Papá es triatleta

En homenaje a aquellos padres de familia que hacen deporte.





El despertador sonó antes
de que incluso pensaras en dormir.
Todo para conseguir una hora más
limar un poco de tiempo al día
y acercar tu cuerpo al límite.

El sacrificio es tuyo y de los tuyos.
Ellos son lo más importante,
pero necesitas un ingrediente más
que se halla entre sudor y agujetas.
Competir también es tu vida
y antepones alargar tus zancadas
a quedar una tarde con los amigos
y eso te convierte en leyenda.

Cada noche estarás tan agotado
que sentirás que has ganado una batalla.
Culminada frente a unos ojos brillantes,
tu hijo que espera entre sonrisas
que saques de tu corazón, como cuento,
una de tus titánicas aventuras.

Mañana volverás a vivir odiseas
para encajar cada entrenamiento
pero apretarás los dientes en cada brazada
llegarás al fin del mundo dando pedales
motivado en cada metro como si fuera el último.
Porque llegaron a tus oídos
que tu pequeño va contando
que su papá es un superhombre
que nada, pedalea y corre
que surca carreteras y mares
y nunca se cansa.

Y pondrás tu ritmo
sin contemplaciones
y volverás a sentirte libre.
Sufrirás y disfrutarás,
reirás y llorarás
en un esfuerzo titánico
para no ganar trofeos,
pero sí el mayor premio.
El de unos últimos metros a cámara lenta
arropado por el aliento de tu misma sangre
gritando ¡Vamos papá!
al cruzar la línea de meta.
Haciendo así historia.

2 comentarios:

  1. Se me han saltado las lágrimas. Qué bonito!! Y qué verdad.

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  2. Bonito texto y la foto ,mas aun, con mi hijo entrando tras el sufrimiento, sentir un gran orgullo porque es lo q me anima a seguir cruzando metas y como dices en tu escrito los animos y miradas de tu hijo cuando estas ahi son impagables!!!!

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