Encerrado en mí


Hoy me quedo en casa. He decidido ser el tutor de estas cuatro paredes, ser su cámara de seguridad y que nadie las invada. Tampoco tú. Y no me valen excusas, ni me trago esas promesas de que quieres estar a mi lado. No tragaré tu valiente verbo capaz de contagiar ilusiones. De lo único que beberé será de esta botella de sinceridad ¿Está vacía? Sí, está vacía porque la sinceridad no abunda. Ni tú lo has sido ni yo he sido capaz de serlo conmigo mismo. Pero la mantengo a mi lado porque algún día espero llenarla. Aunque de momento no saldré. Ni me iré de aquí ni tengo ordenador para conectarme a internet. Creo que mi mente a veces viaja tanto y tan rápido que es como si tuviera adsl conectada a google maps. Son idas y venidas sin un rumbo fijo, algo parecido a un globo desinchándose en pleno vuelo. Pero no se crean que voy a pasarlo mal aquí dentro. Si este folio en blanco está dando de sí, imaginen lo que pueden ofrecerme estas cuatro blanquitas paredes. Aunque ahora que lo pienso... no hay lápiz, ni bolígrafo, ni nada que se pueda utilizar para formar palabras legibles. Pero yo sé que tú eres inteligente y te estás preguntando que si estás leyendo esto es porque tengo algo donde escribirlo. ¿Estás segura? Hoy en día los virus están muy desarrollados y puede que lo que tengas frente a tí no sea la entrada del blog de Javi Lara. Es más, todo lo que te he contado no suena a palabras de Javi Lara.... Mira su estado del facebook, igual encuentras la respuesta.

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