliendo tu objetivo, consiguiendo el puesto laboral que quieres, terminando la carrera que estás haciendo, cruzando esa meta que quieres cruzar, bajando tu marca personal, comprando el coche o la casa que quieres, disfrutando de tu familia, construye mentalmente ese sueño que buscas hacer realidad.

Modifica algo, date un premio menor
Con el trabajo de un día no vas a conseguir el objetivo mayor, es una carrera de fondo, pero planifica lo que tienes que hacer durante todo el día y busca el modo de darte un premio puntual si cumples con lo que debes hacer. Modifica algo de lo que tienes previsto o simplemente busca algo con lo que premiarte al final del día. Busca otro lugar donde hacer las cosas, recuerda la importancia del medio, o alguna meta concreta para ese día. Por ejemplo, a mediodía entre el trabajo y el entrenamiento, voy a dormir 30 minutos de siesta, o voy a relajarme con mi pareja, o al final del día me voy a dar un baño de espuma, busca una motivación para este día especialmente difícil.

Anclajes
Si hoy estás en un día en el que te encuentras mal, intenta recordar las cosas de los días en los que estuviste bien, son los denominados en el coaching como Anclajes. Por ejemplo ¿en qué pensabas aquel día en que tanto disfrutaste? ¿qué canción escuchabas el día de los buenos recuerdos? ¿con quién estabas? ¿qué ropa llevabas? ¿a qué perfume olías? ¿qué comiste? ¿qué película viste? Tira de recuerdos, de buenos recuerdos, de lo que hacías en los buenos tiempos, de aquellos en los que solo pensar te levanta una sonrisa.

En los días difíciles toda ayuda es poca, pero piensa que por lo general, el problema está en tu propio interior y que siempre es temprano para rendirse, cuando la cosa se pone dura como es el caso de hoy, la gente dura entra en juego, es tu turno, es el momento de sacarlo adelante.

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