Te vi pasar


Desde el coche, parado en el semáforo, recibí con sorpresa los rayos de tu sol en aquella noche otoñal. Ibas vestida con una sonrisa de esperanza y ojos de ilusión color ángel. Divisaba desde un palco de honor tu paso ligero que se convertiría unos metros más adelante en trote. Estabas alegre y deseosa de llegar a otro lugar mejor. Cruzabas la plaza como sirena un océano, dejando todo lo demás en un plano secundario, no podría describir nada de lo que tenías alrededor. Solo te recuerdo a ti enfocada por grandes luces dejando lo demás a oscuras. Y no creo que yo fuese la única persona de aquel lugar mirándote. Tu luz iluminaba toda la ciudad y te hacía visible en toda la bahía. Eres mi referencia, el norte de mi rumbo. Pese a que empiezo a memorizar cada uno de tus movimientos, cada milímetro de tu ropa que se arruga mientras caminas, no me canso de observarte. La plaza debería haber sido más grande para que hubieses tardado en perderte por la esquina al menos un segundo más. Un simple instante de ti me da varios días de vida. Pero te fuiste ágil, mis ojos te dejaron marchar. No obstante, en mi mente sigues estando presente y no quiero dormir nunca más por si cuando despierte he dejado de recordarte. A partir de ahora solo me dejaré ganar por el sueño si sé que amanecerá estando a tu lado.

No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.