La necesidad de un rival


Muchos lo entienden como un obstáculo, como esa persona que te impide llegar a lo más alto, que te hace ponerte serio cuando lo ves aparecer en los momentos previos de la competición porque de antemano sabes que estará por delante. Tantas veces te ha relegado a un puesto más atrás en la clasificación que ya es casi como alguien de tu familia, el hermano mayor que siempre te supera, la persona a la que intentas seguir, pero que siempre te da el maldito hachazo para dejarte atrás o pone ese ritmo que poco a poco te va sacando de punto hasta que te es imposible seguir. Has estado varias veces a punto de ganarle o más cerca de él que nunca, lo has visto menos fino y le has echado el aliento en el cogote, pero al final siempre te ha faltado ese puntito de fuerza para cruzar la línea de meta por delante. En la próxima será, dices siempre, pero en la próxima él llega más fuerte y ni lo hueles.

Hace tiempo que dejé de ver a los rivales como enemigos para entenderlos como fundamentales en la motivación deportiva. De hecho, he llegado a la conclusión de que el rival es el mejor amigo que puedes tener en todos los ámbitos de la vida, ya sea en el deporte, en tu profesión o en cualquier ámbito personal. Los rivales sacan de nosotros lo mejor, la motivación que genera un competidor de nivel hace que nos crezcamos, que mejoren nuestras marcas y nuestro rendimiento. Si siempre nos gana, debemos fijarnos en su forma de hacer las cosas, podemos apoyarnos en sus consejos y mantener siempre esa rivalidad sana que nos hará ir a más porque al final, no hay mayor rival que uno mismo y siempre debemos fijarnos en nuestra mejora personal y para ello, el rival va a ser efectivamente como un hermano mayor que nos sirva como guía para llegar más lejos.



Y sí, complace ganarle al rival de toda la vida, pero recuerda que a un rival no se le gana el día de la prueba ni las pruebas se ganan simplemente porque no se presente el rival. Se le gana en el día a día, en el esfuerzo metódico del entrenamiento, en la regularidad del trabajo, en esa labor callada y a veces tediosa donde precisamente pensar en un rival puede servirnos para aumentar nuestra motivación ¡Vivan los rivales!

2 comentarios:

  1. Excelente motivación para el lunes.
    Estoy de acuerdo en que hay que mirar a los que van por delante, es la mejor forma de progresar.

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    1. Eso es, toda ayuda limpia es buena para progresar y los deportistas a los que admiramos son el mejor espejo.

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