El político ganador

He decidido darle un giro a la literatura de este blog y la voy a ligar un poco más a la actualidad. Ya lo inicié con el anterior escrito y voy a continuar intentando hacer relatos literarios de profesiones o momentos que por mi trabajo me cogen muy de cerca. Espero que éste os guste. 


Tiene los pies molidos de las caminatas de estos últimos días. Nota un leve dolor de cabeza, aunque los resultados le han elevado a una nube y no le afecta. Quiere guardar sigilo, no dar la victoria por segura hasta que el escrutinio finalice, pero él y todas las personas a su alrededor saben que está hecho. Los años trabajando han sido duros, no es fácil trasladar un mensaje a la ciudadanía, pero ha llegado la hora en la que ha conectado con la población. Mira de reojo a su mujer, coinciden sus miradas, le hace un guiño, mientras una voz grita “se acabó”. Llega un aplauso más, el mismo que se ha ido repitiendo cada vez que entraba una actualización en la pantalla del ordenador. Él levanta los brazos viéndose como deportista cruzando la línea de meta. Esta vez las palmadas se alargan, un grupo de compañeros de partido se dirigen hacia él, le abrazan y hacen el amago de subirlo a hombros. Los periodistas presentes se aproximan, colocan sus micrófonos sobre el atril, él ya piensa la comparecencia que va a realizar, la misma que lleva días soñando, trazando mentalmente en la cama mientras se inquieta antes de dormir. Cuando comienza a hablar un nuevo aplauso junto a gritos pronunciando su nombre interrumpen su discurso, todos los presentes corean al unísono. Vuelve a hablar, pero tras las dos lógicas frases de agradecimientos vuelven los aplausos. Todo se termina con un gobernaré para todos, con un mensaje de responsabilidad, es algo que no falla independientemente del color y las siglas. El político ganador aún se tomará una copa más antes de volver a casa, aún lo abrazarán decenas de personas más, recibirá sms y llamadas al móvil, intercambiará impresiones, soñará despierto lo que ha soñado mientras dormía tiempo atrás. Su jornada electoral terminará tarde, antes de un día siguiente en el que cambiará su universo y deberá ponerse a trabajar más duro si cabe.

2 comentarios:

  1. Muy bueno, Javi. Creo que has recogido estupendamente esas horas de tensión, agobio y cansancio, que no hacen, pese a todo, desfallecer al ilusionado y animoso político. Creo que es buen rumbo el que quieres que marque este nuevo ciclo. Adelante. Salud(os).

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  2. Ahora te falta la cruz de la moneda, el perdedor. ¡Un beso!

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