Apatía


No consigo concentrarme. Las ideas en mi cabeza vuelan como gaviotas sobre un vertedero. Y no he podido contratar a una excavadora que amontone y clasifique la basura por temáticas, salvando lo que pueda tener la más mínima calidad. Y lo peor es que ni siquiera soy capaz de ponerme a pensar, ni un guión de actuación, no tengo brújula que apunte al norte.
El último disco de Yann Tiersen no me suena como los anteriores, me genera desconcierto, o quizás lo desconcertante es la ausencia de claridad de ideas. Pero juraría que anteriormente este músico me había inspirado. Tener tantos proyectos inacabados me agobia.  ¿Acabaré lo que tengo en marcha o será que simplemente ésta no es mi tarde?  Y es entonces cuando aparece ella, mi editora, siempre ahí para darme consejo. Y comienzo a escribir, y cuando mis manos parecen deslizarse a turbopropulsión por el teclado, llegan las dudas, echo el freno, miro al infinito. No encuentro salida y cuando debería seguir buscándola, abro otro texto y termino aquí, es decir, sin nada productivo. Concluye la canción, y mi deambular por las letras esta tarde. Antes de apagar, volveré al otro documento de Word abierto con un par de páginas repletas de palabras que tengo que hilvanar para darle sentido. Ya os contaré.

3 comentarios:

  1. Creo que tu editora estará satisfecha! Que la inspiración te pille trabajando para volver a ese documento word del que hablas... ;)

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  2. No todos los días son brillantes, pero el sol siempre vuelve a salir

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  3. Hay que combatir la apatía, porque sino sucumbimos en la desgracia. hay que hacer cosas nuevas para tener motivación.

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