La ruptura no se sirve fría



Pasas la mano por mi rostro,
pero no hay lágrimas que secar
sí adivino lo que quieres pronunciar
pero tu boca se cansó demasiado
besaste en exceso anoche
y hoy articular palabras duele.

Mi corazón está levitando
envuelto en una atmósfera de humo
envuelto en el mismo cuerpo
que pendía de la ladera de tu espalda.
La leve frontera entre el malestar y el dolor
buscar culpables o autoacribillarse el alma
reconstruyendo hechos que no sucedieron.

Estas miradas no pueden morir
tan solo cerrando los ojos.
Estos sentimientos fueron capaces
de alcanzar las mayores gestas.
No acepto la ruptura servida en frío
si no hace tanto te fundiste en mi.

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